Pazos de Arenteiro, en Boborás (Ourense)
El pueblo medieval de 100 habitantes declarado Conjunto Histórico-Artístico: tiene una iglesia románica del S.XII
Una aldea del interior de Galicia que destaca por su belleza paisajística y patrimonial, siendo un destino tranquilo y perfecto lejos de las grandes ciudades
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Hay lugares en Galicia que pasan más desapercibidos, pero que todo aquel que los descubre queda alucinado con su belleza, su historia y la riqueza patrimonial que alberga. Uno de estos lugares es una aldea del municipio de Boborás, en Ourense, y no podía ser otra que Pazos de Arenteiro.
Esta aldea rural de 100 habitantes cuenta con más de mil años de historia y cuenta con uno de los conjuntos etnográficos mejor conservados de Galicia que le ha llevado a ser declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1973. Cuenta con varios pazos y casonas, dos puentes medievales y una iglesia románica del siglo XII.
Una preciosa aldea rural
Pazos de Arenteiro (Ourense)
En el corazón del interior de Galicia, lejos del bullicio de las grandes ciudades, se esconde una aldea que te transporta varios siglos atrás. Se trata de Pazos de Arenteiro, un pequeño rincón que presume de ser el único Conjunto Histórico-Artístico declarado en el medio rural gallego desde 1973.
Este lugar ourensano combina historia, arquitectura y paisaje de una forma increíble. Sus calles empedradas están rodeadas por antiguas casas señoriales y pazos que son un reflejo del pasado que vivió la aldea, cuando el vino convirtió a la zona en un pequeño motor económico.
A día de hoy, la aldea sigue rodeada de viñedos que forman parte de la conocida Ruta del vino Ribeiro.
Su origen se remonta a la Edad Media, cuando órdenes religiosas como la del Santo Sepulcro y, más tarde, la de San Xoán de Jerusalén impulsaron el desarrollo de la localidad.
Con el paso del tiempo, especialmente a partir del siglo XVI, la riqueza generada por el vino transformó el lugar, dando lugar a la construcción de pazos y otras edificaciones que se conservan aún hoy.
Ponte do Santo Sepulcro, en Pazos de Arenteiro
Además de la popular Iglesia de San Salvador de Pazos de Arenteiro, un templo de origen románico del siglo XII, Pazos de Arenteiro conserva un interesante conjunto de elementos señoriales. Destacan el Pazo de Arriba, con su fachada sobria y sus llamativas chimeneas, el Pazo de los Feijóo, que comenzó a edificarse en el año 1553, y el Pazo de Doña Elisa, con patio interior y escudo nobiliario.
También llaman la atención casas como la de Penedo, con elementos procedentes del monasterio de Oseira, o la Casa do Médico y la Casa do Palenque, que mantienen la esencia tradicional del lugar.
Junto a este patrimonio, el entorno natural también es digno de contemplar. Los molinos de Arenteiro y de A Carauquela son de visita obligada, como los puentes medievales del Santo Sepulcro y el de la Cruz, y la antigua Rectoral da Encomenda, hoy rehabilitada como hospedería.
Ponte da Cruz, en Pazos de Arenteiro
Pero lo mejor de Pazos de Arenteiro no se encuentra solo en sus monumentos, sino en lo que te transmite si paseas por sus calles. Cada esquina tiene algo que merece la pena observar, por lo que es un destino perfecto para una escapada diferente y tranquila que te permite descubrir la esencia gallega.
La iglesia románica del siglo XII
Iglesia de San Salvador
Uno de los grandes atractivos de Pazos de Arenteiro es la Iglesia de San Salvador, un templo del siglo XII de estilo románico con algunos elementos góticos. Su exterior destaca por la riqueza decorativa de la portada, con capiteles adornados con motivos vegetales y aves, además de una pequeña cruz en el tímpano.
En su interior se conservan auténticas joyas artísticas, como el Retablo de los Aroúxeles del Maestro Sobrado y la Virxe do Leite, ambos del siglo XVI. Además, mantiene una conexión directa con el antiguo Pazo da Encomenda, reflejando la importancia que tuvieron órdenes religiosas como la de San Xoán de Jerusalén.