La carretera GI-627, de un solo carril por sentido, flanquea el río Deva bajo la sombra de las laderas de Gipuzkoa. Aunque a las 4 de la madrugada, más que sombras, hay oscuridad absoluta.
En la vía -secundaria, estrecha, flanqueada por arcenes escasos y sin iluminación- se aposta el sábado 26 de septiembre a esa hora un control de la Ertzaintza. Uno absolutamente rutinario, de detección de drogas y alcohol. Justamente a la altura del kilómetro 29,5.
Se trata del clásico lugar de un control policial concebido para pillar: un tramo sinuoso, de visibilidad limitada y cambio de rasante cercano al acceso a Eskoriatza.
Eso permite a la patrulla montar el dispositivo de forma estratégica, sin dar margen de maniobra para un cambio de sentido o huida rápida para los que que salen de fiesta un sábado y se mueven evitando la autopista AP-1 que conecta con Álava.
Pasadas las cuatro de la mañana no hay apenas tráfico: solo el eco de un motor, contra la fronda del valle, que delata que un vehículo se acerca.
Son las 4:26. El vehículo que se acerca es un Toyota Yaris.
En él hay tres personas: la conductora, Malen Grünig Ibáñez, recién cumplidos los 23. A su lado, de copiloto, Aratz Bilbao Gómez, de 34 años. En los asientos traseros, Naoise O'Conarain, de 34, nacionalidad irlandesa y residente en Dublín.
Los tres han protagonizado las primeras detenciones por terrorismo proetarra justo cuando se han cumplido 15 años del desmantelamiento de ETA.
El control
Los agentes le preguntan a Malen, mientras pasan sus datos, que de dónde venían. Ésta les responde que vienen de la Sierra de Urbasa, en Navarra, a unos 60 kilómetros.
De repente el sistema salta con una alerta de Schengen contra ella, emitida por Italia por razones de seguridad nacional.
Por ello, el siguiente en ser identificado es Aratz Gómez Bilbao, natural de Barrika (Bizkaia). Sobre él pesa también un señalamiento de Francia de control específico por los mismos motivos.
A sus pies, Bilbao, custodia una mochila cargada con material altamente sensible: planos con la ubicación de antiguos zulos de la banda ETA -uno de ellos, en la Sierra de Urbasa, de donde vienen- un listado de miembros de la Guardia Civil y mandos policiales, el contenido íntegro del teléfono clonado de un agente de la Policía Nacional, anotaciones de matrículas y múltiples pendrives encriptados.
En el asiento trasero, junto a una bolsa de tela con teléfonos satelitales preparados para enviar mensajes cifrados sin cobertura de red, viajaba el tercer integrante: Naoise Ó Conarain, sin teléfono ni identificación.
Hoy en paradero desconocido, cuenta con antecedentes en Dublín. Al introducir sus datos también saltó en el sistema un señalamiento por las autoridades francesas.
Bilbao es considerado por los investigadores el "motor principal" y organizador de Jardun Koordinadora / Jarki, el movimiento aberztale más a la izquierda de Bildu, según el auto del Juzgado número 6 de la Audiencia Nacional, bajo cuya tutela está el magistrado Antonio Piña.
El juez ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para Aratz Bilbao y Malen Grünig.
El juez fundamenta su decisión en la extrema gravedad de las imputaciones, que abarcan presuntos delitos de terrorismo y revelación de secretos que conllevan penas de prisión elevadas.
Asimismo, el auto enfatiza la existencia de indicios sólidos de criminalidad, el elevado riesgo de fuga, la posibilidad de reiteración delictiva y el peligro inminente de destrucción o alteración de pruebas en una fase incipiente donde restan por desencriptar numerosos dispositivos.
El uso de estrictas medidas de contrainteligencia, como viajar sin terminales móviles personales para eludir la geolocalización, constata a juicio del tribunal la existencia de un modus operandi profesionalizado.
No fue hasta este martes cuando la Audiencia Nacional dictó prisión para los dos, tras comunicarlo el Gobierno vasco el pasado sábado. Antes los había citado para comparecer en las dependencias de la Ertzainza.
Tres semanas libres
Solo acudieron dos: Aratz Bilbao y Malen Grünig.
Lo hicieron acompañados de su abogado, Aratz Estomba, quien fue condenado a 8 años de prisión en 2008 por integración en organización terrorista como miembro de Gestoras Pro Amnistía, el colectivo que formaba parte del "frente de cárceles" de ETA, según el Supremo.
Desde aquella noche cerrada en la carretera han pasado tres semanas en las que los tres han estado en libertad, según admitió ayer Bingen Zupiria, consejero de Seguridad del Gobierno Vasco (PNV).
También explicó que aquella noche los tres "no estaban cometiendo ningún delito", y por tanto no fueron detenidos.
A preguntas de EL ESPAÑOL, el Gobierno vasco ha declinado responder a la pregunta concreta de si Naoise Ó Conarain estaba citado igualmente por la Ertzainza y no se presentó, como sí hicieron los otros dos. "No vamos a decir nada más".
Fuentes de seguridad de la Ertzaintza revelan a EL ESPAÑOL que los mandos del cuerpo policial vasco decidieron dejarlos marchar tras el control por razones políticas, para continuar con la investigación, para hacerles seguimientos y para estudiar el material incautado.
La información, precisan las mismas fuentes, fue obtenida en un control policial, pero los agentes que les dieron el alto llamaron por teléfono a sus superiores para pedir indicaciones. Estos les indicaron que les dejaran marchar.
Acto seguido, esos datos acabaron en la oficina central de inteligencia de la Ertzaintza, desde cuyo entorno alegan que se iba a estudiar el material hallado en los vehículos.
Las fuentes consultadas entre mandos policiales del cuerpo autonómico hablan también de la mala relación existente entre la Ertzaintza y el resto de cuerpos después de que el pasado julio la Policía Nacional practicara detenciones en Bilbao a varios individuos que agredieron a aficionados de España en esa ciudad.
Tras aquellos arrestos, el consejero vasco de seguridad "entró en cólera", y acusó a Policía y Guardia Civil de querer entrometerse en el sistema de seguridad en el País Vasco. Lo interpretaron como una injerencia en las competencias de la Ertzaintza.
Este asunto ahora lo maneja el núcleo más político del departamento de Seguridad del Gobierno vasco. Al estar quemados por aquel episodio, la Oficina Central de Inteligencia decidió dejar a los proetarras en libertad un tiempo para poder seguir sus movimientos.
Con ello, tuvieron tres semanas de margen durante las cuales el tercer integrante del vehículo, el irlandés, pudo fugarse.
Quiénes son
Naoise Ó Conarain es un dublinés y exmilitar del Ejército irlandés.
Tiene 3 hermanas, una de las cuales, Saoirse, es asesora en el parlamento irlandés y ha sido dos veces candidata a las elecciones por el partido Aontú.
La formación política fue fundada en enero de 2019 por Peadar Tóibín, actual parlamentario, quien pertenecía al Sinn Féin.
Tras dos incidentes violentos en Dublín, uno de ellos, producto del consumo de alcohol en un pub, por el que fue condenado, Naoise se dedicó a las ventas.
Incluso trabajó en un concesionario Toyota. En 2025 fundó una empresa propia, Croí Embroidery, dedicado al bordado de textiles que comercializa on line.
Precisamente en la imagen que abre este reportaje y captada en septiembre por la Ertzainza, cuando fue identificado, aparece con una sudadera bordada con el logotipo de su negocio.
Imagen tomada durante la charla de los activistas irlandeses en San Sebastián en enero de 2025.
No es la primera vez que Ó Conarain visita el País Vasco. Ha estado en 2024 y 2025, en ambas ocasiones como delegado del IRPWA (Asociación para el Bienestar de los Presos Republicanos Irlandeses).
Esta asociación, que vela por los terroristas que permanecen en prisión, está vinculada al Saoradh, el partido republicano independentista radical de extrema izquierda.
Tanto la asociación como el partido político apoyan al nuevo IRA y la vuelta a la violencia al rechazar de plano el Acuerdo del Viernes Santo (1998) que supuso el desarme de la banda terrorista.
En junio de 2024 acudió invitado por Aske Antolakundea, entidad miembro de Jardun Koordinadora, catalogada ayer como "alegal" por el consejero de Seguridad del Gobierno Vasco.
El 27 de enero de 2025 ofreció una charla en San Sebastián. Estuvo acompañado por Brian Kenna, exlíder de Saoradh y ahora vicepresidente del partido. Al día siguiente ambos ofrecieron la misma conferencia en Oñati (Guipúzcoa).
Unos días, y en concreto, el 11 de enero, ambos participaron activamente en las exequias de Kevin Hannaway en Belfast (Irlanda del Norte). Hannaway fue intendente general del IRA en 1985.
Naoise O Conarain, en el centro, durante el sepelio del líder del IRA de 1985.
En el sepelio, recogido ampliamente en la web Saoradh, Naoise Ó Conarain se encargó de plegar la bandera de la República de Irlanda sobre el féretro.
De quien menos se sabe es de Aratz Bilbao Gómez. En su perfil de Linkedin, muy desactualizado, aparece que ha trabajado para una multinacional del sector del papel mediante árboles plantados y que tiene una de sus sedes en Iurreta (Vizcaya).
En el auto que ha decretado su ingreso en prisión provisional aparece designado como pieza fundamental de la organización Jarki/Jardun.
El documento, al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, considera que ha tenido una participación sumamente activa en la creación y desarrollo de esta organización.
Se le atribuye un puesto de alta responsabilidad dentro de esta red de la izquierda radical violenta, ejerciendo como el principal impulsor y dinamizador a través de funciones directas, como captación de militancia, elaboración de manuales de seguridad, directrices organizativas, redacción de ponencias políticas y gestión de las finanzas del grupo.
También se le considera responsable de la organización de actos públicos e interlocución con otras organizaciones aliadas.
En cuanto a Malen Grünig Ibáñez, nació en Barcelona en 2003. Su familia paterna es de origen argentino. Hace unos años se mudó al País Vasco, y en concreto, a Bilbao.
En 2020 fue becada con 150 euros por el HABE (Helduen Alfabetatze eta Berreuskalduntzerako Erakundea, el Instituto de Alfabetización y Re euskaldunización de Adultos, un organismo público dependiente del Gobierno Vasco para sacarse el C1 y el C2 de euskera.
Ha estudiado Antropología en la Universidad Pública del País Vasco. Luego se matriculó en un máster de profesorado, especialidad en Filosofía, compaginando los estudios trabajando en hostelería.
Militante de Jardun, ha participado también en las movilizaciones en contra de Israel por la guerra de Gaza.
De hecho, estuvo en Beasain, donde tiene su sede la empresa CAF, señalada por diversos colectivos por trabajar en la construcción del tranvía de Jerusalén.
Allí, según recoge El Correo, apareció en un documental del canal 'Free Palestina TV' en el que dijo que "las fuerzas zipaias vascas fueron entrenadas por los sionistas".
Se refirió a la Ertzainza como 'zipaias', un insulto que implica acusar a los policías vascos de traidores. Al mismo cuerpo que la paró en el coche, la investiga y que ha propiciado su ingreso en prisión.
