A José Manuel Soto no le gusta nada de Unidas Podemos: ni su gente, ni su discurso, ni tampoco la estética de sus políticos. Precisamente, hace poco más de una semana se burlaba de la nueva apariencia de Pablo Iglesias, su archienemigo. El vicepresidente del Gobierno luce en sus últimas apariciones un moño que parece haber sido recogido con prisa y un pendiente en la oreja. Vamos, un horror para un señor de gustos más tradicionales como es el artista andaluz.

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De todas formas, Iglesias no ha sido quien ha sorprendido esta vez a Soto, sino Irene Montero. La ministra de Igualdad aparecía esta misma semana en una entrevista con Vanity Fair donde ha tratado temas tanto políticos como personales. Sin embargo, son las fotos lo que más ha llamado la atención del cantautor. En ellas, puede verse a Irene Montero posar con varios conjuntos sobrios, profesionales y muy a la moda actual.

Un aspecto que al cantautor no debe pegarle del todo para ella, según parece por sus propias palabras. Al igual que hizo con Iglesias, ha tomado una fotografía de Montero y la ha colgado en su perfil de Twitter lanzando una ironía: "Candidata a burbuja de Freixenet, o a imagen de Ferrero Rocher o Porcelanosa…". Recordemos que la cara más conocida de estas dos últimas marcas ha sido Isabel Preysler, paradigma de la elegancia en nuestro país.

No es la primera vez que comparan a Irene Montero con la socialité de manera jocosa. Tras ser entrevistada por la periodista Rosa Villacastín en la revista Diez Minutos, muchos usuarios de internet comenzaron a apodarla como "la Preysler de Galapagar". El sobrenombre vino, también en esta ocasión, por el reportaje fotográfico que ilustraba la entrevista en el que se podía ver a la ministra posando con vestido y zapato de cuña.

¿Ser de izquierdas está reñido con vestir a la moda? Irene Montero considera que no, según dijo a Vanity Fair. "Estoy descubriendo que la moda no siempre es impostura, también es una forma de expresar cómo eres", reflexiona en la entrevista. Eso sí, no comparte la idea de comprar relojes o artículos de moda de alto precio, aunque respeta que cualquier persona, vote a la izquierda o no, lo haga con su dinero. "El acceso a la belleza es un derecho", proclama.

Tras estas declaraciones, José Manuel Soto puede darse por contestado. De hecho, igual le interesa saber que es la madre de Pablo Iglesias quien recuerda a la pareja que deben ir bien vestidos, según cuenta Montero a Vanity Fair. Igual Soto y ella se llevarían bien, quién sabe.