Borja Iglesias tras proclamarse campeón del mundo.

Borja Iglesias tras proclamarse campeón del mundo. @borjaiglesias9

Deporte

Primer gallego campeón del mundo de fútbol: Así vivió Borja Iglesias la fiesta en el césped

El delantero gallego disfrutó con su familia de histórico hito con la bandera gallega atada a la cintura y fue uno de los principales protagonistas de las entrevistas post partido

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La segunda estrella en la camiseta de la selección española de fútbol ha llegado acompañada de un hito para Galicia, y es que Borja Iglesias se ha convertido en el primer futbolista gallego en ser campeón del mundo de fútbol, como hace tres años lo fue Tere Abelleira en categoría femenina.

El delantero del Celta estuvo muy activo durante la celebración sobre el césped, aunque tras el final del partido se produjo una trifulca entre argentinos y españoles después de un puñetazo de Nahuel Molina a Rodri; ahí también estuvo Borja, que salió a defender a sus compañeros.

Las redes sociales del santiagués son un reflejo de los momentos que vivió al lado de su familia y su pareja, con la clásica imagen que no puede faltar en este tipo de celebraciones, que es la del beso a la copa dorada de campeón del Mundial.

Además, Borja Iglesias se convirtió en uno de los protagonistas de las entrevistas del final del partido en los micrófonos de Dazn. Así, el Panda ha explicado cómo conoció a Penélope Cruz y a Javier Bardem, con el actor también a su lado y vistiendo la camiseta con su dorsal, el 26.

También cumplió la promesa de tatuarse la cara del seleccionador, Luis De la Fuente; eso sí, lo hizo con un boli y la mano del periodista Pablo Pinto.

El delantero del Celta ha desvelado que desde que regresó a las convocatorias de España, intuyó que ese grupo de jugadores podía lograr la hazaña. "Me acuerdo de llegar a mi casa y decirle a mis amigos yo no puedo salir de ahí, van a ser campeones del mundo".

Otro momento destacado era el de recoger la medalla y saludar a las autoridades, entre ellos Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Muchos han destacado cómo Borja ha estrechado de manera rápida la mano de Trump, sin mirarle y sin atender a lo que le decía. De hecho, el propio futbolista había declarado que lo saludaría para "no ir a la cárcel" y que esperaba que fuese cuando todos estuviesen "felices", "que pase rápido" para poder olvidarse de ello.

"No creo que sea el momento de crear controversia, la gente sabe perfectamente lo que pienso", añadió.