Morante de la Puebla lancea con el capote a un toro en la Maestranza.

Morante de la Puebla lancea con el capote a un toro en la Maestranza. Salvador López Medina

Sevilla

Del delirio al desastre: triste final de San Miguel con un petardo ganadero de Garcigrande

Luis Blázquez se despidió de los ruedos y puso su último par de banderillas en la cuadrilla de Borja Jiménez.

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Con un “no lo sé” a los micrófonos de Canal Sur despachó Morante de la Puebla la pregunta del millón: "¿Podemos contar que Morante estará en 2027 con los aficionados?"

Desde luego esta no debería ser la última de su vida en Sevilla porque sería un epílogo muy triste.

El cierre de la feria de San Miguel ha sido un desastre en toda regla por el petardo ganadero de Garcigrande. Faltó lo principal, bravura y emoción.

El hierro ganadero no ha tenido su mejor año, pero esta tarde en Sevilla no ha embestido ni el sobrero. Es decir, ninguno de siete.

Hay días que están destinados al triunfo, como la de este sábado con Pablo Aguado por la Puerta del Príncipe. Y otros, al precipicio del aburrimiento... Y de la tristeza.

Porque sí. Ha sido muy triste ver cómo tres toreros se estrellaban con sus lotes. Un querer y no poder.

Quién sí vivió su última tarde fue el banderillero Luis Blázquez, que tampoco pudo hacerlo de forma brillante porque el toro se frenó bajo sones de ‘Juncal’. Aunque sí recibió el cariño de la afición.

El banderillero Luis Blázquez se despide de los ruedos en Sevilla.

El banderillero Luis Blázquez se despide de los ruedos en Sevilla. Salvador López Medina

Porque solo pudimos ver dos lances con el capote de Morante al sobrero cuarto tras devolver al que le tocó en suerte porque supuestamente no veía. Realmente, era manso como él solo y Morante quiso jugar otra carta, que tampoco sirvió.

Tras una lidia desastrosa y con el público enfadado, el de la Puebla salió con la muleta y con la espada de verdad porque aquello no tuvo un pase y la gente, en parte, se lo agradeció.

Con el primero sí lo intentó, pero el animal no tenía nada dentro y su bello esfuerzo -porque dejó algunos muletazos con sabor- fue en vano en su última tarde de la temporada en Sevilla en la que de nuevo rindió homenaje a Joselito.

Vistió un precioso terno, un tono vino y oro, una réplica exacta de un vestido histórico utilizado por José la última vez que toreó en la plaza de Acho, en Lima (Perú), tres meses antes de morir.

Borja Jiménez pega un derechazo en la Maestranza.

Borja Jiménez pega un derechazo en la Maestranza. Salvador López Medina

Igual suerte (de la mala) corrieron Borja Jiménez y Daniel Luque en sus toros, sin transmisión ninguna, tras intentarlo por lo civil y lo criminal.

Eligió Luque esa tarde para estrenar un nuevo quite, haciendo trincherillas con medio capote, justo después de saludar con unos buenos lances de recibo, pero poco más se puede contar, excepto la difícil facilidad con la que siempre anda delante de los toros.

Daniel Luque hace un nuevo quite con el capote en Sevilla.

Daniel Luque hace un nuevo quite con el capote en Sevilla. Salvador López Medina

Borja Jiménez tampoco tuvo opciones, salvo el quite que le hizo al quinto con vistosos delantales. El último hasta se echó durante la faena de muleta, dando esa imagen tan lamentable y de tristeza que desprende un toro bravo cuando no tiene nada dentro.

El año que viene más y seguro que mejor, aunque Morante nos haya dejado con la duda, otra vez, sobre la próxima temporada.

Dios proveerá porque sus caminos son inescrutables, pero su última tarde en Sevilla no debería ser tan triste.