Murcia

Kahalil murió aplastado por un camión de 26 toneladas con solo un añito y cuatro meses de vida. Es imposible describir el horror que se vivió este jueves por la noche en la pedanía murciana de Los Dolores. Cualquier palabra se queda corta para el desgarrador sufrimiento que acarreó este siniestro vial para Hafida, la madre del niño, así como para el conductor del camión, ya que los primeros indicios recabados por la Policía Local apuntan a que el atropello supuestamente se produjo cuando el crío salió de la casa a la calle y el chófer se encontraba dando marcha atrás.

"La puerta de la vivienda estaba abierta y el menor se ha salido a la calle en un descuido, no siendo percibido por el camión", tal y como recogía la primera notificación que realizó la Policía Local para informar a la Concejalía de Seguridad Ciudadana de Murcia del atropello mortal, ocurrido a las 21.30 horas del jueves. 

Para terminar de rizar el rizo de la fatalidad, tanto la madre como el conductor se conocen porque ambos son vecinos. En el Carril Campoy de Los Dolores hay varias viviendas de alquiler que se levantan justo al lado del Puente de Tiñosa y de una vaquería. Hafida, de 38 años, tiene alquilado uno los citados inmuebles y el conductor trabaja en la mencionada explotación ganadera. 

"La madre está en 'shock', no es capaz de hablar, y el conductor del camión está hecho polvo porque conoce al niño y a la mujer", tal y como confirmaba a EL ESPAÑOL Lola Lacárcel, miembro de la Junta Municipal de Los Dolores. Esta tragedia ha conmocionado a los 4.977 habitantes de esta pedanía por el terrible final del pequeño Kahalil, siempre risueño y con unos mofletes angelicales. A las 21.30 horas, en la vivienda de alquiler de Hafida se encontraban unos amigos y familiares con los que estaba celebrando el ramadán, puesto que es a partir de las nueve de la noche cuando la comunidad musulmana puede romper su ayuno.

A esa misma hora, a solo unos metros de la casa de esta mujer marroquí, se encontraba el conductor dispuesto a maniobrar con su camión para meterlo en la vaquería. El resto se resume en una décima de segundo: el tiempo que tardó Kahalil en salir de la casa y morir al ser arrollado cuando el conductor dio marcha atrás con su vehículo de gran tonelaje. De hecho, esa es la hipótesis del atropello que maneja la Policía Local de Murcia en una comunicación a la que ha accedido EL ESPAÑOL:

"Al parecer, el accidente se ha producido con un camión, de 26 toneladas, y tres ejes, que estaba maniobrando marcha atrás para descargar al lado de la vivienda del menor. La puerta de la vivienda estaba abierta y el menor se ha salido a la calle en un descuido, no siendo percibido por el camión. Le ha pillado con la rueda trasera izquierda y los servicios sanitarios sólo han podido certificar la muerte".

Un 'zeta' de la Policía Nacional fue el primero en acudir al Carril Campoy y contactar con el 112 solicitando que se movilizase una ambulancia de manera urgente. El personal sanitario de una Unidad Móvil de Emergencias (UME) no pudo hacer nada por el chiquillo. "Era imposible reanimarlo porque el niño salió de la casa cuando el conductor daba marcha atrás, y al no verlo, pasó por encima del menor con el camión: le aplastó zonas vitales", tal y como resume una fuente de la UME.

Dos camiones diarios

"En la vaquería, todos los días, entran y salen una media de dos camiones para cargar y descargar ganado, leche, paja y comida para las vacas", explicaba a este diario Lola Lacárcel, miembro de la Junta Municipal de Los Dolores, que se desplazó el jueves por la noche al lugar del terrible atropello. "Es habitual que pasen vehículos pesados por esta zona de viviendas, todo ha sido un fatídico accidente porque el niño se ha escapado de la casa y se ha metido debajo del camión porque el conductor no lo ha visto dando marcha atrás para entrar a la explotación ganadera".

Patrullas de la Policía Local cortando el Carril de Campoy donde se produjo el atropello mortal al niño. Cedida

En la zona se vivieron muchas muestras de dolor de los vecinos: la mayoría de ellos inmigrantes que conocían bien a Hafida, de 38 años, y a su querido hijo, Kahalil, de solo 16 meses. "Es un palo para toda la comunidad", se lamentaba Lacárcel mientras recordaba el esfuerzo que esta marroquí había hecho dejando en su país a sus otros tres hijos: una niña, de 14 años, y dos niños, de 5 y 2 años. "La madre vivía sola con su hijo pequeño para trabajar en España y enviarles dinero cada mes a Marruecos".

Hafida había montando una tienda de verduras en la pedanía murciana de Patiño donde siempre se llevaba a trabajar al pequeño Kahalil. "Iba con su hijo a la verdulería porque allí se lo dejaba al cuidado de una vecina". A pesar de que el Carril Campoy fue cortado al tráfico por la Policía Local hasta altas horas de la noche, mientras se procedía al levantamiento del cádaver del niño, lo cierto es que fue continuo el goteo de vecinos que se acercaban a dar el pésame a la madre del menor.

"Un equipo de atención psicológica de Cruz Roja se ha desplazado para atender a la mujer y al chófer". Sabah Yacoubi, presidenta de la Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes de Murcia, mandó sus más sentidas condolencias a la madre del pequeño, al igual que Lola Lacárcel en nombre de todos los miembros de la Junta Municipal de Los Dolores y del Ayuntamiento de Murcia.

Un Equipo de Atestados de la Policía Local se ocupó 'in situ' de hacerle el test de alcohol y drogas, donde dió negativo, así como de tomarle declaración, al conductor del camión. "Todo esto es muy trágico y triste".