Publicada

Las claves

A partir de este 1 de enero de 2026, han entrado en vigor las revalorizaciones de las pensiones para los jubilados: 2,7% para las contributivas, las mínimas, entre un 7% y un 11,4% (según cónyuge a cargo) y las no contributivas, un 11,4%.

Sin embargo, a pesar de estas nuevas cuantías para los ciudadanos que ya están jubilados, lo cierto es que los nuevos pensionistas no recibirán esa subida inicial automáticamente.

Por ello, el abogado Ignacio Solsona (@laborateca) se ha encargado de explicarlo a través de sus redes sociales y como con la "normativa injusta de los 25 meses", muchos pensionistas cobrarán una cantidad menor.

Las pensiones en 2026

A partir de 2026, los nuevos jubilados en España se enfrentarán a un cambio en el cálculo de las pensiones que, según denuncia Ignacio Solsona, provocará una pérdida económica "irreversible" para quienes se jubilen bajo las nuevas reglas.

La clave de este perjuicio reside en lo que Solsona denomina "la normativa injusta" de los 25 meses, un detalle técnico que tiene un efecto directo y permanente sobre el dinero que recibirán los pensionistas.

Según explica Solsona, existe una brecha significativa entre los jubilados actuales y los que se jubilen a partir de enero de 2026. Las pensiones reconocidas antes del 31 de diciembre de 2025 experimentarán un incremento del 2,7% como ajuste automático por inflación.

Sin embargo, quienes se jubilen a partir de enero de este nuevo año no se beneficiarán de esta subida inicial, debido a que sus pensiones se calcularán con las nuevas reglas de actualización de las bases de cotización.

El problema central se encuentra en cómo se consideran los últimos 25 meses de cotización. Según la normativa, para calcular la base reguladora de la pensión se excluyen el mes de la jubilación, el mes anterior y los 24 meses previos.

Solsona explica: "Lo que no tiene sentido es que se excluya el IPC de los dos años anteriores provocando esta pérdida al futuro pensionista".

Eso significa que, si una persona se jubila en enero de 2026, su base incluirá solo la actualización de inflación hasta noviembre de 2023. Todo el incremento del IPC entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 quedará fuera del cálculo.

El impacto económico de esta exclusión es considerable. Tomando como referencia una pensión de 2.000 euros, Solsona estima que la pérdida ascendería a unos 110 euros mensuales de por vida, considerando una inflación acumulada del 5,5% en los meses excluidos.

Como afirma el abogado: "Se trata de una pérdida... para toda la vida debido a esta injusta norma que sin razón de ningún tipo excluye el IPC". Es decir, no se trata de una reducción temporal, sino de un recorte permanente que afectará a la calidad de vida de los nuevos pensionistas.

Ante esta situación, el propio Solsona ofrece consejos estratégicos para minimizar el impacto. Uno de ellos es el "truco de los tres días": las variaciones del IPC se aplican el día 1 de cada mes, por lo que retrasar la jubilación apenas unos días puede incrementar la base reguladora.

El abogado ilustraba con un ejemplo: jubilarse el 1 de junio en lugar del 29 de mayo podría aumentar la pensión 14 € al mes (196 € al año).

"Estamos renunciando a 3 días de pensión a cambio de un incremento de 14 € mensuales para toda la vida", afirmaba. "Me parece buen negocio".

Finalmente, Solsona destacaba que cualquier ciudadano puede verificar esta exclusión utilizando el simulador de jubilación de la Seguridad Social, donde se observa claramente que los últimos 25 meses no se actualizan con el IPC.

De ese modo, los nuevos jubilados cobrarán menos que sus predecesores, y pequeñas decisiones sobre la fecha de jubilación podrían marcar una diferencia significativa en el dinero recibido de por vida.