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Las claves

El sector del transporte vive una situación problemática a causa de la falta de relevo generacional y que complica la capacidad de los empresarios para llenar sus vacantes laborales.

Se estima que la edad media de los camioneros en España se sitúa aproximadamente entre los 47 y los 53 años. Es una realidad que es una profesión que ya no atrae a los jóvenes.

Así, parece ser algo que los propios profesionales del sector viven en sus rutinas de trabajo, tal y como ha explicado Rodri, un camionero de 29 años, en el podcast Rutas de éxito.

Se buscan camioneros jóvenes

El sector del transporte por carretera atraviesa una crisis de personal sin precedentes. Los salarios, las largas jornadas y la presión de cumplir con tiempos estrictos han hecho que muchos conductores veteranos se jubilen sin que haya relevo suficiente.

La infraestructura logística y las empresas dependen de estos profesionales, pero la falta de mano de obra amenaza con retrasos en la cadena de suministros y un aumento de costes para el consumidor.

A esto se suma la creciente digitalización y automatización, que si bien puede mejorar la eficiencia, genera incertidumbre laboral y exige mayor formación especializada.

Mientras tanto, los jóvenes profesionales cada vez muestran menos interés en dedicarse a esta profesión.

Justo algo así era lo que señalaba Rodrigo, un joven de 29 años dedicado al sector transporte en Murcia. "Se ven pero cuesta mucho verlos por debajo de mi edad. A lo mejor el más joven que se ve tiene 26, que yo haya visto", aseguraba.

Rodri señalaba cómo, con el objetivo de atraer a más trabajadores, se probó como medida bajar la edad legal para conseguir el permiso de conducir para vehículos de transporte de mercancías.

"Antes era 21 pero ahora quisieron que, de una forma u otra, la gente se anime a sacárselo, dando rienda suelta a que con 18 ya podías sacar el C1 o el C. Con 18 años teniendo el B", afirmaba el camionero.

"Eso lo hicieron hace poco pensando que así habría más camioneros", indicaba.

Sin embargo, parece que el resultado no ha sido el esperado, según el joven: "Si vas a las autoescuelas, ya te digo que lo más normal que veas son chicos jóvenes examinándose para el Ejército, para la Policía Nacional, Bomberos...".

En lugar de dedicarse al transporte, muchos jóvenes prefieren trabajos más estables, con horarios predecibles y bienes sociales claros, como los que ofrece la función pública u otros sectores administrativos.

"He preguntado y cuando me lo iba a sacar yo era así: yo y otro más, como mucho para transportes", recordaba Rodri. "Y a lo mejor el resto deciden prepararse para funcionarios, hay que decirlo todo. Tiene más salida y tranquilidad también".

El resultado es un envejecimiento progresivo de la plantilla de camioneros y un vacío generacional difícil de cubrir, que pone en riesgo no solo la logística nacional, sino también la continuidad de una actividad histórica que ha sido clave para la economía del país.