Las claves
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La noche de este domingo 18 de enero se transformó en una trágica velada cuando salió la noticia del descarrilamiento de un tren que invadió la vía contigua y colisionó con otro convoy, provocando 40 muertos y 152 heridos, hasta el momento.
A las 19:45 horas las vidas de los pasajeros de ambos trenes cambiaron por completo. Este accidente es el primero en la historia de la Alta Velocidad en España en sus 34 años de servicio.
Pedro Santiago, viajaba con su pareja en el vagón seis del Iryo descarrilado. El joven, quien se encuentra recuperándose de una operación y se desplazaba en muletas, compartió su testimonio en el Programa de Ana Rosa.
"Ayudamos en lo que pudimos"
"En un primer momento no era consciente de lo que había pasado hasta el momento que empezaron a pedir sanitarios, aparecieron cinco médicos en mi vagón, yo iba en el seis, y me dijo mi pareja que había una chica fallecida, ahí fui consciente de lo que estaba pasando", recordó Santiago.
Señaló que evacuaron el tren y se desplazaron al vagón cinco, donde explicó que "seguíamos sin creernos mucho las cosas". Hasta ese momento, el afectado expresó que no sabían realmente lo que había pasado y no sabían de la existencia de otro tren afectado.
"Mi pareja y una compañera suya del hospital se asomaron por la ventana y vieron realmente lo que había pasado, es decir, hasta entonces no sabíamos lo que había delante del tren", relató el joven.
Cuando la pareja del afectado vio que el primer vagón estaba "totalmente volcado", tanto ella como su compañera decidieron "tirarse al barro" y fueron a la zona afectada para ayudar a la mayor cantidad de personas posible.
Mientras tanto, Santiago recordó que "yo en ese momento junto con otra persona, comenzamos a pedir agua, pedir cosas y las acumulamos en la puerta".
Lo cierto es que el afectado manifestó que "entre todos lo que hicimos fue ayudarnos, yo solté mis muletas y lo que hice fue ayudar a las enfermeras en lo que me dijeran".
En esos primeros momentos, Santiago acotó que "no había ambulancias, no había nada", con lo cual, la asistencia sanitaria dependía de los cinco médicos que se encontraban en el tren.
"Llegó una primera ambulancia, el técnico y el enfermero fueron con los médicos y nos quedamos en la ambulancia con una de las chicas que se quedó allí, vendando, limpiando heridas, haciendo lo que hacía falta", recordó el afectado.
El viajero comentó que él y muchos otros lo que hicieron en esos cruciales momentos fue "acompañar" y "ayudar a la gente en lo que buenamente pudimos".
"Si alguien tenía frío, abrimos la maleta y buscábamos una sudadera, nos sentamos con ellos a hablar, llamamos a sus familiares, y eso es lo que hicimos, ayudar en lo que pudimos", explicó.
Además, manifestó que en un principio no eran conscientes de lo que había ocurrido con el otro tren afectado.
Sino que se enteró porque su pareja entró con los bomberos en el primer vagón del Iryo para intentar sacar a los heridos y fallecidos, y que "les dijeron por la radio que 'vengan aquí que hay otro tren y es mucho más gordo'".
Pedro Santiago, víctima del siniestro ferroviario.
"No tenían ni luz, iban con las linternas de los móviles y cuando llegaron allí eso era, catastrófico", relató el joven viajero.
Recordó que un momento muy impresionante fue cuando todos los teléfonos comenzaron a sonar al unísono, incluso explicó que "hubo un vídeo que se hizo en mi vagón, alguien publicó un vídeo y nadie era consciente de nada, no sabíamos lo que había pasado".
Con esto, recalcó que el momento en el que llegaron a comprender lo sucedido fue cuando "encontraron a la chica fallecida en el vagón o se asomaron por la ventana".
La pareja de Santiago, estuvo con los servicios de emergencia tratando de ayudar a los afectados de la tragedia. El joven comentó que "intentaba ayudar a la mayor cantidad de gente posible, pero no es fácil".
Lo cierto es que tanto Pedro Santiago como su pareja Irene ayudaron a una gran cantidad de personas e incluso que "nosotros fuimos los últimos en irnos, de los siete que quedábamos ahí esperando a que nuestras parejas terminaran".
El testimonio de Santiago mostró otra cara de la tragedia ferroviaria vivida este domingo: la solidaridad. Así, concluyó su intervención explicando que "si no nos ayudamos en esos momentos donde no hay nadie...".
