Imaginarium, la juguetería que ha hecho las delicias de millones de niños en todo el mundo, ha anunciado esta semana que se quedará solamente con dos tiendas en España y que ha iniciado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a 119 trabajadores de una plantilla de 140. Fue el pasado mes de agosto cuando empezaron a cerrar algunos establecimientos por el impacto de las restricciones, pero ahora la marca busca directamente afianzarse en internet.

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"Estamos tratando de que la empresa sobreviva, pero ya no tenemos ingresos ni para pagar la Seguridad Social. Hemos estado pagando durante meses las nóminas del personas de tiendas que no eran rentables y ya no podemos seguir soportando esos salarios", ha explicado Federico Carrillo, presidente y CEO de la compañía. Al parecer su plan de viabilidad centrará sus esfuerzos en el comercio electrónico y el valor de la marca.

Las 53 tiendas que tiene en España, Portugal y México han empezado a bajar la persiana dejando imágenes como la que ha compartido en Twitter la actriz Elena Rivera. "La niña que llevo dentro se acaba de romper", ha escrito la intérprete junto a una fotografía del Imaginarium de Cádiz donde cuelga un cartel en el que se puede leer en letras de colores: "Os hemos visto crecer. ¡Ha sido un placer! Hasta siempre".

Fue en 1992 cuando el empresario zaragozano Félix Tena Comadran abrió en Zaragoza la primera tienda Imaginarium que tardó muy poco tiempo en ser un éxito y empezar a clonarse en toda España gracias a una de sus señas de identidad: las dos puertas de acceso, una para adultos y otra para niños, que se sentían al fin especiales, tenidos en cuenta por primera vez con algo, en apariencia, tan sencillo.

Ese pequeño hueco al que no estaban invitados los padres porque, literalmente, no cabían, convirtió a la compañía en un icono de nuestro país y ha logrado dejar un poso nostálgico en varias generaciones. Esto lo hemos podido corroborar en las reacciones que ha suscitado el tuit de Elena Rivera, donde muchos no han podido ni querido ocultar su pena por una infancia que ahoran ven todavía más lejana:

No obstante, también ha habido quien se ha ocupado de señalar culpables y dar, de paso, un baño de realidad a los tuiteros:

Asimismo, muchos de los comentarios acusan a la empresa de no pagar los salarios de sus trabajadores y de no proteger los derechos laborales.