Una pareja multicultural afincada en Madrid busca voluntarios dispuestos a alojarse en su finca totalmente gratis: el único requisito es colaborar en tareas sencillas de jardinería. La propiedad, situada cerca de Nuevo Baztán y a solo 45 minutos de la capital, cuenta con una parcela ajardinada de 1.000 m² equipada con piscina natural.
La iniciativa está impulsada a través de la plataforma internacional de intercambio Workaway por Inés, profesora de idiomas, y Doug, ciudadano estadounidense jubilado y aficionado a la cocina. Los anfitriones ofrecen una habitación privada con cama doble, todas las comidas caseras y barbacoa en el jardín incluidas.
Las labores requeridas son ligeras y no superan las cuatro horas diarias de lunes a viernes, permitiendo descansar por las tardes y los fines de semana. Entre las tareas principales se encuentran recoger las hojas, cortar los arbustos, mantener la piscina y ofrecer ayuda general en el jardín, siempre en un ambiente colaborativo y supervisado.
El gran atractivo de la vivienda radica en su espacio exterior de 1.000 m², donde destaca su piscina biológica rodeada de vegetación y visitada por aves autóctonas. La propiedad también alberga dos perros muy sociables adoptados por la pareja. Por tanto, el lugar se convierte en un refugio tranquilo e ideal para amantes de la naturaleza y los animales.
A pesar de su ambiente rural, la residencia goza de una ubicación estratégica y bien comunicada con la red de transporte público. La parada de autobús más cercana se encuentra a solo cinco minutos a pie, con conexiones continuas hacia Madrid y Alcalá de Henares, a 30 minutos en coche.
Todo son ventajas
Más allá del alojamiento y la manutención, los propietarios fomentan una experiencia basada en el aprendizaje mutuo, la convivencia respetuosa y la práctica de idiomas.
Al ser Inés profesora de idiomas y dominar tanto el español como el alemán e inglés, la estancia supone una ocasión única para que los asistentes perfeccionen lenguas extranjeras mientras comparten conversaciones e historias en un entorno enriquecedor.
Algunos voluntarios salen contentos de la experiencia.
El perfil del anuncio está abierto a una gran variedad de colaboradores: desde personas individuales hasta parejas, familias e incluso nómadas digitales que deseen teletrabajar en un entorno tranquilo y rodeado de naturaleza. Además, la propiedad dispone de conexión a Internet.
La propuesta se consolida como una alternativa atractiva para disfrutar de la gastronomía local y del paisaje madrileño, combinando un estilo de vida consciente, la colaboración medioambiental y la cercana hospitalidad de los anfitriones sin gastos de estancia.
