La legislación española permite que una persona que se encuentra de baja laboral por incapacidad temporal pueda desplazarse y residir fuera de su domicilio habitual, pero hay que tener cuidado con los viajes.
Las consecuencias de viajar durante este periodo pueden ser graves, hasta el punto de que se puede perder la prestación, que la Seguridad Social cancele el subsidio o incluso que se produzca un despido disciplinario.
Existen requisitos y limitaciones que los trabajadores deben conocer antes de tomar una decisión, sobre todo durante el verano, cuando muchos planean vacaciones.
El ordenamiento jurídico actual no prohíbe viajar durante una baja médica, siempre que la actividad no perjudique el proceso de recuperación ni interfiera con el tratamiento prescrito.
El artículo 175 de la Ley General de la Seguridad Social establece que el subsidio por incapacidad temporal puede suspenderse si el trabajador no cumple con las obligaciones del tratamiento o actúa con fraude.
En estos casos, la empresa puede considerar que existe causa suficiente para aplicar un despido procedente sin derecho a indemnización ni subsidio adicional.
Obligaciones médicas
La diferencia clave está entre desplazarse sin interferir en la recuperación o realizar actividades que la obstaculicen. Por ejemplo, viajar con una lesión muscular y hacer deporte puede considerarse una infracción grave.
También supone una infracción que el desplazamiento impida acudir a revisiones médicas fijadas por el INSS o la mutua, lo cual puede activar un expediente sancionador.
Para evitar sanciones, es recomendable solicitar autorización médica antes del viaje. Este permiso sirve de respaldo legal y evita interpretaciones erróneas por parte de la empresa o la administración.
Aunque los diferentes regímenes de la Seguridad Social permiten desplazamientos temporales, cada uno tiene condiciones específicas sobre el control del tratamiento y la notificación de viajes.
Lo que dice un abogado laboralista
El abogado Juanma Lorente recuerda que no hay ninguna norma que prohíba viajar estando de baja, pero advierte que el subsidio puede perderse si se actúa con mala fe.
En su opinión, no es lo mismo hacer una escapada relajante con ansiedad que esquiar en Sierra Nevada teniendo una lesión de espalda: "Ahí es donde empiezan las complicaciones", explica.
Lorente detalla que si un paciente falta a una revisión médica, el médico puede darle el alta y, desde el día siguiente, la empresa podría despedirlo por no acudir al puesto de trabajo.
"La empresa sí puede despedirte aunque hayas pedido autorización", aclara el abogado. No obstante, si el viaje estaba justificado y autorizado, el despido podría considerarse improcedente.
Eso sí, si el viaje se hace sin permiso médico y se realiza alguna actividad incompatible con la dolencia, "lo más normal es que el despido sea procedente" y sin derecho a indemnización.
Por eso, el experto recomienda "pedir autorización médica y no hacer nada que retrase la recuperación", sobre todo si hay posibilidad de conflicto con la empresa.
Casos excepcionales
No todas las bajas son iguales. Por ejemplo, en enfermedades psicológicas se permite mayor flexibilidad, y algunos médicos recomiendan cambiar de entorno como parte de la terapia.
Siempre que se sigan las pautas del tratamiento, se respeten las citas médicas y el profesional lo autorice, los tribunales suelen considerar estos desplazamientos como legales.
En muchos casos, los jueces han anulado despidos cuando el viaje no perjudicaba la recuperación ni existía mala fe por parte del trabajador.
Lo fundamental es no realizar esfuerzos que puedan agravar la dolencia, contar con el visto bueno del médico y mantener informadas a las autoridades laborales.
Al volver del viaje es importante acudir a todas las revisiones. Si el médico lo ha autorizado y no se incumple ninguna indicación, el desplazamiento durante la baja no tiene por qué acarrear sanciones.
¿Y si te dan la baja en vacaciones?
Puede ocurrir que estando de vacaciones se sufra una enfermedad o accidente. En ese caso, no se pierden los días de descanso pendientes.
Según el Estatuto de los Trabajadores, se debe acudir al médico, pedir el parte de baja y enviarlo a la empresa. A partir de ahí, las vacaciones quedan interrumpidas y se recuperarán después.
