Fachada de la sede del TSJA en Granada (Andalucía).
Condenado 14 años de cárcel un padre por agredir sexualmente a su hija menor de edad con discapacidad en Sevilla
Los hechos tuvieron lugar en 2024 durante unas vacaciones familiares y el padre abusó de ella durante tres noches seguidas.
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El TSJA ha confirmado la condena a 14 años de prisión impuesta a un hombre por agredir sexualmente a su hija menor de edad, que tiene reconocida una discapacidad intelectual moderada.
Los hechos ocurrieron en agosto de 2024, durante unas vacaciones familiares en Sevilla, y se prolongaron durante tres madrugadas consecutivas.
El tribunal ha desestimado íntegramente el recurso de apelación presentado por el condenado y ha ratificado la sentencia dictada por la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Sevilla.
Entre los elementos valorados figura la especial vulnerabilidad de la víctima, que presentaba dificultades para discernir situaciones perjudiciales y resolver conflictos debido a su discapacidad.
Según recoge la sentencia, los hechos se remontan al 19 de agosto de 2024, cuando el hombre llegó a Sevilla para pasar unos días de vacaciones con sus otros dos hijos, de nueve y diez años.
La tercera hija, también menor de edad, ya se encontraba en la capital hispalense, donde vivía con una tía materna desde el fallecimiento de su madre, ocurrido aproximadamente dos años antes.
Una vez que los tres menores y su padre se instalaron en un apartamento turístico, el hombre propuso a su hija que durmiera en la misma habitación que él con la intención de satisfacer sus deseos sexuales.
A partir de entonces, según los hechos probados, realizó diversos tocamientos y actos sexuales sobre la joven durante las madrugadas del 20, 21 y 22 de agosto.
La víctima, que tenía entonces 17 años, quedó paralizada por el miedo que sentía hacia su progenitor, un temor que, según la resolución judicial, ya existía antes de las agresiones.
El hombre se aprovechó de esa circunstancia y de la discapacidad intelectual de su hija, que afectaba a su capacidad de discernimiento y autodeterminación. La relación paterno-filial y la convivencia familiar también facilitaron los hechos, según expuso el Ministerio Público.
La resolución judicial subraya la situación de vulnerabilidad de la joven, al considerar que presentaba «claras dificultades para la resolución de conflictos o circunstancias que puedan resultar dañinas para ella, debido a la escasa capacidad para discernir lo que está bien o lo que está mal».
Secuelas psicológicas
Tras los hechos, la menor fue examinada por el servicio médico del Instituto de Medicina Legal (IML) de Sevilla. El reconocimiento detectó una erosión superficial en sus partes íntimas.
Asimismo, se encontraron restos biológicos del padre en esa zona, que el condenado atribuyó posteriormente a una posible "contaminación o transferencia".
La agresión también ha tenido consecuencias psicológicas para la víctima. En la actualidad, presenta síntomas postraumáticos, entre ellos pensamientos intrusivos y pesadillas relacionadas con lo ocurrido, además de manifestaciones de ansiedad.
Al revisar el caso, el TSJA ha respaldado la valoración de la prueba realizada por la Audiencia Provincial de Sevilla y ha coincidido en otorgar "absoluta credibilidad" al testimonio de la joven.
Tras analizar el desarrollo del procedimiento y las cuestiones planteadas por la defensa en su recurso, el tribunal andaluz ha rechazado sus argumentos y ha confirmado íntegramente la pena de 14 años de prisión.