El acusado de acuchillar a un joven en Salceda en 2019 durante un juicio en la Audiencia Provincial de Pontevedra, a 23 de marzo de 2026

El acusado de acuchillar a un joven en Salceda en 2019 durante un juicio en la Audiencia Provincial de Pontevedra, a 23 de marzo de 2026 Adrián Irago / Europa Press

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La hermana del joven asesinado en Salceda (Pontevedra): "No se merecía lo que ocurrió"

Este lunes ha comenzado el juicio contra el acusado de asesinar a Soufian Mraha en Salceda de Caselas en 2019

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"No puede quedar impune". Estas han sido las palabras de Iham Mahra, hermana de Soufian Mahra, asesinado en 2019 a la salida de un local de copas de Salceda de Caselas (Pontevedra). Este lunes ha comenzado el juicio por el crimen, que Iham confía que resulte en el esclarecimiento de los hechos y de las responsabilidades.

"Afrontamos este proceso con muchísimos nervios y esperando que se haga justicia", ha afirmado en declaraciones a los medios a las puertas de la Audiencia de Pontevedra, en donde ha comenzado el juicio contra el único acusado, Florian Rama. Este hombre de nacionalidad albanesa fue detenido cinco años después del crimen en el Reino Unido.

Como informa Europa Press, Mahra ha reclamado que el crimen "no puede quedar impune" y ha recordado que la víctima tenía 25 años, con "muchísimos sueños y proyectos por delante" que le fueron arrebatados de forma injusta. En este sentido, ha señalado que la familia respalda la petición de la Fiscalía y solicita la máxima pena para el acusado, 25 años de cárcel por un presunto delito de asesinato con alevosía.

La hermana de la víctima ha incidido en la existencia de "numerosas pruebas" que, en su opinión, sustentan la acusación. Entre ellas: testimonios, pruebas de ADN y datos de telefonía que situarían al acusado en el lugar de los hechos la noche del crimen. "Son muchas las evidencias que se irán viendo durante el juicio", ha recalcado.

Asimismo, ha relatado que el origen del altercado habría sido el derrame de una bebida en el local donde se encontraban y ha defendido que su hermano mantuvo en todo momento una actitud conciliadora. Según su versión, ofreció invitar a otra consumición para evitar el conflicto, sin que ello evitase la agresión. "Siempre fue una persona pacífica y no se merecía lo que ocurrió", concluyó.

Según el escrito de acusación, los hechos ocurrieron sobre las 04:50 horas, cuando la víctima se encontraba junto a varios amigos en la terraza del bar La Parchita, en Salceda de Caselas. En ese momento, el acusado le reprochó de forma violenta que le hubiese derramado una copa. Acto seguido, lo empujó y comenzó un forcejeo mientras lo conducía en dirección a la zona del ayuntamiento.

Durante el trayecto, la víctima cayó al suelo y, según la acusación, el atacante extrajo de forma sorpresiva un cuchillo con el que le asestó hasta tres puñaladas en zonas vitales, y luego salió huyendo. El herido logró levantarse y salir corriendo unos metros detrás del acusado luego se paró en un banco situado frente al consistorio donde poco después cayó desplomado y falleció debido a una hemorragia producida por las heridas causadas por un arma blanca.

El acusado declarará el último

La vista ha comenzado este lunes tras la constitución del jurado popular. La lectura de los escritos de acusación de la Fiscalía y de la acusación particular ocupó parte de la mañana. El fiscal destacó el "esfuerzo y dedicación del jurado ante una prueba "muy prolija", que incluye numerosos testigos, peritos y, según sostuvo, "mucha prueba de culpabilidad".

Asimismo, subrayó la antigüedad del caso, de casi siete años, y la "extrema dificultad" que entrañó la identificación del acusado, a quien "nadie había visto" en la localidad y que no mantenía relación con la víctima. También recordó la detención inicial de otra persona, posteriormente descartada por error.

Por otro lado, ha explicado que le ha llamado la atención que el acusado siempre haya guardado silencio hasta ahora y que su defensa "no ha propuesto ninguna prueba, ningún perito, ningún informe". "Esto es muy raro", ha dicho el fiscal, quien ha asegurado que es la "primera vez" que se encuentra "con algo así en mis 30 años de experiencia".

Por su parte, el abogado defensor, Manolo Ferreiro, ha explicado que asumió la causa a finales del pasado año tras la renuncia de un anterior letrado. Dijo que "mi cliente todo el tiempo me ha dicho que es inocente" y apeló al jurado a valorar la presunción de inocencia y el principio de duda razonable.

Señaló que el rastro de sangre atribuido al acusado se localizó lejos del punto exacto del crimen y que los datos de telefonía móvil lo sitúan en un radio de hasta dos kilómetros, por lo que pidió un veredicto basado en la "honradez y decencia".