"Recibir algo a la muerte de su poseedor por disposición testamentaria o legal". Así define la RAE la palabra 'heredar'. Y añade: “Suceder por disposición testamentaria o legal a alguien en la posesión de los bienes y acciones que tenía al tiempo de su muerte”.
Lo que no dice es que también se heredan las deudas. Y es que, al recibir una herencia, se acepta un bloque compacto de activos (pisos, coches, fondos de inversión o dinero) pero también de pasivos (deudas, avales, embargos).
“Una incorrecta valoración, puede llevarte a aceptar algo que, en realidad, debiste haber rechazado”, afirma David Jiménez, CEO de Eyco Abogados.
Y añade: “Una herencia envenenada es un problema envuelto en papel de regalo. Tiene la apariencia de reportarte algún beneficio, pero, finalmente, acaba por convertirse en un dolor de cabeza”.
Porque, aunque pueda parecer jugosa, hay impuestos que hay que abonar y que tendrá que pagar quien hereda. De ahí que le surja la siguiente pregunta: “¿Cómo pago todo esto?”.
Herencias a rechazar
“El aumento del rechazo de herencias coincide con un incremento de las donaciones en vida de padres a hijos, sobre todo de viviendas tras la subida de los precios”, matiza David Jiménez.
“Si las deudas superan los bienes que vas a recibir, la renuncia es la opción más adecuada para evitar que estas afecten a tu patrimonio personal”, subraya el abogado experto en herencias. Eso sí, antes de renunciar, conviene revisar bien sus efectos para que no haya sorpresas.
“Según la redacción del testamento, es posible que, aunque tú la rechaces, tus hijos se conviertan en herederos (te sustituyen en esa posición que tú tenías). Así que incluso antes de renunciar, hay que ser cautos y revisarlo todo muy bien”, remarca.
Dicho de otra manera: antes de aceptar una herencia hay que analizar de qué se compone la misma. Lo que hay que hacer es investigar qué bienes y deudas tenía el fallecido. ¿Cómo?
Por ejemplo, analizar el extracto bancario del fallecido para ver si hay algún embargo o créditos que estuviera pagando; solicitar información a la Agencia Tributaria o al Banco de España; pedir certificados a las entidades financieras; ver si tenía deudas con la Seguridad Social... Así se pueden evitar sorpresas indeseadas.
¿Y cuáles hay que aceptar? “Aquellas cuyo valor de los bienes que vas a recibir supere las deudas que tienes que asumir como heredero”, indica David Jiménez.
“Pero en ocasiones también sucede que, aunque la herencia parezca favorable, no tengas plena seguridad de que no aparezca algún embargo o exista una deuda desconocida por los herederos. En esa circunstancia puede tener sentido aceptar la herencia a beneficio de inventario”. ¿Por qué?
Porque, con este trámite, si aparecen deudas desconocidas, tu patrimonio personal estará protegido, ya que sólo responderás de las mismas hasta el límite de lo que has heredado. “Es la alternativa más segura para quedar protegido”, concluye David Jiménez.
