Sobre una colina en la frontera de Marruecos con Ceuta, se amontonan decenas de inmigrantes, muchos de ellos subsaharianos, dispuestos a cruzar irregularmente hacia España.
Pero este sábado, ante la sospecha de un nuevo salto masivo del Tarajal, las fuerzas de ambos países han organizado un amplio dispositivo para garantizar que la situación no vuelva a repetirse.
El grupo de migrantes sobre la colina es visible del lado ceutí de la frontera, donde se ha desplazado EL ESPAÑOL.
Aunque si quisieran cruzar tendrían que enfrentarse al despliegue de fuerzas marroquíes que les vigilan e impiden su paso.
Esa es la primera barrera de contención que se ha habilitado estos días. Rabat, además, ha instalado concertinas en la propia valla del Tarajal para hacer imposible el paso.
Aún así, entre la colina y la verja aún hay que superar un amplio despliegue de furgones y antidisturbios de las fuerzas alauís.
Y si todo falla, las fuerzas y cuerpos de seguridad españolas también están preparadas. Al despliegue habitual de agentes de aduanas se han sumado casi una decena de blindados BMR, vehículos de seis ruedas del Ejército.
Justo al entrar en Ceuta se encuentra otro despliegue de camionetas del Ejército de Tierra, además de otro blindado de policía militar y UPR de la Policía Nacional que patrullan sin parar por los alrededores.
Adicionalmente, un helicóptero surca los aires de un lado a otro de la frontera.
Por mar, el acceso también es imposible, dado que hay desplegadas embarcaciones de ambos países que vigilan las playas.
Alrededor de la colchoneta que se desplegó provisionalmente hay dos lanchas durante todo el día, junto al espigón: el lugar donde cruzaron 80.000 inmigrantes.
A estas se suman otras patrulleras de la Guardia Civil y de las autoridades marroquíes.
Por el momento, solo Marruecos ha anunciado que ha detenido un intento de cruce de en torno a un centenar de migrantes.
La situación desde la frontera española se vive con una calma tensa. Por el momento no se han reportado incidentes, pero nadie se atreve a apartar la mirada del Tarajal.
