Imagen de archivo de estudiantes. EP
El precio de una habitación para estudiantes en Sevilla sube un 46% en tres años y ya supera los 430€
El coste por este alojamiento en 2023 se situaba en unos 330, cifra que ha ido aumentando progresivamente.
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Junio es el mes en el que comienza el verano, sí, pero también en el que empieza la 'batalla' de los estudiantes por encontrar una habitación en Sevilla.
Durante este periodo conviven la tranquilidad de haber terminado la época de exámenes con el desvelo que supone estar prácticamente pujando para conseguir un lugar en el que entrar a vivir el próximo año.
Y no es para menos teniendo en cuenta que el alquiler medio de una habitación en un piso compartido en la capital hispalense se sitúa en 438 euros mensuales, según el último informe de la agencia Live4Life.
El análisis de la entidad desvela otro dato de lo más llamativo. En la capital andaluza, estos alojamientos se han encarecido un 46% en tan solo tres años. Solamente durante el ejercicio anterior, la subida fue de un 17%.
Tal y como indica la compañía, especializada en el alquiler de habitaciones para jóvenes y estudiantes, el precio medio de una habitación en Sevilla se situaba en torno a los 300 euros mensuales en 2023. No obstante, esa cifra ya pertenece al pasado.
Los costes han ido encareciéndose progresivamente hasta alcanzar los 330 euros en 2024 y los 375 en 2025.
En paralelo, en el caso sevillano llama la atención que el importe supere -aunque ligeramente- la media nacional. Esta última se encuentra en los 430 euros.
Según Alberto Añaños, CEO de la compañía, la principal causa de este fenómeno es la "escasa oferta y alta demanda".
Y es que, en muchas ocasiones, los propietarios prefieren arrendar sus inmuebles a trabajadores o familias. Sin embargo, Añaños destaca la "fiabilidad" del sector de los estudiantes puesto que en él "no se suelen producir impagos".
¿El motivo de esto? Los universitarios "suelen tener a sus padres como respaldo". Asimismo, el problema de la okupación tiende a quedarse fuera. "El estudiante vive año a año y, una vez acaba el curso, se vuelve a su residencia familiar".
Con este panorama, no resulta extraño que las viviendas destinadas a los jóvenes desaparezcan de las plataforma en pocos días.
Según Francisco Prieto, presidente de la Asociación de Inmobiliarias de Sevilla, estos inmuebles se alquilan muy rápido, en menos de una semana.
Auge de las residencias
Esta alta demanda ha impulsado el crecimiento de otro sector: el de las residencias de estudiantes.
Prieto señala que estas empresas han encontrado un nicho especialmente atractivo en ciudades como Sevilla, donde existe una amplia oferta educativa, tanto universitaria como de Formación Profesional (FP).
En este contexto, añade que en los últimos años ha aumentado notablemente el número de este tipo de alojamientos.
Según explica, muchos inversores están optando por destinar sus propiedades al alquiler de estudiantes en lugar de convertirlas en alojamientos turísticos.
Todo este panorama ahora se recrudece con el posible cierre de la Flora Tristán, la residencia ubicada en el Polígono Sur y que gestiona la Universidad Pablo de Olavide (UPO).
El tipo de reforma que hay que hacer en la infraestructura unido a la complicada situación financiera de la institución y a la falta de acuerdo para que una entidad privada acometa las labores dejan en el aire su continuidad.
Dicha situación ha hecho que el mercado "se tensione aún más, puesto que son casi 200 estudiantes que hay que reubicar".