Publicada

Las claves

Tras varios años de pausa, el régimen liderado con mano de hierro por el príncipe heredero Mohammed bin Salman ha reactivado uno de sus proyectos más icónicos en la ciudad de Jeddah, en el oeste del país. Se trata de la Torre Jeddah, que se convertirá en el edificio más alto del mundo con un total de 130 pisos.

Según informa Newsweek, en los últimos tiempos se ha avanzado rápidamente y ya se han construido más de 80 pisos, superando la mitad del número total de plantas previstas. Este rascacielos se elevará más de 1.000 metros, contará con 59 ascensores, 12 escaleras mecánicas, un hotel de lujo, oficinas y la plataforma de observación más alta del mundo.

Inicialmente, este megaproyecto en la segunda ciudad del país se empezó a edificar en 2009. Sin embargo, en 2018, debido a los escándalos de corrupción en los altos niveles del Estado saudí, se paralizaron las obras del que prometía ser el edificio del mundo más cercano al cielo.

En 2028 finaliza la construcción

La futura torre, eso sí, tiene sello estadounidense. A los mandos del proyecto están la empresa de ingeniería Thornton Tomasetti y la compañía de arquitectura Adrian Smith + Gordon Hill, que confirman que el objetivo es que alcance una altura nunca vista y supere al Burj Khalifa de los Emiratos Árabes Unidos o al Merdeka 118 en Malasia.

La fecha prevista de finalización de la obra es 2028, aunque más adelante podría ser superada por la Torre Rise en Riad (capital del reino saudí), que se espera que sea la primera en alcanzar los 2 kilómetros de altura.

En los últimos tiempos, en línea con los esfuerzos del régimen por diversificar su economía más allá del petróleo, ha incluido en sus prioridades el desarrollo de infraestructuras futuristas que asombren al mundo.

De hecho, España ha tenido su parte de protagonismo en los planes del príncipe saudí de ejecutar infraestructuras de alta ingeniería. En concreto en la construcción de la línea de alta velocidad entre Medina y La Meca, en la que participó ACS y que es operada por un consorcio participado por Renfe.

Arabia Saudí, impulsada por sus reservas de petróleo y una capacidad económica sin límites, está apostando por invertir en infraestructuras futuristas descomunales como 'The Line', una ciudad lineal de 170 kilómetros de largo, aunque el proyecto ha colapsado y sólo se han construido dos kilómetros hasta el momento.

Asimismo, van a organizar el Mundial de Fútbol de 2034, un gran escaparate para un país que busca abrirse al mundo y que en los últimos años ha fichado a jugadores que traspasan fronteras como Cristiano Ronaldo o Benzema.