Alquerías

El cáncer le arrebató a Javier a su querida hermana, Noelia, hace año y medio. La familia todavía no se había repuesto de una pérdida tan dura cuando este miércoles recibió un mazazo terrible: Álex, el segundo hijo de la difunta Noelia, perdía la vida en un accidente de tráfico con 15 años, cuando viajaba en un Mercedes C-250, junto a su primo, Aitor, de 13 años, y al volante iba su amigo, Denis, con solo 14 años.

"Mi sobrino era travieso, aunque esto que le ha pasado no se lo merece nadie", reflexiona Javier Sánchez, de 48 años, mientras atiende a EL ESPAÑOL en la puerta de la casa de Aitor: uno de los dos menores de edad que se ha salvado de un siniestro vial que ha noqueado a Alquerías, una pintoresca pedanía de la huerta del Segura con 6.300 habitantes.

"Álex era atravieso de más, pero ha llegado a un extremo que una chiquillada que han hecho entre tres ha terminado de la peor manera posible". No habla en vano Javier porque el accidente se ha cobrado la vida de su sobrino: un estudiante del Instituto de Educación Secundaria José Luis Martínez Palomo de Alquerías, al que le pirraba conducir su patín eléctrico por las calles de la pedanía y que era tan devoto del Real Madrid como del paso de Santa Verónica en el que tocaba el tambor.

El Mercedes C-250 que conducía Denis acabó siniestro total tras el accidente. Cedida

"Llevaba varios años saliendo en Semana Santa porque a su madre, Noelia, le gustaban mucho las procesiones, y su padre, Paco, también salía portando el paso", recuerda Javier, en la puerta de la casa de Aitor, de 13 años, a la que se ha desplazado para ver cómo se encuentra uno de los supervivientes de una grave imprudencia vial con tres menores de edad como protagonistas. "Aitor está en su cuarto sedado". Cuando despierte le tocará asumir la dura realidad: su primo segundo Álex está muerto.

Ninguno de los adolescentes tenía carné de conducir porque no cumplen la edad mínima que marca la Dirección General de Tráfico, pero eso no le importó a Denis para quitarle a su abuelo su Mercedes, y adentrarse con sus amigos, Alejandro y Aitor, por el Camino de Carcanox: una vía estrecha y con curvas, con casas de huerta, limoneros y bancales labrados a ambos lados, que conecta Alquerías con Beniel.

Las lágrimas de pena que se escuchan de la casa de Aitor son estremecedoras. El goteo de familiares no cesa para cumplir un doble objetivo. De un lado, interesarse por el estado de salud del crío, y de otro, afrontar el duro trámite de darle el pésame a su padre, Antonio, porque es tío segundo del difunto Alejandro. "¡Dios mío qué pena más grande!", clama una anciana desde el salón, al tiempo que no encuentra respuesta para una pregunta que se hace todo el mundo. "¿Cómo se les ocurrió hacer eso a estos zagales?" 

- ¿Qué se sabe sobre el accidente de tráfico que se produjo durante la madrugada de este miércoles?

- Javier Sánchez: Los tres se fugaron a escondidas de sus casas porque cuando llamaron a mi cuñado, Paco, para informarle del accidente, lo primero que hizo fue entrar a la habitación de Alejandro y se encontró que había metido la almohada en la cama para simular que estaba durmiendo.

Javier Sánchez, tío del difunto Alejandro, este miércoles, en la puerta de la casa de uno de los menores que sobrevivieron al siniestro vial en Alquerías. Badía

Antonio Máiquez, el padre de Aitor, de 13 años, ofrece el mismo relato a EL ESPAÑOL: "Mi hijo me llamó de madrugada para decirme que habían tenido un accidente de tráfico y me pidió ayuda porque no podían sacar a Alejandro del coche". Este hombre asegura que no dio crédito al contenido de la llamada de auxilio que le hizo su chiquillo. "Llevaba acostado horas, cómo me iba a imaginar que se había escapado", se repite con incredulidad. Pero por desgracia se fugó.

"Cuando entré al cuarto de Aitor había metido la almohada en la cama para hacernos pensar que estaba durmiendo", subraya Antonio, con el rostro descompuesto por lo sucedido. "Parece ser que los tres hicieron lo mismo en sus casas, para fugarse a escondidas y coger el Mercedes".

- ¿Usted sabe a dónde se dirigían con el coche?

- Antonio Máiquez: A mi hijo le vinieron a buscar y le convencieron porque no quería irse. No iban a ningún sitio en concreto. Solo querían darse una vuelta con el Mercedes. Solo querían eso: conducir el coche.

La vuelta le ha salido muy cara a este trío de amigos porque le ha costado la vida a Álex, un adolescente que solía hacer alguna travesura, como saltarse alguna clase en el instituto, pero poco más. "Sus abuelos están hundidos porque hace año y medio perdieron a su hija, Noelia", insiste Javier, apesadumbrado por la trágica racha que arrastra la familia desde que le dio el último adiós a su hermana. "Mi cuñado, Paco, está destrozado porque primero perdió a su esposa y ahora al segundo de sus hijos".

El cabeza de familia quedó viudo, pero la pena no le hizo hincar la rodilla porque debía sacar adelante a Alejandro, de 15 años, y a sus hermanos, de 19 años y 13 años. "Paco tiene dos empleos, de lunes a viernes, en una empresa de mensajería, y los fines de semana, trabaja de extra en la hostelería", resume su cuñado Javier Sánchez, un conocido cocinero en Murcia. "No sabemos de quién fue la idea de coger el Mercedes, si fue de uno de ellos o de los tres, pero el dato objetivo es que Denis iba conduciendo cuando se salieron del Camino de Carcanox".

La Policía Local de Murcia investiga un siniestro vial con tres menores a bordo de un Mercedes

Todo parece apuntar a que Alejandro, durante la madrugada de este miércoles, cogió su patinete eléctrico para recorrer el kilómetro y medio que le separaba de la casa de los abuelos de Denis. Allí le esperaba su amigo, de 14 años, tras haberle quitado a su abuelo las llaves del flamante Mercedes C-250 que cada noche guarda en el garaje lateral que tiene en la vivienda. Y acto seguido, se fueron a recoger al más pequeño de la pandilla, Aitor, para adentrarse por la carretera RM-303 y desviarse hacia el Camino de Carcanox donde La Parca salió el encuentro de estos críos.

Denis subió por el puente que se eleva por encima de las vías del tren y cuando enfiló la cuesta abajo con el Mercedes, por uno de los dos carriles de circulación que están limitados a 30 kilómetros por hora, en vez de tomar la curva, directamente hizo una recta. "Perdieron el control del vehículo en una curva del Camino de Carcanox, el conductor colisionó lateralmente con un coche estacionado y al intentar rectificar el rumbo, se terminó empotrando frontalmente contra un muro de hormigón", según confirma la inspectora Toñi, portavoz de la Policía Local en Murcia. 

"Debían circular con exceso de velocidad porque el coche atravesó el muro". Prueba de ello es que el turismo de alta gama dio varias vueltas de campana, a través de un bancal arado, y no se frenó hasta chocar contra la fachada de una casa. "A causa de la colisión frontal, el vehículo volcó", apunta la inspectora de la Policía Local. La tragedia se confirmaba a la 1.45 de la madrugada porque el conductor, Denis, de 14 años, y Aitor, de 13 años, lograban salir del Mercedes con diversas lesiones, pero el pobre Alejandro quedaba sepultado mortalmente debajo del turismo.

Este miércoles, Alquerías amanecía rota de dolor porque por sus calles resonaba la megafonía del coche fúnebre anunciando un sepelio que nadie quería oír: "Señores vecinos, ha fallecido el joven Alejandro C. S., conocido como el hijo de Paco: camarero del Bar Las Escuelas. Su entierro con misa será este jueves, a las cinco de la tarde, en la iglesia parroquial [...]".

La entrada a la pedanía murciana de Alquerías donde se produjo el siniestro vial. Badía

Los familiares de los tres menores viven en Alquerías, se conocen entre ellas, incluso viven cerca unas de otras, de modo que el proceso judicial se prevé muy doloroso. De momento, ni la familia del difunto Álex ni la de Aitor eran capaces de confirmar a EL ESPAÑOL si ejercerán una acusación particular contra Denis: el menor, de 14 años, investigado por la Policía Local de Murcia, por un homicidio por imprudencia y un delito contra la seguridad vial, por conducir un vehículo sin permiso. 

Los coches patrulla no paraban de pasar por la zona de residencia de las familias, posiblemente para evitar situaciones de tensión, pero lo cierto es que solo se respiraba pena y dolor por el pobre Alejandro. El conductor del Mercedes, Denis, permanecía ingresado en el Hospital Reina Sofía de la capital del Segura. A sus 14 años, se enfrenta a un horizonte duro: cargar en su conciencia con la muerte de un amigo y hacer frente a delitos que le pueden privar de libertad en un centro de menores. 

"Los tres era amigos, hacían chiquilladas juntos y esta les ha salido mal", zanjaba Javier, tío del difunto Álex. "Se fugaban alguna clase, sin maldad, pero esto que ha ocurrido nos ha venido demasiado grande a todos".