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Las claves

La posibilidad de que la gasolina vuelva a acercarse, o incluso supere, los dos euros por litro empieza a preocupar a muchos conductores.

Según advierte Alba, asesora financiera conocida en redes sociales como Entérate con Alba, este escenario podría ocurrir antes de lo previsto y no se debe a un aumento arbitrario de precios.

"¿La gasolina a dos euros el litro? Pues prepárate porque puede pasar antes de lo que crees", señala la divulgadora al inicio de su vídeo.

La causa principal no estaría en las petroleras, sino en una nueva normativa impulsada desde la Unión Europea.

El objetivo de esta medida se enmarca dentro de la estrategia climática comunitaria, que busca reducir de forma drástica las emisiones contaminantes durante la próxima década.

Europa lleva tiempo mostrando su intención de acabar progresivamente con los coches de gasolina y diésel, y esta nueva medida promete acelerar ese proceso.

En ese contexto, la asesora financiera apunta que "su siguiente jugada es meter un nuevo impuesto que encarecerá los combustibles entre 25 y 45 céntimos por litro".

Esta normativa, según apunta Alba, "entrará en vigor en 2027" y su impacto no se limitará únicamente al transporte por carretera.

También afectará "a sectores como el transporte general, la industria o la aviación", lo que provocará un encarecimiento generalizado de costes.

Como consecuencia, el consumidor final terminará asumiendo esa subida: "Cuando las empresas pagan más, tú también lo haces".

El propósito oficial de la medida es ambicioso. Según señala la experta, la normativa busca "reducir las emisiones de gases de efecto invernadero un 62% antes de 2030".

Sin embargo, Alba se muestra escéptica sobre cómo se gestionará la transición hacia un transporte más sostenible y cuál será su impacto real sobre la población.

En su opinión, la estrategia de la Unión Europea termina empujando de manera gradual hacia el vehículo eléctrico, lo que genera dudas sobre su viabilidad para todos, ya que conducir podría volverse inaccesible para buena parte de la población.

"Entre impuestos, zonas de bajas emisiones y la gasolina por las nubes, conducir va a ser solo para ricos. Al final, vamos a tener que movernos en el coche de los pica piedra", concluye con ironía.