El subdelegado del Gobierno, junto al Puente de la Señorita, que une Sevilla con Camas.

El subdelegado del Gobierno, junto al Puente de la Señorita, que une Sevilla con Camas. Europa Press

Provincia de Sevilla

Sevilla esquiva las dos nuevas borrascas después de superar el umbral de desbordamiento del Guadalquivir

La borrasca Nils afectará al norte de España y a Francia, pero "muy, muy poco" a la provincia.

Las personas desalojadas de Alcalá del Río como consecuencia del temporal han podido regresar a casa, al igual que algunos vecinos de El Palmar de Troya.

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Sevilla
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La provincia de Sevilla parece que, por fin, no será epicentro de las nuevas borrascas previstas en el mapa meteorológico. De hecho, la borrasca Nils, catalogada como de alto impacto, afectará "muy, muy poco" a la localidad, mientras que la que se espera para el jueves y el viernes tampoco.

Así lo ha confirmado a EL ESPAÑOL de Sevilla Juan de Dios del Pino, delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). El experto ha insistido en que la borrasca Nils, que entró en juego durante la jornada de este martes 10 de febrero y se mantendrá hasta el miércoles, ha sido bautizada por Francia, lo que implica que será en territorio galo donde dejará las mayores consecuencias.

Sin embargo, la previsión de lluvias no termina ahí, ya que el jueves 12 de febrero será el turno de una nueva borrasca. Los expertos no saben aún si esta tendrá nombre, ya que solo "las de alto impacto" lo tienen.

Igualmente, "no se espera que la borrasca del jueves y el viernes deje avisos importantes en Sevilla". Por lo tanto, la provincia esquiva, después de casi dos meses de intensas lluvias, los nuevos temporales que están por venir.

En este contexto, del Pino ha querido matizar que la última de las borrascas, Marta, fue nombrada por los Servicios Meteorológicos Nacionales de Portugal (IPMA), motivo por el que sus estragos se dejaron ver de forma tan evidente en Sevilla.

Sin embargo, la borrasca Nils, al haber sido nombrada por Météo-France, podría afectar de forma considerable, "a lo sumo, al norte de España", pero no a Andalucía.

De esta forma, la provincia podría comenzar a descansar de las abundantes precipitaciones que ha recibido en los dos últimos meses, que han llevado a causar importantes estragos al haber causado el desbordamiento de ríos.

Intensas lluvias

Solo en el mes de febrero ha llovido en la campiña sevillana 96,8 litros por metro cuadrado, superando. Los días de mayores precipitaciones, donde se superaron los umbrales rojos, fueron los días 4 de febrero (17 litros por metro cuadrado), 5 (12,6 litros por metro cuadrado) y 7 (30 litros por metro cuadrado).

El acumulado total de agua en la campiña desde que comenzara 2026 asciende ya a 213,2 litros por metro cuadrado, una cantidad de agua que no es usual en esta época del año.

De hecho, fueron las intensas lluvias de marzo del año pasado las que llegaron a igualar la situación de acumulado. De hecho, solo en el tercer mes de 2025 se registró un acumulado de 220.8 litros por metro cuadrado.

La situación que se produjo entonces en Sevilla fue muy parecida a la que se ha vivido en apenas una semana. De hecho, la ciudad también decidió cerrar las compuertas de seguridad debido a la peligrosidad de desbordamiento del río Guadalquivir.

No obstante, y pese a que rozó el nivel de desbordamiento, ya que el caudal del río a su paso por Sevilla llegó a alcanzar los 4,3 metros sobre el nivel del mar, la situación no llegó a ser tan crítica como la vivida durante este mes de febrero.

Umbral de desbordamiento

Las lluvias acumuladas de los últimos días hicieron que el Guadalquivir creciera hasta los 5,3 metros sobre el nivel del mar superando su umbral de desbordamiento, que se encuentra en 4,5.

De esta forma, aunque en marzo del año pasado llovió más cantidad durante menos tiempo (20 días de lluvia), la situación no llegó a superar el límite.

El motivo, según apuntan fuentes de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) a EL ESPAÑOL, es, por un lado que la situación de febrero "se ha registrado en toda la extensión de la cuenca, cuando las borrascas del mes de marzo tuvieron una incidencia muy baja en la zona oriental".

Asimismo, apuntan a que "los desbordamientos no dependen de las lluvias, sino de los caudales que circulan por los cauces". Estos, a su vez, dependen de muchos factores: "lluvias registradas, coeficientes de escorrentía (porcentaje de la lluvia que escurre y llega a los cauces), caudales desembalsados (que dependen del nivel de llenado de los embalses antes y durante el episodio)", etc.

De esta forma, en este año, "los coeficientes de escorrentía han sido más altos (el suelo estaba totalmente saturado) y los embalses estaban bastante más llenos que hace un año".

En la actualidad, después de dos días de relativa calma respecto a las lluvias, el caudal del río ha bajado y se encuentra en aviso naranja alcanzando los 4 metros sobre el nivel del mar.

Vuelta a casa

La parte positiva es que el servicio de Emergencias 112 Andalucía ha confirmado que las personas desalojadas en Alcalá del Río como consecuencia del temporal ya han podido regresar a sus viviendas.

También han vuelto a sus casas una veintena de vecinos de El Palmar de Troya, una vez que han quedado despejados los caminos de acceso a las parcelas de Troya y El Llano.

No obstante, todavía permanecen fuera de sus hogares 104 personas en la provincia: 49 en Lora del Río, 36 en una residencia de Tocina, 15 en Cantillana y cuatro en El Palmar de Troya, según ha trasladado la Junta de Andalucía.

En Lora del Río, el Ayuntamiento permitió el regreso a la zona de El Calerín tras una revisión técnica, si bien la vuelta definitiva dependerá de que concluyan las tareas de limpieza tras la bajada del caudal del Guadalquivir.

En El Palmar de Troya, su alcalde, Juan Carlos González, ha señalado que el municipio comienza a recuperar la normalidad mientras se evalúan los daños ocasionados por el temporal.