Veintidós años después, el fantasma del Prestige ha resucitado, y lo ha hecho a tan solo 40 días de las elecciones gallegas.



Desde mediados de diciembre, seis contenedores con 26 toneladas de diminutas bolas de plástico están llegando a las costas gallegas, después de que el buque mercante 'Toconao' perdiera su carga en aguas portuguesas. Galicia, Asturias y Cantabria son las zonas más afectadas, ya que han activado el nivel 2 de emergencia, mientras que en el País Vasco se preparan para la posible llegada de 'pellets'. 



En el capítulo de hoy, abordamos su impacto potencial en el medioambiente, con la ayuda de Fernando Valladares, investigador del CSIC. Aunque destaca que "por sí mismos no poseen una gran toxicidad", señala que constituyen una suerte de "bomba de relojería". Explica que, a medida que transcurre el tiempo, estas esferas se vuelven más diminutas y, por tanto, "más perjudiciales y difíciles de eliminar del entorno".



Contamos también con la participación de Pablo Grandío, director de Quincemil, quien profundiza en cómo la responsabilidad política podría incidir en las elecciones gallegas del próximo 18 de febrero."Estamos ante un perfecto caso de posverdad".

Finalmente, Cristóbal López, portavoz de Ecologistas en Acción, nos detalla la denuncia presentada en los juzgados de Noia contra la naviera propietaria del buque 'Toconao'.