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Las claves

"Quien mucho abarca, poco aprieta" dice el refrán. Algo que Eduardo Gambero entendió a la perfección cuando creó su negocio Solo de Croquetas. Vende únicamente un tipo de producto, croquetas, y al parecer le va de maravilla.

Solo de Croquetas nació antes de la pandemia como resultado de una idea de marketing online. Eduardo y su socio Javier descubrieron que la palabra "croqueta" tenía muchísimas búsquedas en internet, pero no existía ninguna marca líder que estuviera canalizando ese tráfico.

"Vimos ahí la oportunidad. El único problema es que no habíamos hecho nunca una croqueta", explica el joven empresario. Eduardo, abogado de formación, y su socio Javier, experto en analítica web, se tuvieron que ensuciar las manos para crear sus deliciosas croquetas.

Aprovechar las oportunidades

Eduardo y Javier son amigos desde los tres años. Ya tenían experiencia previa en el sector con sus restaurantes "Penalti Lounge Bar". Su formación en redes sociales y posicionamiento web les mostró el hueco que existía en el mercado para lanzarse y crear una marca de croquetas.

Las primeras croquetas no eran de buena calidad, admite Eduardo. Pero en lugar de contratar a un cocinero profesional, decidieron escuchar directamente al cliente. Realizaban catas constantes y, si a la gente no le gustaba algo, cambiaban la receta inmediatamente hasta perfeccionarla.

Su propuesta es tan original como sabrosa. Crearon una representación gastronómica de cada comunidad autónoma a partir de sus platos tradicionales. Por ejemplo, tienen una croqueta de cachopo por Asturias, y una de callos a la madrileña por la Comunidad de Madrid.

Actualmente tienen dos locales físicos en Madrid donde se pueden degustar sus cremosas croquetas. Uno en la Avenida de Reina Victoria 15 y otro en Calle Echegaray 5. Tienen un menú llamado "Cro-Cata" que consiste en seis variedades saladas y dos dulces con maridaje incluido.

Han sabido adaptarse a la perfección al comercio web con campañas de marketing como 'Díselo con croquetas' o 'Regala croquetas'. "Nosotros el día que más vendemos es en San Valentín. La gente va con el ramo en un brazo y con una caja de croquetas en el otro", explica Eduardo.

Es un hito de ventas, ya que la facturación online, según explica Eduardo, supera ese día a la del Black Friday. Operan en su página web como una tienda puramente digital, utilizando herramientas como Shopify y aplicando estrategias publicitarias para maximizar el pedido medio.

Su campaña más viral fue su croqueta de 2,6 metros de largo para el Día Internacional de la Croqueta que se celebra el 16 de enero. La hazaña fue tan compleja que tuvieron que fabricar una freidora a medida porque no existía ninguna en el mercado con las dimensiones necesarias.

Gracias a crear la croqueta más grande del mundo, lograron aparecer en programas de televisión como el de Ana Rosa y se hicieron virales en redes porque invitaron a varios influencers. Buscaban que la marca creciera y ganara notoriedad, más allá de ganar dinero.

Cifras y objetivos para 2026

"Yo creo que en 2025 hemos facturado en torno a 2 millones y en 2024 estuvimos en 1.300.000 euros", defiende Eduardo repasando las ventas de Solo de Croquetas. Sumando las ventas directas en sus restaurantes, ventas online, ventas a otros bares y ventas a supermercados.

Este último canal es su objetivo principal para consolidar su expansión en 2026. Quieren fortalecer las ventas en supermercados para expandirse por toda España y seguir creciendo. Podemos encontrar sus croquetas en algunos supermercados El Corte Inglés de Madrid.