El torero Morante de la Puebla, tras una corrida en la Maestranza de Sevilla, el pasado mes de mayo.

El torero Morante de la Puebla, tras una corrida en la Maestranza de Sevilla, el pasado mes de mayo. Europa Press Europa Press

Sevilla

La 'resurrección' de Morante en Sevilla alimenta la esperanza de que toree más tardes durante la temporada

De momento se ha anunciado cuatro tardes en Sevilla, la del Domingo de Resurrección, dos en la feria y el día del Corpus.

Más información: El adiós de Morante por la Puerta Grande de Las Ventas y del toreo: se va una figura de época en la cumbre

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El anuncio oficial de que José Antonio Morante de la Puebla reaparecerá el Domingo de Resurrección en Sevilla y que toreará tres tardes más en el coso maestrante ha alimentado la esperanza de que pise otras plazas durante la temporada 2026.

Tras quitarse -que no cortarse- la coleta en Las Ventas el pasado mes de octubre como símbolo de que dejaba los ruedos o que se tomaba un descanso, tras una tarde apoteósica, el anuncio de su vuelta ha causado una inmensa alegría tanto entre los aficionados como entre los empresarios taurinos.

En primer lugar, en el nuevo empresario de la Maestranza, José María Garzón, quien ha cumplido un doble sueño.

Primero, por poder coger las riendas del coso sevillano, tras 93 años con la empresa Pagés al frente. Segundo, por el hecho de que toree Morante en su primera feria como gestor.

Hace unas semanas Garzón publicó una foto con el diestro cigarrero a la que tituló "Soñando" y el sueño se va a cumplir.

Morante hará el paseíllo sobre el albero alcalareño el próximo 5 de abril, dos tardes más durante la feria y la corrida del Corpus, una fecha que el torero anhelaba recuperar en el coso maestrante.

Además, la empresa Lances de Futuro dejará un hueco libre en la feria de San Miguel en septiembre por si él decidiera ocuparlo o, en su caso, para un torero destacado de la temporada.

Aunque desde el círculo más íntimo del torero ha trascendido que, de momento, su presencia vestido de luces se limitará a Sevilla, con Morante nunca se sabe.

Y de eso son conscientes los empresarios taurinos, quienes no pierden la esperanza de que su apoderado, Pedro Marques, levante el teléfono para anunciarlo en una de sus plazas.

Sobre todo porque es complicado confeccionar una feria sin él, aunque ya hay cosos relevantes como el de Castellón o Valencia en los que no está anunciado.

En cualquier caso, los empresarios saben que su presencia conllevará un lleno seguro porque lo que sí se sabe con certeza es que no será una temporada al uso, ni de muchos compromisos.

La de 2025 fue una de las mejores de su trayectoria, tras sumar dos puertas grandes de las Ventas y múltiples triunfos, pero también una de las más exigentes tras hacer público sus problemas de salud mental.

Hace más de veinte años sufre un trastorno disociativo que desconecta su cuerpo de las emociones. Esta circunstancia le ha obligado a parar en varias ocasiones.

En total, ha hecho cuatro gestos de despedida durante su carrera, pero en ninguna de ellas ha estado más de un año sin torear.

La primera fue en 2004, cuando tuvo que marcharse a Miami para tratarse de su, por entonces, incipiente enfermedad.

Después en 2007 cortó la temporada de golpe tras matar seis toros en solitario en la Corrida de la Beneficencia de Madrid, cuando aún lo apoderaba Rafael de Paula.

La tercera vez fue en 2017 en El Puerto tras un mano a mano con El Juli, en el que este cortó un rabo, y la última en octubre de 2025.

Nunca, por tanto, ha estado más de un año sin torear, como tampoco lo estará ahora. Quizás sea porque no puede, ni tampoco quiere.