Archivo - Plazas de garaje - EUROPA PRESS
Es oficial: no se pueden almacenar muebles en la plaza de garaje, según la Ley de Propiedad Horizontal
La única forma de obtener una excepción es que los estatutos del edificio permitan guardar armarios homologados e ignífugos junto al coche
Más información: Ya es oficial: los propietarios con deudas en la comunidad podrán seguir participando en las juntas vecinales
Una costumbre muy arraigada en los bloques de pisos se ha convertido en el nuevo foco de conflicto y demandas en las comunidades de vecinos.
Si eres de los que aprovecha el espacio libre de su plaza de garaje para apilar muebles viejos, cajas de cartón o colchones, debes saber que es completamente ilegal.
La Ley de Propiedad Horizontal corta de raíz esta práctica al determinar que el suelo de un aparcamiento se destina única y exclusivamente a estacionar vehículos.
Utilizar esta zona privativa como un almacén improvisado rompe las reglas de seguridad y te expone a un lío judicial con el resto del edificio.
El punto clave a nivel legal se encuentra en el artículo 7.2 de la normativa de propiedad horizontal, que veta las actividades peligrosas o insalubres.
Acumular muebles o materiales inflamables en un garaje abierto multiplica el riesgo de incendio y acelera la propagación del fuego si hay un cortocircuito.
El gran peligro para el bolsillo del infractor llega con el seguro, la mayoría de pólizas comunitarias no cubren los siniestros si hay objetos prohibidos por medio.
Esta prohibición cuenta además con el respaldo del Código Técnico de la Edificación y de las ordenanzas de prevención de incendios de los ayuntamientos.
Los ayuntamientos otorgan las licencias de apertura y actividad de los garajes comunitarios bajo la condición estricta e indispensable de que estas áreas se destinen única y exclusivamente a albergar coches, motocicletas o remolques, prohibiendo cualquier otro uso.
Meter un armario, o cajas de mudanza modifica de manera unilateral el uso de un elemento que forma parte de la estructura común del bloque.
Con la ley en la mano, tanto el presidente como el administrador de fincas tienen el poder de exigir la retirada inmediata de estos trastos. Si el propietario decide ignorar los avisos, la junta de vecinos puede activar una demanda civil mediante la llamada acción de cesación.
Un juez puede obligar al dueño a vaciar la plaza por la fuerza e incluso prohibirle aparcar en su propia propiedad durante un periodo de tiempo.
La única forma de obtener una excepción es que los estatutos específicos del edificio permitan guardar armarios homologados e ignífugos junto al coche.
Aun así, ese permiso interno nunca tendrá validez si contradice las normas de seguridad del ayuntamiento o las exigencias de la aseguradora.
Por tanto, antes de descargar cualquier enser en tu plaza, revisa la normativa interna del bloque.
Cumplir con la ley te ahorrará procesos judiciales y garantizará la seguridad de todos los vecinos, muchas veces los incendios empiezan por este tipo de enseres, evitando además que el seguro se lave las manos ante un imprevisto en el edificio.