Las claves
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Con la llegada del nuevo año 2026, desde este 1 de enero han entrado en vigor diferentes cambios, reformas y nuevas normativas anunciadas por el Gobierno español.
Más allá de la prórroga para el sistema de estimación objetiva o el refuerzo en el control de pagos digitales, destaca especialmente la ampliación del conocido como escudo social para familias vulnerables.
Así, el Gobierno anunció que durante este 2026, quedaría prohibido el corte de los suministros básicos (luz, gas y agua) a consumidores vulnerables, vulnerables severos y en riesgo de exclusión social.
La defensa del escudo social
El escudo social del Gobierno español es un conjunto de medidas y políticas diseñado para proteger a las familias más vulnerables frente a situaciones de crisis económica, subida de precios y dificultades para cubrir necesidades básicas.
Su objetivo principal es garantizar que todas las personas tengan acceso a recursos esenciales como educación y servicios sanitarios, evitando que las dificultades temporales se conviertan en problemas estructurales que afecten al bienestar familiar.
Algunas de sus medidas son la suspensión de desahucios y lanzamientos para hogares vulnerables sin alternativa habitacional y que el Gobierno ha ampliado un año más.
Sin embargo, eso no es todo. En el Real Decreto-ley 16/2025, de 23 de diciembre, el Gobierno anunciaba la prórroga hasta el 31 de diciembre de 2026 la garantía de suministros de agua, gas natural y electricidad para consumidores vulnerables, vulnerables severos o en riesgo de exclusión social.
Un hogar vulnerable es el que, por sus ingresos y situación familiar o social, cumple los requisitos para ser "consumidor vulnerable" por su renta anual de convivencia, familia numerosa, pensiones mínimas, nivel de dependencia o víctimas de violencia de género.
Por tanto, un consumidor vulnerable es aquel con ingresos bajos según umbrales fijados y, normalmente, beneficiario del bono social de la luz. Mientras, un vulnerable severo posee ingresos aún más bajos (aprox. la mitad del límite del vulnerable).
Por último, un ciudadano en riesgo de exclusión social, además de vulnerable severo, recibe ayuda de los servicios sociales que pagan al menos el 50% de la factura de energía.
De ese modo, en la práctica, en los hogares reconocidos como vulnerables, la compañía no puede cortar la luz, el gas ni el agua por impago durante 2026.
A pesar de que haya facturas pendientes, la empresa debe mantener sus servicios. Lo mismo ocurre con un propietario y un inquilino moroso pero con condición vulnerable, el dueño del inmueble debe asumir las facturas.
Además, el escudo social incluye otras medidas de apoyo económico, como ayudas directas al alquiler, subvenciones para la compra de alimentos y programas de asistencia para familias con hijos a cargo.
Estas iniciativas buscan garantizar que los hogares más desfavorecidos puedan cubrir sus necesidades básicas y mantener un nivel de vida digno, evitando que la situación económica limite el acceso a la educación, la salud o los servicios esenciales.
