Guido Rodríguez ante Badé en un lance del derbi de la primera vuelta.

Guido Rodríguez ante Badé en un lance del derbi de la primera vuelta. EP Sevilla

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El derbi de los cambios de ciclo: Betis y Sevilla se enfrentan a sus propias transformaciones

Más allá de la rivalidad, el partido evalúa a dos equipos agobiados por los problemas económicos, pero en trayectorias opuestas.

28 abril, 2024 05:45
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La rivalidad entre Betis y Sevilla forma parte del gen de una ciudad que se paraliza, como mínimo, dos veces al año para apoyar a sus dos equipos. En esta ocasión, el partido cobra más relevancia. Va más allá del mero enfrentamiento y mide las transformaciones de dos equipos con problemas económicos y que caminan en direcciones opuestas.

Como local juega el Betis. Situado en la séptima plaza, aspira a jugar en Europa por cuarta temporada consecutiva, algo que nunca ha hecho en su historia.

Manuel Pellegrini es el gran artífice del crecimiento del club. Sin embargo, en sus cuatro cursos como técnico verdiblanco solo fue capaz de ganar una vez al eterno rival y fue en Copa del Rey. El Sevilla es su particular kriptónita. No en vano, solo ha ganado cinco de los últimos 33 derbis en casa.

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El Betis espera con una victoria en casa ante el eterno rival certificar el cambio de ciclo que tanto ansía tras la trayectoria nervionense de las siete Europa League. No obstante, en juego hay algo más de consolidación interna.

Cambios en la plantilla

El crecimiento deportivo de los últimos años ha ido acompañado de problemas económicos que le han obligado a vender en verano y en invierno. En los últimos años, la marcha de referentes como Álex Moreno, Canales, Guardado, Joaquín, Juanmi o Borja Iglesias, junto a las lesiones, ha hecho tambalear un proyecto que no se ha reconocido durante muchos tramos del curso.

Pese a Isco, Pellegrini no ha logrado encontrar el patrón de juego ni el bloque. La revalida llega en este tramo de la temporada. Aspira a certificar la clasificación europea. La victoria ante el Sevilla sería un impulso moral. Para confirmar el cambio de ciclo respecto a su rival y negar el fin de su crecimiento, que parecía terminado por el déficit financiero.

Ganar al conjunto nervionense no frenará la tormenta económica. La Junta Extraordinaria de Accionistas validó una ampliación de capital de 43 millones en 2023 que está pendiente de ejecución. El presidente, Ángel Haro, ya anunció que habrá que seguir vendiendo.

La transformación seguirá adelante, pero en Europa y con victoria ante el eterno rival el proceso encontrará menos piedras.

Ayoze encara a Jesús Navas en el derbi de la primera vuelta.

Ayoze encara a Jesús Navas en el derbi de la primera vuelta. EP Sevilla

También con problemas financieros, pero en el ciclo deportivo contrario está el Sevilla, acostumbrado a convertir los derbis en su particular jardín. Sea cual sea su situación, saca su mejor versión. No pierde en LaLiga con su eterno rival desde el 2018.

La entidad rojiblanca ha vivido una de las temporadas más complejas de las dos últimas décadas. Tras la marcha de Monchi, el proyecto de Víctor Orta no ha empezado con buen pie.

Mendilibar, el hombre milagro de la séptima Europa League, duró nueve jornadas. La apuesta por el desconocido Diego Alonso dejó al equipo al borde del colapso y Quique Sánchez Flores ha recuperado el rumbo.

El ex del Getafe ha convertido en tranquilo el final de temporada, pero su apuesta por un bloque defensivo bajo no ilusiona a la afición, cada vez más cansada de los vaivenes de un club envuelto en una lucha accionarial.

Guerra familiar

José María del Nido Benavente no desaprovecha ninguna oportunidad para atacar a su hijo, el presidente, José María Del Nido Carrasco. La última de ellas fue este mismo viernes. El reprochó en la red social X que varios de los que lo gestionan el club son reconocidos béticos.

Tras casi dos décadas en la élite europea, el Sevilla ha iniciado una cuesta abajo. Las últimas apuestas deportivas de Monchi, que soñó con ganar LaLiga, no han salido rentables y las consecuencias empezaron a pagarse desde el pasado curso, aunque la Europa League cubrió de gloria la temporada.

José María del Nido Carrasco es el encargado de llevar a cabo una profunda reestructuración del club, no exenta de recortes, como se anunció en el despido de Fernando Navarro y Emilio de Dios, otroras fieles de Monchi.

También firmó un préstamo de 108 millones de euros con Goldman Sachs. Todo ello mientras recibe críticas de la afición por mantener su salario, al igual que el de varios de sus directivos.

Reestructuración deportiva

La temporada que viene, Víctor Orta tendrá que afrontar la tarea de renovar una plantilla llena de veteranos y sueldos altos. Lo hará con un presupuesto muy reducido respecto a los últimos años. En esta tesitura, el objetivo de Europa, obligación en las dos décadas más recientes, pasará a ser un sueño casi imposible.

Entre medias llega el derbi, el partido que transforma al Sevilla. La oportunidad para añadir algo de dulzor a la temporada, frenando el ascenso del eterno rival y proclamando su hegemonía sobre él.

El Benito Villamarín dictará sentencia en un partido donde, por encima de todo, ambos equipos se medirán a sí mismos. Será, más allá de la rivalidad, una oportunidad para evaluar el nivel de las transformaciones de dos equipos en ciclos opuestos.