Liliana Nantes, intérprete de lengua de signos de AsorVigo, y María Leonor Ruiz, presidenta de AsorVigo.
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¿Es Vigo accesible para las personas sordas?: "Es una ciudad amable, pero queda mucho por hacer"
La presidenta de la Asociación de Personas Sordas de Vigo, María Leonor Ruiz, desgrana las necesidades que reclaman tanto en la educación como en integración laboral y deja claro que les preocupan "las mismas cosas que los oyentes": "La única diferencia es que no escuchamos"
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María Leonor Ruiz es la presidenta de la Asociación de Personas Sordas de Vigo (AsorVigo), una entidad sin ánimo de lucro con más de 50 años de vida en la ciudad. Se creó en abril de 1972 y actualmente tiene 210 socios, además de las personas que son usuarias de sus servicios.
Integrada en la Federación de Asociacións de Persoas Xordas de Galicia (FAXPG), su principal objetivo es trabajar para mejorar la calidad de vida de las personas sordas y sus familias, para lo que ofrecen una cobertura casi integral; servicio de apoyo, orientación laboral, formación en lenguaje de signos, logopedia, psicología, servicio de intérprete o apoyo educativo son algunos de los que forman parte de esta red integral de apoyo.
Sevillana afincada en Vigo desde hace 20 años, María Leonor atiende a Treintayseis en la sede de AsorVigo, en la calle Romil, acompañada de Liliana Nantes, la intérprete de lengua signos de la asociación. La presidenta le traslada en lengua de signos las respuestas y es Liliana la que va traduciendo a lenguaje oral, con las miradas de ambas centradas en que la conversación fluya.
Son matices que no se suelen apreciar en el día a día y que ejemplifican durante la conversación. "Nuestra discapacidad es un poco invisible", refrenda María Leonor, que explica que, lejos de que se conozca la lengua de signos, con "paciencia", hablando de frente y vocalizando, es más sencillo para ellos; importante, la naturalidad y la disposición.
Educación
La conversación se plantea casi de manera temporal, según el desarrollo humano. Lo primero es pensar en la educación y formación del alumnado sordo. "Hay mucho fracaso escolar", incide la presidenta, profesional de educación especial, y resalta que la educación "siempre fue oralista", y que la lengua de signos no es un elemento presente desde el principio, por extraño que parezca.
"Yo, cuando aprendí lengua de signos, llegué a la Universidad", revela como ejemplo de los vacíos formativos que sufren en muchos casos. "Nosotros abogamos por la integración y por el bilingüismo, lo ideal es tener las dos lenguas; lógicamente, te tienes que saber defender de manera oral, porque está bien y porque la sociedad es oralista, pero también tener tu propia lengua, porque te ayuda más a entender los conceptos", añade.
El conocimiento de esta lengua por parte de profesores y del entorno es importante, pero más, incide, que haya una persona que haga de intérprete para que puedan "seguir las clases", que puedan "entender" aquello que se expone, más allá de que tenga un audífono o un implante que le ayude en la escucha.
En Galicia, lamenta, no hay ningún centro especializado en niños sordos, algo que sí existe en la Comunidad de Madrid, por lo que muchos terminan acudiendo allí, donde "sí que es completa la integración, es bilingüe, está todo adaptado, es todo accesible en todos los departamentos, desde el director, el orientador o en secretaría, hay una asignatura de lengua de signos implantada en el colegio". "Es una pena que en Galicia no haya ese referente", añade.
Integración laboral
El desarrollo sigue en el acceso al trabajo. En este caso, está íntimamente relacionado con la educación y la mejora que se ha experimentado desde el año 2000, con más presencia de intérpretes de lengua de signos, ha hecho que llegue más gente a la Universidad y a los ciclos de FP, por lo que "consiguen trabajos más especializados porque tienen titulación".
En este caso, el principal escollo llega desde las empresas que contratan, por el "desconocimiento y el miedo", a pesar de las ventajas fiscales, pero María Leonor deja claro que "una persona sorda puede trabajar de cualquier cosa, menos de teleoperador, lógicamente" e incide en que "hay gente que está muy habituada a estar con personas oyentes", por lo que "se adaptan muy bien".
La realidad de las generaciones anteriores, sin estudios especializados, es que trabajen "en limpieza o en almacenes", dada la ausencia de intérpretes en los centros.
La presidenta de AsorVigo pone en valor el apoyo del Concello de Vigo, que se encarga de subvencionar la intérprete de la asociación y resalta que "fue el primero de España que subvencionó este perfil", por lo que están muy agradecidos, además de colaborar en otras acciones de la asociación. También con la Diputación, además de la Xunta, que colabora con la Federación de Asociaciones.
Acceso a la cultura
Si hablamos del día a día, María Leonor considera que Vigo es una ciudad "amable", pero denota carencias en varios ámbitos, como puede ser el cultural. El cine, por ejemplo, sólo están subtituladas las películas de los Multicines Norte y alguna sesión de la Plaza Elíptica, pero, por ejemplo, "las películas españolas no las podemos ir a ver porque no tienen subtitulado".
Tampoco el teatro es accesible, por lo que reclaman "un subtitulado simultáneo o una intérprete" que les permita disfrutarlo, al igual que "el arte en general". Destaca, también, las manifestaciones: "Cuando leen un manifiesto, cuando hablan, que pongan una intérprete para tener la información, porque también vamos a las manifestaciones".
Ese "también" de la presidenta tiene unas connotaciones que van más allá de la palabra en sí. "Yo quiero integrarme, pero muchas veces es que el acceso es muy complicado", dice María Leonor, que señala que "lo único es que no escuchamos, pero nos preocupa la guerra, nos preocupa ahora que subida de la gasolina, nos preocupa igual que a los oyentes", sentencia.