El abogado José Antonio Sires y la mujer denunciante en el caso Candy.

El abogado José Antonio Sires y la mujer denunciante en el caso Candy. EP.

Sevilla

Condenan otra vez al maltratador Candy por "reincidencia en delitos de amenazas"

La jueza ha "añadido una nueva pena al internamiento que tiene en la actualidad".

Más información: Una juez procesa a Candy, el maltratador trans de Sevilla, por emborrachar a su hija menor de edad y agredir a su ex

J.S.S.
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Vuelven a condenar a Candy, el maltratador que se cambió de género en Sevilla ante una sentencia de violencia machista hacia su expareja.

En esta ocasión, la jueza del juzgado de lo Penal número 6 de Sevilla, ha tenido en cuenta su "reincidencia en los delitos de amenazas y de quebrantamiento de pena". Ahora se le ha impuesto 11 meses más de prisión.

Los hechos se remontan a 2022, cuando la acusada contactó con su pareja pese a tener vigente una orden judicial que le prohibía acercarse a menos de 300 metros de la víctima o comunicarse con ella por cualquier otro medio.

Según una nota emitida por el bufete de abogados que representa a la víctima, Candy utilizó el teléfono móvil de su hija menor para llamar al de su hijo, que en ese momento se encontraba con la víctima.

Al comprobar que su expareja podía escuchar la conversación, profirió "amenazas e insultos contra ella y su familia. El acusado amenazó con "ir a buscarla" alegando que sabía dónde estaba y que no le daba miedo.

La acusada trató de alegar durante el juicio que la llamada había sido en 2015 y que ya había sido condenada por esos hechos.

Sin embargo, la jueza señala en la resolución que ese argumento no fue planteado durante la fase de instrucción y que la acusada "se acogió a su derecho de no declarar y su abogado no consideró conveniente aportar ese dato a la causa".

Por estos hechos, el tribunal la condena a 11 meses de prisión por un "delito de amenazas en el ámbito familiar agravado por quebrantamiento de medida cautelar, además de ocho días de localización permanente por un delito leve de vejaciones".

La sentencia también impone la prohibición de acercarse a la víctima a menos de 300 metros, así como de comunicarse con ella durante un año y once meses, y la privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante tres años.

Esta nueva condena implica que la acusada no saldrá de la prisión de Córdoba en enero, cuando estaba previsto que finalizara una pena anterior de 15 meses por amenazas contra la misma víctima.

Ahora, José Antonio Sires, el letrado que "ha representado a la víctima en varios procesos que ha sufrido por ataques de su expareja", afirma que estudiará la sentencia para "valorar si la acepta o la recurre, para lo que la jueza da a las partes diez días".