Murcia

Valentín explica entre risas que en su pueblo le tienen considerado como un "animal de bellota" por los atracones de comida que protagoniza como streamer. Tal apreciación no resulta exagerada porque cuando Valentín atiende por teléfono a EL ESPAÑOL cuenta que se acaba de comer del tirón: 4 kilos con 400 gramos de croquetas, en el Restaurante Aupa de Barcelona, y se dirige en coche a Mollet del Vallès, para realizar otro reto de comida, consistente en jalarse un kebab de un metro y tres kilos de peso en Tandoori House. "Tengo la barriga que parezco una embarazada".

Durante dos años y medio, Valentín Carrasco Ferrer (Cartagena, 1994) fue una 'máquina de matar', como militar profesional de la Armada, pero ahora se abre camino profesionalmente como ValFerrer: un streamer que es una auténtica 'máquina de comer'.

Prueba de ello es que acaba de ganar el Campeonato Mundial de Comedores de Sobaos de Ambrosero, imponiéndose a treinta concursantes, tras ingerir en solo ocho minutos: 16 ejemplares de este producto típico de la repostería de Cantabria. "Cada uno pesaba 200 gramos: podíamos beber leche o agua", apunta este exmiembro de la Armada.

ValFerrer, posando con el cinturón de Campeón Mundial de Comedores de Sobaos de Ambrosero. Cedida

De momento, con solo 42 publicaciones en Instagram (@valferrerfood) ya suma 4.822 seguidores y 6.700 suscriptores en YouTube. Su canal ValFerrer está presidido por un fotomontaje del rostro de este exmilitar con el de Venom: el antihéroe de Marvel que es un extraterrestre simbionte que sobrevive mediante la unión con un huésped, por lo general humano.

'Vengo a comerme el mundo con mi simbionte: ¿Te apuntas?', tal y como reza el lema de sus redes sociales. Algo que pone en práctica este cartagenero, de 29 años, cada vez que se sienta en la mesa de cualquiera de los restaurantes y cadenas de comida que le reclaman para darse un atracón, a cambio de promocionarse en sus redes sociales: "Tengo digestiones del tamaño de un elefante". La última es de 4 kilos de croquetas del Restaurante Aupa de Barcelona. "Es lo más random que he hecho", confiesa.

El exmilitar de la Armada convertido a streamer de retos de comida

- ¿Cómo termina un exmilitar convirtiéndose en streamer especialista en retos de comida?

- Valentín: Todo empezó en la Feria de Málaga en 2018. Estaba con mis primos comiendo y me preguntaron: ‘¿Te das cuenta de que te estás comiendo lo mismo que toda nuestra mesa junta y que la mesa de al lado?’ En nuestra mesa, éramos seis comensales, y cuatro en la de al lado. Pero es que a mí me gusta disfrutar de la comida. Empecé a ver vídeos de Joe Burgerchallenge que a día de hoy es muy buen amigo mío y decidí comenzar a hacer retos de comida por toda España.

Como yo era militar, viajaba mucho, entonces tuve muchos momentos de parón y dejé de hacer retos. Pero hace tres meses decidí regresar. Me fui de ruta por Estados Unidos con Joe Burgerchallenge y un grupo de amigos, como Sergio Enciso de 'La Cocina del Pirata'. No me he querido dedicar a esto hasta que junto a mi pareja, Aster, hemos abierto el canal de YouTube.

En solo tres meses, este streamer criado en la diputación cartagenera de El Beal, no para de ganar seguidores con cada atracón viral y cada vez le reclaman para más eventos. "Como mínimo, realizo de dos a tres retos diarios", tal y como detalla ValFerrer, mientras conduce junto a su chica, Aster, hacia Tandoori House, para inmortalizar la ingesta de un kebab más grande que el tentáculo del kraken de Piratas del Caribe. "Literalmente, no bajo de 10 kilos de comida al día: entre pecho y espalda".

ValFerrer, en su canal de YouTube, con uno de sus retos virales de comida.

La última vez que le reclamaron para un concurso fue para el Campeonato Mundial de Comedores de Sobaos de Ambrosero, donde había en juego 1.000 euros, y arrasó 'aspirando' 16 sobaos, como ya lo hizo en el pueblo valenciano de Játiva: "Me comí 58 'fartons' con 3 litros de horchata"

Hasta ahora, la mayor 'gesta gastronómica' que ha protagonizado Valentín ha sido materializar 'el reto de Michael Phelps': consistente en consumir en menos de una hora, todo lo que comía durante un día de entrenamiento 'El Tiburón de Baltimore', el nadador que pulverizó todos los registros de los Juegos Olímpicos sumando en su casillero 28 medallas. Estamos hablando de comerse 1,5 kilos de macarrones, 1 pizza, 1 tortilla de 5 huevos, 3 sándwiches mixtos, una montaña de pancakes, 5 bebidas Monster...

"'El reto de Michael Phelps' solo lo han conseguido siete personas en todo el mundo y yo soy el único de toda Europa que lo ha logrado", según desvela Valentín a este diario, ya que todavía no ha publicado ni en Instagram ni en YouTube el vídeo que inmortaliza semejante pijada de comer. "El tiempo que he empleado ha sido el cuarto más rápido de los siete que lo hemos logrado: me he comido 7 kilos de comida en 43 minutos".

- ¿Cuál fue el primer reto de comida que ganó?

- Valentín: En Málaga, en la cadena de restaurantes Taxi-Angus. Mi primo Paco me animó a hacerlo. Me comí una torre de hamburguesas con diez carnes, de cien gramos cada una, con una 'pequeña' guarnición de patatas y aros de cebolla. También venía un batido para bajar el picante'. La cosa fue que tampoco me llegué a llenar y me quedé en el local para seguir comiendo.

- ¿Alguna vez ha tirado la toalla porque no podía seguir comiendo?

- Valentín: He fallado en una ocasión. Fue en un reto en Estados Unidos, con un bocadillo que pesaba 6 kilos y 300 gramos y solo me daban cuarenta minutos para comérmelo. Perdí los 100 dólares que costaba el bocata.

Este tipo de retos y concursos de comida, consisten en devorar hamburguesas a gogó, pizzas, bocadillos o perritos. Tal ingesta a contrarreloj de productos cargados de grasas, no es recomendable, sobre todo si a esos retos extremos se le añade la rutina diaria que suelen llevar estos influencers: consistente en protagonizar atracones de lo más variopinto para ganar seguidores en redes. Esta 'dieta' era la que seguía Taylor LeJeune: el tiktoker estadounidense wafffler69, especializado en combinaciones extrañas de alimentos, y que murió en enero por un infarto, con solo 33 años.

Taylor LeJeune: el tiktoker estadounidense, conocido como wafffler69, que murió de un infarto en enero de 2023. @wafffler69

- ¿No tiene miedo de terminar en el hospital porque sufra una indigestión o un infarto durante algún reto?

- Valentín: Hay una página de internet que dice la gente que hace retos de comida y que ha muerto. Yo no tengo miedo porque suelo tener bastante cuidado. No me considero un comedor de competición, en cuanto a mi velocidad, lo que sí es cierto es que tengo mucha capacidad en el estómago.

- ¿Lo considera como una especie de talento innato?

- Tengo un problema con el metabolismo. Cuando tenía 19 años pesaba cerca de 150 kilos, estaba muy grandote, hice el imbécil y bajé hasta los 69 kilos en unos meses. Eso me provocó un efecto rebote porque no comía, solo ingería líquidos, como cafeína o L-carnitina. Tomaba cualquier tipo de ayuda que fuese para regular, activar y acelerar el metabolismo para quemar grasas.

Me lo tomaba todo a lo bestia y desde entonces, tengo el metabolismo acelerado. Mi cuerpo consume una cantidad de calorías bastante grande. A día de hoy, lo único que me engorda es el azúcar y estoy todo el día tomándola, pero por lo general pierdo peso rápido. En un par de semanas, puedo perder veinte kilos, quitándome el azúcar y haciendo una dieta sana.

Valentín Carrasco, en su etapa en la Armada, abrazado por su hermana, María José, su madre, María José, y su padre, Juan Carlos. Cedida

En la actualidad, este exmilitar reconvertido en una suerte de 'Terminator' de comida rápida o de cualquier producto culinario que se le ponga por delante, pesa unos 100 kilos, y asegura que no acude al gimnasio para quemar con mayor rapidez todo lo que se zampa. A este amante del sushi, con cierta intolerancia a la cebolla, y de carácter dicharachero, tan solo le gusta salir a caminar entre reto y reto.

"¡Como haga deporte se me termina de disparar todo!", bromea este joven cartagenero, que este viernes cerró su agenda realizando un tercer reto en el mismo día, en el Restaurante Aupa de Barcelona donde se comió una hamburguesa de proporciones bíblicas. Otro momento que inmortalizó su novia, Aster, metida a fotógrafa, cámara y editora de material gráfico para Instagram y YouTube.

- ¿Cómo son sus digestiones después de este tipo de eventos?

- Valentín: ¡Venga ya! Esa es la típica pregunta de cómo son mis deposiciones. Pues hombre, la típica Miss Daisy no soy. Lo que entra, tiene que salir de una forma y mi ano tiene un tamaño pequeño. Lo único que llevo mal es cuando estoy todo el rato comiendo lo mismo y me causa angustia.

Aster y Valentín celebrando el Campeonato Mundial de Comedores de Sobaos de Ambrosero. Cedida

- Cuando se enfrenta a retos como el de comer en menos de una hora todo lo que comía Michael Phelps a lo largo de un día de entrenamientos: ¿Uno se tiene que preparar mentalmente como un deportista ante una prueba?

- Valentín: No, en un concurso no da tiempo porque suelen ser de 20 minutos. Así que se hace llevadero. Pero hay una cosa que se llama fatiga de sabor: tú puedes comer como un animal durante 20 minutos, pero a partir de ahí no vas a querer pensar en otra cosa que en cambiar ese sabor. 

- ¿Una persona puede ganarse la vida a base de hacer retos de comida para redes sociales?

- Hombre, no puedo decir la cantidad que ganan ciertos colegas [streamers], pero hágame caso que lo que gana una persona en un año, se queda corto para lo que pueden ganar en un mes. A mí me suelen contratar para animar concursos de comida. Yo acabo de comenzar. Siempre he sido bastante reservado. Todo esto empezó como un proyecto entre mi pareja y yo para ver hasta dónde podemos llegar y para viajar.