Padres de Sandra Peña.
La familia de Sandra Peña estudia demandar al colegio por vía civil tras el archivo definitivo de la querella
El auto judicial "da vía libre" a la Consejería de Educación para imponer una sanción "ejemplar" al centro.
Más información: La jueza confirma el archivo de la querella contra el colegio de Sandra Peña pese a que ve su actuación "insuficiente"
Los padres de Sandra Peña, la menor de 14 años que se suicidó el pasado mes de octubre tras ser, presuntamente, víctima de acoso escolar, están estudiando demandar por la vía civil contra el colegio.
La decisión de la familia viene después de que se conozca que la Audiencia Provincial de Sevilla ha confirmado el archivo de la denuncia interpuesta a los profesionales del centro Irlandesas de Loreto por no activar los protocolos que obliga la Junta de Andalucía ante casos de bullying.
Ahora, la decisión de la Justicia, a pesar de confirmar el carpetazo a la denuncia, "da la razón" a la tesis defendida por la familia y "vía libre" a la Consejería de Educación para ejercer una sanción "ejemplar". En concreto, la madre de la víctima, Zara Villar espera que sea una "muy grave".
Durante unas declaraciones en el programa 'Hoy en día' de Canal Sur, Villar ha subrayado lo que recoge el auto.
El escrito confirma que los docentes conocían la situación y que las medidas que tomaron fueron "leves" y "no surtieron efecto".
La jueza Alaya considera "absolutamente deficitaria, insuficiente y contraria a la urgencia que imprime el Protocolo de acoso" la actuación del colegio, no obstante, mantiene que no se puede acreditar que los profesores sean responsables de la muerte de la menor.
Según la magistrada, Sandra "tenía otros muchos problemas que le afectaban mucho más que los insultos o las burlas de sus compañeras de clase".
Tal y como se recoge en el auto judicial, el profesorado tenía conocimiento de la situación por la que estaba pasando la sevillana desde febrero de 2025, mes en el que la tutora de la víctima organizó un acto de conciliación entre ella y otra alumna.
Este hecho demuestra que la docente sabía que "la relación entre ambas no era la adecuada".
Posteriormente, entre los meses de marzo y abril, amigas de Sandra "hablaron con la jefa de estudios" sobre la situación de acoso.
Tras ello, el profesorado organizó una reunión con la orientadora con todas las menores implicadas en el caso. Según el auto, las presuntas acosadoras "salieron riéndose" de la sala.
La madre de la menor ha vuelto a mostrar su agradecimiento hacia la Inspección Educativa, al considerar que llevó a cabo una "importantísima labor" al constatar "errores" ejercidos por parte del centro en el caso de Sandra.
"Hay muchas preguntas, y aún quedan muchas respuestas. Hay cosas que no se han investigado y, por tanto, aún hay muchas lagunas", ha apostillado Villar.