El Festival de Cans cierra su XXIII edición con María Rita como gran triunfadora

El Festival de Cans cierra su XXIII edición con María Rita como gran triunfadora Festival de Cans

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El Festival de Cans cierra su XXIII edición con María Rita como gran triunfadora

El festival celebrado en esta pequeña aldea de O Porriño continúa consolidándose como escaparate del cine emergente en Galicia

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El Festival de Cans cerró este sábado su XXIII edición con una de las jornadas más concurridas del certamen, marcada por la visita del director Julio Medem, la competición oficial de cortometrajes y la Gala Final de Premios, que reconoció trabajos de ficción, animación y no ficción, consolidando el festival como escaparate del cine emergente.

La gran triunfadora de la noche fue María Rita, de Juan Barbazán, que consiguió tres reconocimientos: el premio al Mejor Cortometraje de Ficción, el galardón a la Mejor Dirección de Fotografía y el Premio del Jurado de las Vecinas y Vecinos. El jurado de la sección oficial distinguió María Rita como Mejor Cortometraje de Ficción "por ser una pieza de gran coherencia estética que muestra de una forma cruda y directa una realidad ajena para mucha gente, pero que existe, y al mismo tiempo está tratada con delicadeza, honestidad y respeto".

El corto sumó también el premio a la Mejor Dirección de Fotografía por una propuesta visual que destaca "por tener una estética muy trabajada que refuerza una crudeza muy palpable, acompaña y vehicula la historia, y apoya la fuerza narrativa del relato". Por su parte, el Jurado de las Vecinas y Vecinos decidió premiar el cortometraje "por la manera de transmitir una realidad triste que a veces no queremos ver".

El premio a la Mejor Dirección fue para Paula Pereira por Algo nuevo que contar, una obra reconocida "por observar con empatía a dos personajes en un proceso vital trascendental con una mirada delicada y sutil que hace que quieras entrar en su mundo". La obra también ganó en la categoría interpretativa femenina, para Grial Montes y Lidia Veiga, actrices protagonistas. El jurado destacó "el enriquecimiento mutuo y el equilibrio a través de un trabajo actoral de escucha, sosteniendo de forma magistral los silencios y dando como fruto una interpretación contenida, concreta y sensible".

El premio a la Mejor Interpretación Masculina fue para Nancho Novo por Cara de cona, "por conseguir en poco tiempo una interpretación magnética y ser capaz de sostener un primer plano de una manera arrebatadora, dando como resultado un momento cinematográfico memorable de los que permanecen en el recuerdo del espectador".

El premio al Mejor Guion fue para David Fidalgo por Lucus, una propuesta que el jurado definió como "una apuesta muy al margen de lo habitual: fresca, imaginativa, gamberra y genuina".

En el apartado de Animación, el premio principal fue para O corpo de Cristo, de Bea Lema, reconocido "por contar de forma audaz una historia sobre salud mental, un tema que nos afecta a todas, y hacerlo de un modo técnicamente innovador, acorde al relato". El jurado destacó además la capacidad de la directora para "tejer de forma delicada varias cuestiones que plantea al espectador con una ejecución magistral". La obra sumó también el premio a la Mejor Banda Sonora para Paloma Peñarrubia, valorada "por estar perfectamente integrada en la pieza y hacer crecer narrativamente la historia, y por su sutileza, sin subrayar emociones a la vez que las acompaña".

En la misma categoría, Cátodo corazón, de Manu Sacoga, recibió una mención especial "por la originalidad del formato de un proyecto que no es sencillo pero que al mismo tiempo resulta cautivador".

En la sección Furacáns (No Ficción), el premio principal fue para Escala un cincuenta mil, de Ángel Suances, reconocido “por su sutil y atmosférica construcción de la memoria a través del movimiento, los fragmentos y una deriva emocional”.

El jurado de la sección concedió además una mención especial a Furada Negra, de Berio Molina, "por convertir el sonido en una forma de excavación que revela ecos, leyendas y violencias enterradas que habitan el paisaje subterráneo".

En el apartado Novas Camadas, destinado a nuevas creadoras y creadores, el premio principal fue para Ausencia, de Gema Rodríguez, "por dar forma al duelo con una delicadeza y una claridad emocional extraordinarias a través de fragmentos de memoria, transformando el archivo familiar en un espacio vivo de amor, luto y resistencia al olvido". La obra recibió también el Premio del Jurado de la Juventud "por la forma de transmitir la emoción de la ausencia de un ser querido y por expresarla a través de viejas imágenes del archivo familiar, buscando una narración arriesgada y diferente".

La sección Novas Camadas incluyó además una mención especial para El columpio, etc, de Silvia Martínez, "por asumir riesgos en su apuesta formal y emplear diferentes dispositivos orientados a una misma idea, jugando con las nociones más clásicas del lenguaje cinematográfico".

El Jurado de la Juventud concedió también una mención especial a O mar é o meu chan, de Xoán Vázquez, "por el descubrimiento para las generaciones más jóvenes de la historia de los pioneros del surf en Galicia y por la manera de unir el pasado y el presente".