Las claves
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El sector de la vivienda vive un momento complicado en España. La gran escasez de oferta ha provocado que los precios suban y que en las grandes ciudades se alcancen máximos históricos.
Así, ante esta escasez, muchos inversores buscan hacer crecer su patrimonio adquiriendo viviendas y luego alquilarlas por un precio acorde con la demanda.
Uno de ellos es Christopher Hernandez, un inversor inmobiliario de (casi) 30 años que se propuso alcanzar la libertad financiera y lo compartió en el canal de YouTube de Magnates del Ladrillo.
Invirtiendo en vivienda
El acceso a la vivienda en España se ha convertido en un desafío creciente en los últimos años. Los precios de los inmuebles continúan aumentando, especialmente en las grandes ciudades y zonas turísticas, mientras que los salarios no han crecido al mismo ritmo.
Esto ha generado una situación en la que cada vez más familias se enfrentan a dificultades para adquirir o alquilar un hogar, incrementando la demanda de soluciones habitacionales accesibles y poniendo de relieve la necesidad de políticas públicas efectivas que garanticen un mercado más equilibrado.
Paralelamente, este contexto ha atraído a numerosos inversores que ven en el mercado inmobiliario una oportunidad para incrementar su patrimonio.
La compra de propiedades, ya sea para alquilar o para su revalorización, se ha convertido en una estrategia recurrente para generar ingresos y asegurar rentabilidad a largo plazo.
Este fenómeno ha contribuido a la presión sobre los precios, dado que la inversión masiva puede limitar la disponibilidad de viviendas para quienes buscan un hogar, reforzando así la tensión entre la rentabilidad financiera y la accesibilidad habitacional.
Muchos ven la vivienda como una oportunidad para obtener la libertad financiera, tal y como señaló Chris: "La libertad no es irte a una playa a tomar mojitos sino el tomar decisiones conscientes y 100%, bajo tu criterio, sin tener tantos condicionantes como pueda tener una persona sin activos".
Esta decisión llega después de que Chris y su pareja Marta se encontraban en una situación financiera ajustada después de comprar un chalet en la Sierra de Madrid por 280.000 euros más IVA.
"Nos endeudaba en una cuota cercana a 900 euros más 100 de comunidad y en ese momento Marta y yo cobrábamos 1.200 euros cada uno", afirmaba. El hostelero reconocía cómo uno de los sueldos iba para pagar la hipoteca y el otro para los gastos de los dos.
Por ello decidieron dar un punto de inflexión, se sentían "esclavos" trabajando y decidieron cambiar su vida: vendieron su vivienda y decidieron poner ese dinero en otra cosa.
Tras considerar invertir en criptomonedas y en bolsa, Chris concluyó que "la única alternativa que te da, para mi gusto, cash flow recurrente a día de hoy y te permite poder escalar a nivel de financiación es el sector inmobiliario".
De tal manera decidió lanzarse a la inversión de alquiler por habitaciones, allí ha encontrado "tranquilidad y rentabilidad".
"Al final sobre el capital aportado la rentabilidad que estamos obteniendo es del 27% anual, lo cual para mí hace que el inmobiliario tenga sentido gracias al poder del apalancamiento", indicaba Chris.
La estrategia de su pareja y él es comprar cada uno a su nombre para "exprimir más la financiación", ya que al comprar con otra persona, uno es responsable del 100% de la deuda aunque solo posea el 50% del inmueble.
A día de hoy Chris tiene seis inmuebles en propiedad y un séptimo bajo contrato. Su patrimonio se estima que está en torno a los 5 o 10 millones de euros.
Sin embargo, su sueño es conseguir 10 inmuebles antes de los 30 años, aunque tan solo le quedan 8 meses para alcanzar esa edad.
