Murcia

Aitor acaba de vivir dos episodios muy difíciles de digerir para un crío de 13 años. El primero ha sido el entierro de su primo, Álex, con solo 15 años ha perdido la vida en un accidente de tráfico, a bordo de un Mercedes C-250 automático que conducía su amigo Denis, de 14 años. El segundo trance que ha afrontado Aitor ha sido declarar ante la Policía Local de Murcia, para ofrecer su versión sobre lo sucedido en un siniestro vial en el que este chico, de 13 años, se salvó de milagro porque viajaba de pasajero sin llevar puesto el cinturón de seguridad -como los otros dos menores-.

"Ninguno llevábamos puesto el cinturón de seguridad. Alejandro iba de copiloto, Denis de conductor y yo iba sentado en el centro de los asientos traseros", tal y como detalla Aitor a la Policía Local, justo después de confesar la velocidad a la que Denis -supuestamente- llegó a poner el Mercedes por el Camino de Carcanox: el vial donde sufrieron el accidente y que tiene limitada la circulación a 30 kilómetros por hora. "Llegué a ver el marcador a 150 kilómetros por hora y 6.000 revoluciones".

El contenido de la declaración de Aitor ha provocado un giro de 180 grados en la postura de la familia del difunto Álex, ya que hasta ahora solo intervenía la Fiscalía de Menores en el siniestro vial, pero Javier Sánchez, tío de Alejandro, avanza que ejercerán una acusación particular contra Denis. "Hizo una conducción temeraria", tal y como denuncia Javier.

La Policía Local de Murcia investiga un siniestro vial con tres menores a bordo de un Mercedes

- ¿En qué basarán su acusación particular contra Denis como conductor del Mercedes siniestrado?

- Javier Sánchez: El accidente no ha sido una chiquillada, cuando Denis cogió el coche fue intimidándoles todo el camino, mientras que le pedían que frenara. Denis decidió meterles miedo por el camino porque Aitor y Alejandro le decían que un coche de marchas iba mejor que uno automático. Él secuestró a dos personas en un coche porque le pidieron que frenase para bajarse y no les hizo caso. Cuanto más le decían que parara, más aceleraba.

Aitor le llegó a clavar los dedos en el hombro a Denis para que frenara. Como iba dando volantazos y conduciendo en zigzag, no pudieron ponerse el cinturón de seguridad. Alejandro, a lo mejor se podría haber salvado de llevar puesto el cinturón, pero a causa del accidente, la mitad de su cuerpo salió por la ventana del copiloto y el coche lo aplastó. Así que Denis tiene que pagar las consecuencias de sus actos y por eso ejerceremos una acusación particular.

Javier Sánchez, tío del difunto Alejandro, este miércoles, en la puerta de la casa de uno de los menores que sobrevivieron al siniestro vial en Alquerías. Badía

EL ESPAÑOL ha accedido en exclusiva a las diligencias policiales donde se recoge el relato de Aitor, sobre la trágica madrugada del miércoles, cuando Denis le robó a su abuelo, Andrés, el flamante Mercedes C-250 automático, con el que sufrieron un brutal accidente que ha conmocionado a los 6.300 vecinos de Alquerías: una pedanía murciana que todavía llora la pérdida de Alejandro, alumno del Instituto de Educación Secundaria José Luis Martínez Palomo y miembro del paso de la Santa Verónica.

Álex, Denis y Aitor llevaban dos años ensayando juntos en la Banda de Música de Alquerías que iba a debutar esta Semana Santa tocando durante el desfile de la Santa Verónica. Entre ensayo y ensayo idearon el plan que acabó en tragedia. "Uno tres días antes [del accidente] hablamos sobre darnos una vuelta en coche", tal y como explica el crío de 13 años a la Policía Local. "Inicialmente, la vuelta iba a ser en el coche del padre de mi primo, Alejandro, que es manual, pero finalmente decidimos darnos una vuelta en el otro". En el Mercedes automático del abuelo de Denis.

A la una de la madrugada del miércoles 13 de marzo, Denis llamó a Aitor para que acudiese media hora después a la casa de su abuelo. Allí también esperaba su primo: Alejandro. El plan empezó mal desde el principio, ya que después de que Denis le quitara a su abuelo las llaves del Mercedes que guardaba en un cajón, el coche se les cayó dentro de un huerto nada más salir del garaje. Pero los menores lograron sacar el turismo del bancal y a la 1.40 horas se adentraron por la avenida de Beniel, tomaron la carretera RM-303 y se desviaron hacia el Camino de Carcanox

"Íbamos a buscar una recta para no encontrar curvas porque queríamos circular despacio para no correr riesgos". Pero conforme Denis iba sumando kilómetros por el Camino de Carcanox que atraviesa zonas de huerta, Aitor asegura que le fue pisando al acelerador cada vez más: "Al principio iba con mucho cuidado, pero a medida que avanzaba empezaba a acelerar. Llegué a ver el marcador a 150 kilómetros por hora y 6.000 revoluciones. Denis no paraba en ningún sitio. Iba acelerando continuamente".

El Camino de Carcanox en Alquerías por el que se adentraron los tres menores a bordo de un Mercedes C-250 automático. Badía

Aitor relata que tanto él como su primo, Álex, le pidieron sin éxito varias veces que frenase: "Denis empezó a acelerar y le dijimos que parase porque queríamos bajarnos. Le indicamos que parara para ponernos los cinturones, pero no paraba y aceleraba más. Denis no paraba de repetir que los coches automáticos eran mejores que los manuales. Y nos repetía frases: 'Mira como corre esto, ¿no decís que los manuales eran mejores?'

La tensión entre los tres ocupantes del Mercedes C-250 fue in crescendo. Prueba de ello es este extracto de la declaración de Aitor: "Llegué a agarrar de los hombros al conductor para que frenase y el copiloto se agarraba al techo porque íbamos a mucha velocidad, pero Denis no paraba. Alejandro intentó detener varias veces el vehículo, pero al tratarse de un coche automático, el freno de mano no lo encontraba entre los dos asientos. No pudo hacer nada para frenar el coche y le gritaba insistentemente: '¡Para hijo de puta!' Pero el conductor no hacía caso y seguía acelerando".

Durante los instantes previos al siniestro vial que se produjo a la 1.46 horas de la madrugada, tan solo seis minutos después de que los tres menores se subieran al coche, Aitor subraya que intentaron ponerse los cinturones en varias ocasiones, pero no pudieron por la velocidad a la que circulaban y por los resaltos con los que se iban topando. De forma que Denis siguió recorriendo el Camino de Carcanox hasta subir por el puente que se eleva por encima de las vías del tren. 

"Le indicamos que no corriera tanto porque allí había una curva". Sin embargo, aquel aviso fue en vano porque cuando Denis, de 14 años, enfiló la cuesta abajo con el Mercedes, en vez de tomar la curva, directamente hizo una recta, atravesó un muro de hormigón y dio varias vueltas de campana por un huerto. "Cuando me di cuenta de que íbamos a salirnos de la carretera, me agarré a los cabeceros de los asientos. Y el copiloto [Alejandro] al techo".

Aitor explica al milímetro cómo vivió desde dentro la colisión que le costó la vida a su primo, Alejandro: "Rozamos una valla, después chocamos contra un muro y se activaron los airbags. A continuación, el habitáculo se llenó de humo y dimos vueltas de tonel hasta quedar parados. Yo me quedé desorientado y salí del vehículo por la puerta izquierda. En ese momento, había un hombre que nos ayudó a mover el coche para ayudar a sacar al copiloto que estaba temblando, con medio cuerpo fuera de coche".

Personal de bomberos tras liberar al difunto Alejandro del Mercedes C-250 que conducía su amigo, Denis, con solo 14 años. Policía Local de Murcia

El pobre Alejandro murió en el acto sobre un bancal de la huerta del Segura que le vio nacer hace quince años, aplastado bajo el amasijo de hierros en el que se había convertido el Mercedes de alta gama que conducía su amigo Denis, con el que tantas veces había tocado el tambor en los ensayos que la Banda de Música de Alquerías solía hacer en el campo de fútbol.

Aquella amistad quedó truncada para siempre en un siniestro vial que los vecinos de Alquerías jamás podrán olvidar y para el que deberá imponer un castigo la Fiscalía de Menores. "Denis tendrá solo 14 años, pero que pague lo que tenga que pagar porque mi sobrino, Alejandro, tenía 15 años y ha muerto", tal y como reclama Javier Sánchez, tío del fallecido. "En la zona del accidente no había restos de frenada".

La madrugada del miércoles 13 de marzo, Aitor se sentó en el asiento del copiloto, pero su primo, Alejandro, le dijo que se sentara detrás porque era el más pequeño de los tres y con ese gesto salvó su vida. Este chico de trece años admite a la Policía Local que cuando se subió a aquel Mercedes, no había consumido ningún tipo de sustancia y era plenamente consciente de que Denis no tenía permiso de circulación: "Cogimos el vehículo por curiosidad, por saber lo que se siente al conducir un coche".