Canadá busca profesionales cualificados de todo el mundo para reforzar su mercado laboral y cubrir la falta de trabajadores en sectores considerados estratégicos para su economía.
Entre los perfiles más demandados se encuentran los relacionados con la sanidad y los servicios sociales, áreas que afrontan una creciente necesidad de personal debido, entre otros factores, al envejecimiento de la población.
Enfermeros, farmacéuticos, dentistas, psicólogos y trabajadores sociales forman parte de los profesionales que pueden encontrar oportunidades laborales en el país norteamericano.
Según las cifras facilitadas, los salarios en estos sectores pueden situarse entre los 55.000 y los 130.000 dólares canadienses brutos al año, equivalentes aproximadamente a entre 38.000 y 88.000 euros. La diferencia con España puede ser considerable.
Un profesional de enfermería puede percibir en Canadá entre 50.000 y 78.000 euros anuales, frente a los aproximadamente 28.000-42.000 euros que puede alcanzar en España.
En farmacia, los salarios canadienses oscilan entre los 57.000 y los 88.000 euros, mientras que en España se sitúan generalmente entre los 32.200 y los 50.000 euros dependiendo de la especialización y el puesto.
En el caso del trabajo social, Canadá ofrece remuneraciones de entre 37.000 y 64.000 euros anuales, frente a los aproximadamente 22.000-32.000 euros habituales en España. Estas diferencias convierten al país en un destino atractivo para profesionales que buscan desarrollar su carrera en el extranjero.
Canadá abre sus puertas a profesionales cualificados
El Gobierno canadiense cuenta con diferentes vías de inmigración para trabajadores extranjeros que cumplan los requisitos de formación, experiencia y acreditación.
Entre ellas se encuentran el sistema Express Entry y los Programas de Nominación Provincial (PNP), que permiten a determinadas provincias seleccionar trabajadores que necesitan incorporar a sus mercados laborales.
Sin embargo, trabajar en Canadá no implica únicamente conseguir una oferta de empleo. En profesiones reguladas, como enfermería o farmacia, los titulados extranjeros deben acreditar sus estudios y obtener la autorización correspondiente para ejercer.
Los requisitos dependen de cada provincia y el proceso de homologación puede prolongarse durante meses o incluso años. Además, algunas zonas rurales, remotas o del norte del país ofrecen incentivos económicos para atraer profesionales.
Estos complementos pueden alcanzar los 15.000 o 20.000 dólares canadienses adicionales al año en determinados puestos.
El Gobierno también destaca otras ventajas para los inmigrantes, como el acceso a servicios de apoyo para facilitar su llegada e integración, educación y formación, además de comunidades multiculturales.
No obstante, los salarios deben analizarse junto al coste de vida. Ciudades como Toronto o Vancouver presentan alquileres y gastos considerablemente superiores a los de muchas ciudades españolas.
Aun así, para determinados perfiles sanitarios y sociales, la combinación de oportunidades laborales, salarios y posibilidades de inmigración convierte a Canadá en una alternativa que cada vez atrae a más profesionales extranjeros.
