¿Cuál sería tu trabajo ideal? Muchos pensarán en aquel que brinde un buen horario y sueldo, otros ni siquiera lo tendrán del todo claro, y algunos se quedarán con un oficio que simplemente les guste.
Es el caso de Ana Hernández, una joven ganadera de 28 años de Valderrodrigo, Salamanca. Su caso es extraño, ya que tan solo 1 de cada 10 titulares de explotaciones ganaderas o agrícolas en España tiene menos de 41 años, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
Además, tan solo un 32 % de los propietarios son mujeres. En un reportaje de La 8 Salamanca destaca lo que más le gusta de su trabajo: "El hecho de que sea algo tuyo, que cada día es diferente, no es una oficina, no es algo metódico".
"Todo el mundo piensa que triunfar es hacerte funcionario y trabajar de 7 a 15 horas, yo prefiero trabajar todo el día y dedicarme a algo que de verdad me gusta y me llene", explica. Su historia con la ganadería empieza, como es habitual, como tradición familiar.
A raíz de la pandemia, Ana regresó a su pueblo tras vivir una temporada en Sevilla. Eso le hizo replantearse la posibilidad de quedarse con la explotación de su padre y dedicarse a la ganadería.
Así lo hizo, aunque no fue sencillo. El proyecto sufrió un revés en 2016 a causa de un brote de tuberculosis entre sus reses. Tuvieron que empezar de cero comprando vacas en Francia y este esfuerzo importante fue lo que la motivó a liderar el negocio familiar en 2020.
"No me sentía muy a gusto que, con todo el esfuerzo que le ha costado (a su padre) y todas las trabas que hemos tenido, se dejase perder la explotación o verla en manos de otra persona", expone. Sin embargo, la sombra de la tuberculosis bovina sigue presente.
El problema de la tuberculosis bovina
Datos del Programa Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina apuntan que la prevalencia de esta enfermedad ha aumentado levemente en 2025, pasando de un 3,23 5 a un 3,45 %. Un aumento que contrasta con la bajada que se dio en 2023, cuando el porcentaje fue de un 4,47 %.
"Lo puedes tener todo planificado [...] tú haces tus cuentas y dices 'Hasta aquí puedo llegar, de esto tengo que quitar, de esto tengo que ampliar', pero que venga un mosquito volando... eso es como las tormentas o el pedrisco para los agricultores, te toca y te toca", lamenta.
