"La vivienda nueva es insuficiente para absorber toda la demanda"
Samuel, agente inmobiliario: "La gente espera una bajada de precios, pero yo no veo los ingredientes necesarios"
"Para que el mercado caiga de verdad tendría que aumentar mucho el paro o construirse mucha más vivienda"
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Antes de las grandes subidas de los últimos años, era habitual escuchar que el mercado inmobiliario funcionaba por ciclos y que, tarde o temprano, llegaría una nueva corrección. Sin embargo, esa expectativa no termina de materializarse en Sevilla.
Para Samuel Núñez, experto inmobiliario con 15 años de experiencia en la compraventa de viviendas en la capital andaluza, las condiciones actuales no apuntan a una caída significativa de los precios, sino a una etapa de estabilización tras el intenso crecimiento registrado desde la pandemia.
“Mucha gente espera una gran bajada de precios, pero yo no veo los ingredientes para que ocurra. Para que el mercado caiga de verdad tendría que aumentar mucho el paro, subir los tipos de interés o construirse mucha más vivienda de la que se está construyendo”, sostiene el profesional.
Su análisis coincide con la evolución reciente del mercado. Aunque el ritmo de crecimiento se ha moderado, el precio medio de la vivienda en Sevilla alcanzó en junio de 2026 los 2.835 euros por metro cuadrado, un nuevo máximo histórico para la ciudad, con un incremento interanual del 5,6%, según los datos de Idealista.
Núñez considera que el mercado está entrando en una fase más equilibrada. “Lo que sí veo es que el mercado se está normalizando. No creo que volvamos a ver subidas del 15% o 20% anual de forma continuada, pero tampoco un desplome”, explica.
Desaceleración
De hecho, tras los fuertes incrementos registrados durante 2025, la evolución de los precios muestra una desaceleración, aunque sin signos de corrección brusca.
Uno de los factores que, a su juicio, sostiene los precios es el desequilibrio entre oferta y demanda. “El gran problema no es que las viviendas sean caras; es que hay pocas. Si hubiera el doble de oferta, los precios serían mucho más estables”, afirma.
En la misma línea añade que “la vivienda nueva es insuficiente para absorber toda la demanda. Mientras eso no cambie, es difícil pensar en bajadas importantes”.
Ese escenario se refleja también en el comportamiento del mercado. “En Sevilla hay barrios donde una vivienda bien valorada se vende en pocos días. Eso es una señal de que la demanda sigue siendo fuerte”, apunta.
Aunque las estadísticas nacionales muestran una moderación en las compraventas respecto al año anterior, Andalucía continúa siendo una de las comunidades donde la actividad mantiene un comportamiento relativamente sólido.
Jóvenes
El acceso a la vivienda preocupa especialmente a los compradores más jóvenes. Según Núñez, la dificultad ya no reside únicamente en el precio final del inmueble. “El mayor obstáculo para los jóvenes ya no es solo el precio de la vivienda, sino conseguir ahorrar la entrada y los gastos de compraventa”, señala.
En este contexto, reconoce un fenómeno cada vez más habitual: “Cada vez veo más padres ayudando a sus hijos con la entrada. Hace diez o quince años era menos frecuente que ahora”.
Para quienes buscan su primera vivienda, el experto recomienda analizar la compra desde una perspectiva de largo plazo. “Muchos compradores jóvenes me preguntan si deberían esperar. Mi respuesta suele ser la misma: si encuentras una vivienda que puedes pagar y piensas vivir en ella durante muchos años, esperar solo tiene sentido si crees que tus ingresos van a crecer más rápido que los precios”.
Núñez aconseja además ser flexible con la ubicación. “Quien busca su primera vivienda tiene que ser flexible. Quizá no pueda empezar en Nervión o Los Remedios, pero sí en barrios con potencial de crecimiento”.
A ello suma una recomendación para compradores y vendedores: “Hay una diferencia enorme entre el precio al que sale una vivienda y el precio al que finalmente se vende. Una buena negociación sigue marcando la diferencia”.
En su experiencia, “los propietarios que fijan un precio realista venden. Los que ponen un precio pensando en ‘probar suerte’ terminan rebajándolo meses después”.