"Usted me da vergüenza ajena", "Supongo que también creerás en la homeopatía" o "Qué vergüenza, Dios mío" son algunas de las frases que se pueden leer en los comentarios que ha recibido la diputada del Congreso por el PSOE Susana Ros tras decir que no cree que el hombre haya pisado la luna.

Noticias relacionadas

La socialista, que es diputada por Castellón, publicó en su Facebook con motivo de los 50 años de la llegada del hombre a la Luna una foto con el siguiente texto: "Yo soy de las q piensa que el hombre no llegó a la luna. ¿Después de 50 años no hemos vuelto a ir? Sospechoso".

Los comentarios mayoritariamente han sido para burlarse de la diputada, aunque también algunos han aprovechado para poner en duda la llegada del hombre a la Luna.

Muchos usuarios de la red social han reclamado la opinión del ministro en funciones Pedro Duque, astronauta que también ha participado en diferentes expediciones de la Agencia Espacial Europea (ESA) y que ya respondió al futbolista Iker Casillas tras un comentario similar en redes sociales. Entonces, Duque explicó que "los hechos no cambian opine la gente lo que opine. Los aparatos que llevaron, las huellas y los reflectores láser seguirán estando allí".

Teoría de la conspiración 

En el libro La conspiración lunar, ¡vaya timo!, el físico Eugenio Fernández Aguilar repasa 50 hipótesis que esgrimen quienes se dedican a propagar el bulo de que todo fue un montaje. "La más famosa es la de la bandera", cuenta a EL ESPAÑOL.

Este argumento afirma que la bandera estadounidense que los astronautas plantan en la Luna se mueve y no debería hacerlo, porque el satélite carece de atmósfera y, por lo tanto, no puede haber viento que la agite. "En realidad, la bandera no ondea, no hay imágenes de vídeo en las que se vea cómo se mueve. Los conspiranoicos enseñan una foto en la que parece que hay movimiento, pero es que las fotos no se mueven y si vemos imágenes tomadas desde diferentes ángulos en distintos momentos, siempre está en la misma posición", explica.

Para Eugenio Fernández el más absurdo de todos los que ha encontrado es el del bigote de Michael Collins. Existen imágenes en las que se ve a este miembro de la tripulación del Apolo 11 afeitándose ya en plena misión, pero cuando vuelve a la Tierra luce un abundante mostacho (bueno, más bien discreto). ¿Cómo es que tras rasurarse aparece así? Pues hay muy poco misterio, ya que se afeitó la barba, no el bigote, y además tuvo tiempo de sobra de que le creciera, porque despegaron el 16 de julio y regresaron el día 24.

[Más información: Estos astronautas cuentan cómo huele la Luna].