Kilómetro Zero, en Vigo
Kilómetro Zero, el último bajo comercial de Elduayen, en Vigo: "De aquí han salido amigas"
Begoña lleva 36 años ofreciendo ropa de calidad a turistas y locales desde uno de los bajos de la calle Elduayen, que ahora el Concello pretende reformar
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La transformación de los bajos comerciales de Elduayen parece inevitable. Negocios históricos como Joyería Pato han abandonado este enclave de Vigo, que el Concello pretende reformar para "integrarlo" en el entorno patrimonial de Porta do Sol. Tan sólo una tienda sobrevive al paso de los años y a los proyectos municipales.
Se trata de Kilómetro Zero, que regenta Begoña desde hace 36 años. La tienda ha sobrevivido a la época más conflictiva del Casco Vello en la década de 1990 y principios de los 2000, la revitalización del centro, la peatonalización de Porta do Sol y la gran Navidad de Vigo.
"Era los 90, era una época en la que había aquí muchos vecinos muy problemáticos. El primer año, para que te hagas una idea, me entraron a robar tres veces y me echaron de tres compañías de seguros", recuerda la propietaria, que está a pocos de alcanzar la deseada jubilación.
Los comienzos de Kilómetro Zero no fueron sencillos, pero Begoña recuerda aquellos años con cierta nostalgia. Tras "cinco o seis años" se hizo amiga de los "kinkis" y la violencia remitió: "Si no puedes con tu enemigo, únete a él", bromea.
Kilómetro Zero, en Vigo
"No sabía qué montar"
Begoña ganó el concurso público del Concello para desarrollar su actividad económica en este bajo ubicado en el número 5 de la calle Elduayen. "Cuando conseguí el local, la verdad, no sabía qué montar", admite. Entonces, se fue a Madrid a buscar inspiración.
En la capital le llamó la atención una joyería situada en la Puerta del Sol madrileña, que se llamaba Kilómetro Cero. "Viendo la distancia que había de ese comercio hasta el Ayuntamiento y la que yo tenía al antiguo Concello, dije: ya tengo nombre", afirma.
Ahora bien, faltaba decidir qué vender en la tienda y optó por la moda. Begoña volaba de forma rutinaria a Londres, donde cargaba su maleta con las prendas que más le atraían para venderlas en Vigo. "Ahora ya no funciona. Ya hay aduanas", señala.
Escaparate de Kilómetro Zero, en Vigo
Clientes de toda la vida
Kilómetro Zero destaca por su calidad y por ofrecer marcas nacionales. Begoña resalta que gran parte de sus clientes se acercan a su tienda por los complementos, aunque tanto turistas como locales siempre acaban prendidos de algunas de las piezas colgadas en su escaparate.
Cruceristas y vecinos y vecinas del centro de Vigo son sus clientes habituales, así como personas que deciden darse un paseo por Porta do Sol. "De aquí han salido amigas", añade sobre la relación que mantiene con sus compradores.
Prendas de Kilómetro Zero, en Vigo
Kilómetro Zero vivió sus mejores años hasta la pandemia. El confinamiento y las obras en Porta do Sol paralizaron el flujo de clientes, que ha recuperado la peatonalización de la céntrica plaza viguesa. Eso sí, afirma que está "preparando la jubilación". Entonces, el local quedará en manos del Ayuntamiento.
Impacto de la nueva fachada
El Concello licitó la reforma el pasado 26 de junio. El objetivo municipal es construir "una fachada continua y uniforme", aunque mantendrá "los volúmenes existentes en el interior" y sus accesos. También instalará una pantalla que "informará sobre las actividades de la Pinacoteca Francisco Fernández del Riego".
Según la infografía distribuida por el gobierno local, Kilómetro Zero se quedaría sin luz natural y sin escaparate. La tienda de Begoña quedaría escondida tras la actuación del Concello en la fachada y, aunque no valora la decisión del equipo de Abel Caballero, si le "gustaría que aprovechasen" para solventar las humedades que sufre su pequeño local.
Infografía del proyecto
"Debería mimarme para que aguante aquí muchos años más", bromea Begoña, que recuerda que estos bajos tienen mucho valor histórico: "Me contaron, alguien que ya no vive, que cuando él era un niño y vivía en la calle Triunfo, se escondían aquí dentro durante la posguerra. (...) En esta fachada parece ser que asesinaron a mucha gente".