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Las claves

La tortilla de patata es, sin duda, uno de los platos favoritos de los ciudadanos a lo largo de todo el año. También conocida como tortilla española, frente a la francesa, su elaboración se basa en tres ingredientes básicos: huevo, patata y aceite de oliva.

Luego viene el debate, muy manido pero que no decae, de con o sin cebolla. Pero más allá de este producto, hay otros muchos que se están incorporando.

“La innovación también responde a las nuevas formas de comer”, afirman desde la asociación Platos Preparados de España.

Más oferta

Según dicha asociación, “hoy es fácil encontrar tortillas veganas, ecológicas o elaboradas sin gluten y sin lactosa, pensadas para que nadie tenga que renunciar a este clásico”.

Pero hay más. Porque, sobre la base de una tortilla española clásica, la oferta se ha ampliado con versiones que incorporan ingredientes como espinacas, chorizo, jamón, calabacín, atún o pimientos.

“Aportan nuevos matices sin perder la esencia del plato”, sostienen desde la asociación. Que no dudan en resaltar que, incluso, hay propuestas a las que se les puede poner la categoría de gourmet.

Ahí, y en cabeza, está la trufa. Mientras que otro elemento incorporado con éxito ha sido la cebolla caramelizada, “que aporta un toque dulce y una textura más melosa”.

¿Tanto gusta la tortilla de patata? Si acudimos a los datos de Platos Preparados de España, en el último año, y sólo poniendo el foco en el consumo de tortilla de patatas refrigerada, su consumo aumentó un 5,3%. Dicho de otra manera, más de 47,8 millones de kilos.

Y la pregunta del millón es la siguiente: ¿por qué gusta tanto? Aquí entran en juego varias causas. Una de ellas, que es un producto sabroso y fácil de preparar. Además, se puede consumir recién hecha, fría o templada.

Asimismo, es un plato que gusta de compartir con los demás, ya sean familiares o amigos. Y puede ser tanto un aperitivo, una comida o una cena.

Por si fuera poco, su perfil nutricional es bastante completo. Por un lado, el huevo aporta proteínas de alta calidad y vitaminas como la D y la B12. Por otro, la patata proporciona hidratos de carbono complejos que contribuyen a un aporte de energía sostenido a lo largo del día.