Actualmente, los supermercados en España están centrando sus esfuerzos en fidelizar a los clientes y atraer a nuevos consumidores. Una de las estrategias clave para lograrlo es potenciar sus marcas blancas, que ofrecen productos de buena calidad a precios más bajos.
Esta apuesta está cambiando el panorama de consumo. Cada vez es más habitual encontrar menos marcas comerciales y más productos con el sello del propio supermercado, lo que obliga al consumidor a confiar en las marcas blancas como alternativa real y económica.
Mercadona es el ejemplo más representativo de esta tendencia. Su marca Hacendado ocupa gran parte de las estanterías, desplazando a marcas tradicionales y ofreciendo opciones que, en muchos casos, igualan o superan en calidad a las más conocidas.
Uno de los productos estrella de Hacendado es su tomate frito. Aunque muchos consumidores lo asocian directamente a Mercadona, lo cierto es que lo fabrica Cidacos, una empresa riojana con amplia trayectoria en el sector de conservas vegetales.
Cidacos produce el tomate frito de Hacendado en su planta de La Puebla de Montalbán, en Toledo. Desde allí, abastece a la cadena valenciana con un producto muy popular que destaca por su sabor, textura y relación calidad-precio.
Esta empresa no solo trabaja para Mercadona. Cuenta con más de medio millón de metros cuadrados en fábricas y almacenes repartidos entre España, Perú y China, y exporta sus productos a más de 50 países en todo el mundo.
El tomate frito de Mercadona
En Mercadona, la variedad de tomates fritos bajo la marca Hacendado es amplia y pensada para distintos gustos y necesidades. Desde recetas tradicionales hasta opciones más saludables, todos tienen en común su buena relación calidad-precio.
El tomate frito clásico Hacendado es el más popular. Se vende en packs de tres mini bricks de 210 g por 0,90 € o en bricks de 400 g por 1,40 €. Es sin gluten y está elaborado con tomate, azúcar, aceite de girasol, ajo, cebolla y sal, entre otros ingredientes.
Para quienes buscan un sabor más tradicional, está el tomate frito receta artesana con aceite de oliva, desde 1,50 €. Contiene un 15% de aceite de oliva, junto a tomate, ajo, sal y azúcar, y ofrece un sabor más casero y denso.
Otra opción es el tomate frito con aceite de oliva Hacendado, con un 3,5% de este ingrediente. Cuesta menos que la receta artesana y también es sin gluten. Su fórmula incluye cebolla, ajo y conservantes como el sorbato potásico.
Mercadona también ofrece un tomate frito estilo casero con aceite de oliva (5%), en formato brick de 380 g por 1,20 €. Tiene un perfil más natural y una textura más espesa, ideal para platos de cuchara o pasta.
Por último, destaca el tomate frito sin azúcares añadidos, una opción más saludable. Se presenta en tarro de 560 g por 1,10 € y está elaborado con tomate, aceite de girasol, cebolla, ajo y sal, sin azúcares ni conservantes artificiales.
Quién fabrica el tomate frito de otras marcas blancas
Cada cadena de supermercados en España confía en distintos fabricantes para elaborar su tomate frito de marca blanca, y muchos de ellos cuentan con una larga trayectoria en el sector de las conservas vegetales.
En Carrefour, el tomate frito de su marca blanca está elaborado por el grupo IAN, especializado en conservas y platos preparados. Esta misma empresa también es la responsable del tomate frito que encontramos en los lineales de Supermercados Dia.
En el caso de Alcampo, sus bricks de tomate frito bajo la marca Auchan son fabricados por Acico, una compañía navarra con experiencia desde 1970, centrada en conservas vegetales.
Por su parte, Lidl confía en Carnes y Vegetales S.L. (Apis) para su tomate frito. Esta empresa no solo elabora productos vegetales, sino también conservas cárnicas y platos preparados.
Beneficios del tomate para la salud
El tomate es un alimento muy completo que aporta numerosos beneficios para la salud gracias a su riqueza en nutrientes esenciales y compuestos antioxidantes. Incluirlo en la dieta diaria puede marcar una gran diferencia en el bienestar general.
Uno de sus componentes más destacados es el licopeno, un potente antioxidante que protege frente al daño celular. Este pigmento natural no solo le da al tomate su color rojo, sino que también ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.
El consumo regular de tomate también favorece la salud del corazón. Sus nutrientes contribuyen a reducir los niveles de colesterol malo y la presión arterial, ayudando así a prevenir dolencias cardíacas.
Gracias a su contenido en vitamina A y luteína, el tomate también es beneficioso para la vista. Estos nutrientes protegen contra enfermedades degenerativas como las cataratas o la degeneración macular.
Los tomates poseen propiedades antiinflamatorias naturales. Su consumo puede aliviar síntomas en personas que padecen enfermedades crónicas inflamatorias, mejorando su calidad de vida de forma progresiva.
En cuanto a la salud digestiva, el tomate es rico en fibra, lo que facilita el tránsito intestinal y ayuda a combatir el estreñimiento. Es ideal para mantener una digestión regular y saludable.
La vitamina C presente en el tomate refuerza el sistema inmunológico. Esto ayuda al organismo a defenderse mejor frente a infecciones y enfermedades comunes, especialmente en épocas de frío.
También aporta beneficios a la piel, ya que sus nutrientes protegen frente a los efectos del sol y ayudan a retrasar el envejecimiento cutáneo. Su consumo habitual puede mejorar la apariencia de la piel desde el interior.
Por último, el tomate contiene cromo, un mineral que ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre. Es especialmente útil para personas con diabetes o con riesgo de padecerla.
