El Centro Henri Dunant para el Diálogo Humanitario será el verificador internacional que mediará en las conversaciones entre el PSOE y Junts este sábado en Ginebra. Así lo ha podido confirmar EL ESPAÑOL este jueves en exclusiva. Se trata de una organización diplomática privada con sede en la capital suiza que, entre el largo historial de conflictos en los que ha intervenido, se encuentra la mediación entre el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y la banda terrorista ETA, hasta la disolución definitiva de ésta en 2018.

Durante 15 años, HD –las siglas por las que se conoce a esta organización suiza– trabajó en la sombra, de manera silenciosa y constante, para resolver décadas de violencia en España. Comenzó como un elemento independiente que apoyó y facilitó de forma confidencial las conversaciones entre ambas partes, y terminó proclamando la disolución de la banda tras la votación a favor del 93% de sus miembros.

La experiencia de HD en el conflicto entre el Estado y la banda terrorista ha sido uno de los principales factores que han empujado a los independentistas de Junts a elegir a este mediador para su primera reunión en este sábado. Varios encuentros, precisamente en Ginebra, entre las cúpulas de ERC y Junts, y otros líderes del procés en el exterior, como Anna Gabriel (CUP), con el líder abertzale Arnaldo Otegi son una prueba de ello.

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El primer acercamiento entre HD y el entorno de Carles Puigdemont se produjo en mayo de 2019 en una reunión en Ginebra con el líder abertzale. El primer paso de la órbita del expresident fugado era encontrar una salida a los presos del procés, concretamente en el año en que se emitiría la sentencia condenatoria del Tribunal Supremo y que desembocó en violentas protestas en Cataluña encabezadas por la organización Tsunami Democràtic.

Pero desde la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, los independentistas catalanes han buscado, de fondo, emular la experiencia de los separatistas vascos y de ETA con la figura de un mediador internacional con la finalidad de internacionalizar y legitimar el marco de lo que ellos denominan el “conflicto catalán”. Ahora, el PSOE, al acceder también a la mediación de HD, ha aceptado los términos en los que el independentismo quiere que se desarrollen estas negociaciones.

HD no interviene en ningún proceso de negociación si una de las dos partes no está de acuerdo en su participación. Por ello, además de la preferencia de Junts, también ha contado con el visto bueno del PSOE. El socialista Javier Solana es, de hecho, presidente honorífico de HD y trabajó con la organización en diferentes procesos de paz en el pasado.

Neutralidad extrema

El objetivo de HD, según sus estatutos, es la resolución de conflictos basado en los principios de humanidad, imparcialidad e independencia. Como cualquier organismo mediador y negociador, no toma parte en ninguno de los lados implicados en un conflicto y adopta posturas de extrema neutralidad que podrían parecer incomprensibles a ojos de las partes, con tal de lograr su único propósito: llegar a la firma de la paz entre los implicados. 

Villa_Plantamour, sede de HD en Ginebra. Wikimedia Commons

Siguiendo este mantra, en el caso concreto de España, y pese a la confidencialidad de sus actuaciones, trascendió posteriormente de las actas de las reuniones que el centro diplomático suizo estableció y logró que en el final de ETA no se hablase de vencedores ni vencidos, o que se tratase al mismo nivel al Estado y a la organización terrorista. En su papel de mediador, HD tampoco impidió que los etarras llamaran “accidentes” a los atentados, o “presos” a personajes secuestrados como Ortega Lara.

HD nació en 1998 de la mano del Comité Internacional de la Cruz Roja, como heredera del Instituto Henri Dunant, fundado en 1965. De hecho, su nombre hace referencia al fundador de la organización humanitaria y ganador del Premio Nobel de la Paz de 1901 que lleva el mismo nombre. Su sede está situada en un palacete del siglo XIX a orillas del lago Leman, la Villa Plantamour, donada por la ciudad de Ginebra a la organización cuando se fundó. Allí, el 3 de mayo de 2018, el entonces director de HD, David Harland, certificó públicamente el final de ETA.

La actuación de HD se concentra en cuatro áreas principales: la mediación técnica, la protección civil, las negociaciones para el desarme y la reconstrucción de las infraestructuras judiciales en los países después de finalizados los conflictos. En 2020, desarrollaba 45 proyectos en 40 países y mantenía 17 oficinas abiertas en todo el mundo.

Pese a que la mayoría de sus proyectos son confidenciales, se ha conocido que ha participado en procesos de mediación en Sudán, República Centroafricana, Somalia, Yemen, Kosovo, Nagorno Karabaj, Israel y Palestina… Los principales conflictos armados territoriales y étnicos del siglo XXI han contado con la presencia casi automática de HD como actor neutral. Tras su participación en las conversaciones con ETA, ahora mediará entre un partido del independentismo catalán y el PSOE.

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Financiación

El primer presidente de HD fue, desde su fundación hasta 2001, el juez sierraleonés de la Corte Internacional de Justicia Abdul Koroma. En 2006, le sustituyó el diplomático británico y exejecutivo de Save the Children Michael Aaronson. En 2011 asumió el cargo el diplomático neozelandés de la ONU David Harland. En su junta directiva cuenta con políticos de diversos países, como el propio Solana.

La mayoría de sus trabajadores fijos son diplomáticos y expertos en construcción de la paz salidos de escuelas de Relaciones Internacionales de prestigio como Sciences Po (Francia), la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard (EEUU), o el Geneva Graduate Institute (Suiza). Muchos cuentan con una amplia trayectoria en organizaciones como las Naciones Unidas o en los departamentos de asuntos Exteriores de países de larga tradición neutral como Suiza o Noruega.

De hecho, son estos dos países los que financian mayoritariamente las actividades de HD. De alguna manera, HD es una extensión del influyente brazo de la diplomacia suiza y noruega en el mundo, sobre todo en asuntos de construcción de la paz. El resto de su financiación, el centro lo obtiene de los estados que les encargan la mediación en conflictos. En el caso de las negociaciones entre el PSOE y Junts para observar los pactos de investidura, serían los propios partidos quienes deberían pagar los altos honorarios de la organización, los cuales, son nuevamente confidenciales.

Este sábado en Ginebra arranca la primera reunión de lo que, de hecho, es la internacionalización del procés, donde Junts y PSOE tratarán los puntos expuestos en el acuerdo de investidura que alcanzaron a principios de noviembre. La función de HD será la fiscalización del pacto para, sobre todo, dar cumplimiento a la Ley de Amnistía y sentar las bases del diálogo para una salida pacífica al conflicto entre los independentistas y el Estado.