Fermín, nombre masculino de origen latino, que quiere decir 'firme' y 'constante'. Actualmente, 13.636 hombres reciben este nombre.
San Fermín era hijo de Eugenia y de Firmo, el senador romano que vivió en Pamplona (Navarra), en el siglo III y que, según cuenta la tradición, fue convertido al cristianismo por el Presbítero Honesto. Llegó a la ciudad enviado por San Saturnino con el encargo de evangelizarla. Fermín comenzó a predicar el evangelio por los alrededores desde su juventud, hasta que a los veinticuatro años fue consagrado Obispo.
A los 30 años emprendió un viaje por las tierras galas que le llevó a predicar por Aquitania, Auvernia y Anjou. Finalmente se asentó en Amiens, donde su labor como difusor de la doctrina cristiana fue tan popular que fue nombrado Obispo de la ciudad. De forma paralela se ganó la enemistad de las autoridades oficiales contrarias al cristianismo, lo que le llevó primero a la cárcel y, más tarde, al martirio por decapitación.
La leyenda del Santo no llegó a Pamplona hasta entrado el siglo XII, cuando, en 1186, Pedro de París trasladó a Pamplona una reliquia de la cabeza del Santo. Curiosamente, el patrón de Pamplona es San Saturnino y no San Fermín, que sí lo es de Navarra, honor que comparte con San Francisco Javier.
El origen de los Sanfermines
La procesión en honor a San Fermín se remonta, probablemente, al culto mismo que Pamplona le rinde. Jesús Arraiza escribe en su obra San Fermín Patrono que, aunque se desconoce con certeza, la costumbre pudo haberse iniciado hacia 1187, cuando el obispo Pedro de Artajona trae de Amiens la primera reliquia del mártir, e impulsa su veneración en Pamplona.
Cuenta la leyenda que Firmus, un senador que vivía en tiempos de los emperadores Diocleciano y Maximiano, era gobernador general de la región y tenía un hijo llamado Fermín; los primeros textos que se conocen acerca de la leyenda de San Fermín, así lo recogen. Al parecer, Firmus confió la educación de su hijo Fermín al presbítero Honesto, quien envió a Fermín a realizar sus estudios a Toulouse y pidió al arzobispo de la localidad poder predicar la fe cristiana; así lo hizo, y Fermín volvió a Pamplona con la misión de evangelizar, donde permaneció hasta los 31 años, antes de marchar a las Galias.
Actualmente, tanto en Pamplona como en Amiens, las fiestas que se celebran en honor a San Fermín siguen atrayendo a miles de personas de todas partes del mundo que, a falta de conocer su historia, han oído hablar alguna vez del patrono de Navarra.
Este y otros santos son celebrados durante el 7 de julio:
San Panteno de Alejandría
San Willibaldo de Dryopolis
San Marcos Ji Tianxiang
San Odón de Urgel
Santa Edilburga de Ebreuil
Beato Oddino Barotti
Santa María Guo Lizhi y compañeros
San Mel Ruain
Beato Benedicto XI papa
San Edda de Winchester
Beata Ifigenia de San Mateo
Beato Pedro To Rot
Beato Juan José Juge de Saint-Martin
Beata María Romero Meneses
