Las claves
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Tener un hijo no es tarea fácil. No solo requiere de dedicación y ganas sino de esfuerzo y tiempo. Esto provoca que en muchos casos uno de los padres, por lo general la madre, sacrifique su profesión por dedicarse a criar al hijo.
Esto provoca que, al dedicar todo su tiempo a la maternidad, sufra un desfase en el que la madre deja de recibir ingresos, mientras que el padre se convierte en el único asalariado de la familia.
Así, Eva, madre de dos niñas, señaló cómo para ella si se queda en casa cuidando de sus hijos y el padre se va a trabajar, "parte del sueldo es mía".
Criar hijos con un salario en casa
Eva Matsa (@evamatsa_) es una creadora de contenido española centrada en maternidad, crianza y educación infantil. A través de sus vídeos habla de temas como salud mental, carga mental o, en este caso, compartir responsabilidades en el hogar.
"Si yo me quedo en casa cuidando a nuestros hijos y tú te vas a trabajar, una parte de tu sueldo es mía", aseguraba Eva, reafirmando su derecho como madre. "Yo pensaba que esto estaba súper caro, pero se ve que no".
La mujer analizaba cómo, para ella, lo justo es que mientras el padre se va a trabajar y gana dinero, "yo dejo de trabajar y me quedo en casa cuidando de nuestros hijos".
De hecho, señalaba que precisamente se quedaba en el hogar porque si no lo hiciese, tendría que contratar a alguien para suplir esas tareas: "Si me voy a trabajar lo único que hacemos es cambiar dinero".
"Es decir, entra un sueldo y lo vuelvo a sacar porque tengo que pagar a alguien para que se quede con los niños, limpie la casa, cocine, limpie la ropa y arregle todo", apuntaba Eva. "A final de mes, a mí no me salen las cuentas para ir a trabajar. Esa persona se llevaría mi sueldo".
Por ello, ella tomaba la decisión de sacrificar su profesión por cuidar el hogar: "Yo estoy trabajando dentro de tu casa, tú trabajas fuera y sigues con ventaja, porque tendrás un jefe, un horario y es horrible...".
"Estás cotizando, sigues invirtiendo en tu vida laboral o incluso puedes llegar a ascender", afirmaba. "Sigo en casa y si algún día necesito, quiero o puedo reincorporarme al mundo laboral, llevaré un desfase de años sin tocar mi profesión con lo que puede que esté desactualizada".
De ese modo, al dedicar su tiempo al cuidado de los niños y del hogar, señala que, después de varios años, encontrar trabajo de mayor es mucho más difícil. "Así que, como mínimo, no me reclames parte del dinero que entra en casa", reflexionaba Eva.
Incluso tenía un mensaje para los que cargaban contra el sacrificio del cuidado del hogar y los niños: "Por muy cómodo que sea trabajar en casa, por mucho que te parezca que después llevar a los niños al cole me quedo tomando café, paro 10, 15 minutos, una hora al día... Poco me parece".
"Creo que en casi todos los trabajos del mundo la gente para un rato, aunque sea para tomar el sol o levantarse de la silla", apuntaba la madre. "Por lo tanto, insisto, si me quedo en casa y tú te vas a trabajar, parte del sueldo es mío y no te lo voy a discutir".
