Son muchos concursantes los que se han llevado el bote de Pasapalabra a lo largo de sus más de 20 años de emisión. Pero solo algunos han podido escribir su nombre en el libro de historia del concurso.

Eduardo Benito como el que más dinero se ha llevado; David Leo que le sigue en segundo lugar; Pablo Díaz que cierra el pódium; Paz Herrera como la mujer que más dinero se ha llevado con el bote y, en esa particular clasificación entraría Lilit Manukyan como la única participante no nacida en España (y que su lengua materna no es el castellano) que se ha llevado el premio de Pasapalabra.

La armenia ha atendido a EL ESPAÑOL desde su casa en Valencia, donde vive con su familia y está su trabajo en Renfe. Además, Manukyan sigue muy ligada a la televisión, ya que cada semana viaja a Madrid a grabar programas de El Cazador, donde es una de las cazadoras del espacio de RTVE.

Lilit Manukyan en El Cazador.

No domina el castellano

Lilit Manukyan nació en Armenia, desde donde sus padres emigraron a Rusia para buscarse la vida. Allí estuvo desde los dieciséis a los veintiocho años, cuando llegó el momento en el que decidió marcharse de territorio ruso y viajar a España.

“Elegí este país porque tenía aquí una prima con su familia. Ella me sirvió de apoyo para asentarme en una primera etapa. Aparte de por ese nexo familiar, elegí España porque me pareció un país que no era hostil con los inmigrantes y, a día de hoy, estoy muy contenta de haberme agarrado a esa oportunidad”, recuerda.

Lilit Manukyan de pequeña

-¿Cómo se siente al ser la única ganadora del bote de Pasapalabra no española?

-Para mí fue un reto, tuve que luchar y esforzarme mucho. Hace años que ya no sigo Pasapalabra, solo veo algunos roscos sueltos para ver si gana Rafa u Orestes, pero ojalá sirva mi ejemplo de que sí se puede ganar pese a no dominar el idioma del todo y, de esta forma, se animen muchos más extranjeros.

-¿Le costó mucho aprender español?

-Sí, y me sigue costando después de quince años en el país. Todavía hay muchas cosas que se me escapan del castellano, me como los artículos, me equivoco con algunos tiempos verbales, confundo la concordancia de género, la gramática no la tengo dominada... Los diferentes acentos dentro del español a veces me cuesta entenderlos y hay muchas palabras coloquiales, bromas y dobles sentidos que todavía no capto. Aparte de castellano, hablo armenio, ruso e inglés, que aprendí de forma autodidacta.

Para Pasapalabra todo eso no importó porque lo importante era entender la definición, no hacía falta gramática. El castellano es un idioma muy rico, solamente el diccionario de la RAE tiene más de 90.000 entradas, algunas de ellas muy rebuscadas, por lo que se trataba de estudiar y estudiar, pero bueno me gustaba mucho y tengo muy buena retentiva. Echando la vista atrás, creo que fue el mejor periodo de mi vida, no era consciente, pero era muy feliz.

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El dinero de Pasapalabra

El 21 de noviembre de 2014, Manukyan consiguió llevarse el bote de Pasapalabra cuando el concurso se emitía en Telecinco y lo presentaba Christian Gálvez. Ocho años después, todavía conserva algo de aquel bote, pero la mayoría del dinero lo destinó a impuestos, inversión inmobiliaria y varios viajes, incluido uno a su país de origen, Armenia.

Lilit Manukyan en Pasapalabra.

-¿En qué ha cambió su vida ganar el bote de Pasapalabra?

-El bote me cambió la vida al darme una tranquilidad muy grande para pensar en el día de mañana, me dio ese colchón que yo necesitaba para sentirme más segura para futuros proyectos. Es que pensaba utilizar el dinero, si es que conseguía ganar algo, en crear un negocio para mí, en autoempleo, porque veía complicado conseguir un trabajo por cuenta ajena. Al final la vida me ha llevado por otros caminos y no ha sido así, ya que actualmente trabajo en Renfe.

-¿En qué invirtió el dinero ganado?

-Primero pagué los impuestos y lo fui usando para vivir. Tres años después del concurso, en 2017, cuando ya tenía un trabajo fijo, me compré un estudio en Madrid. Creo que lo mejor que puedes hacer con el dinero hoy en día en España es invertir en inmuebles. También he hecho varios viajes con mi marido, uno a Armenia que, fuimos posponiendo porque me quedé embarazada, pero que finalmente hicimos y fue muy importante para mí.

-¿Cómo se preparó para entrar en el concurso y durante su participación?

-Me preparé de manera muy concienzuda. Al no ser mi idioma materno tenía una gran dificultad añadida y necesitaba estudiar muchísimo, a todas horas. En ese momento no trabajaba y me plantee Pasapalabra como unas oposiciones, era mi dedicación absoluta. Me saqué el carnet de la biblioteca municipal de Guillem de Castro, en Valencia, porque no tenía internet ni en casa ni en el móvil y necesitaba encontrar un sitio público en el que poder conectarme a buscar información.

-Aparte de Pasapalabra, ¿ha participado en otros concursos?

-Sí, en los especiales de Atrapa un millón con Quim Brugada como compañero, donde ganamos 15.000 €. Después de llevarme el bote de Pasapalabra mi sueño era participar en Saber y Ganar, por ser un concurso histórico de la televisión española. Lo logré, aunque fue un paso bastante fugaz, unos quince programas, pero fue muy bonito estar allí con otro tipo de dinámicas y de preguntas.

Lilit Manukyan en Atrapa un millon

De concursante a cazadora

En la actualidad, Manukyan compagina su trabajo en Renfe con su participación en otro concurso de televisión, El Cazador, producido por Mediacrest y presentado por el gallego Rodrigo Vázquez, que semana a semana logra grandes datos de audiencia en La 1.

La armenia comparte programa con otros concursantes históricos como Paz Herrera, que se llevó 1.310.000 euros en Pasapalabra; Ruth de Andrés, con un bagaje de 91 programas y 50.000 euros ganados en Saber y Ganar; Erundino Alonso, ganador de 6.689.700 euros con Los Lobos en ¡Boom!; y David Leo, que se llevó el bote de Pasapalabra con 1.866.000 euros.

-¿Cómo le llegó la oferta para trabajar en El Cazador como cazadora?

-Me contactaron por WhatsApp para animarme a hacer el casting. Me pareció una buena idea, el formato del programa me parecía interesante y es una forma de no cesar de aprender cosas nuevas. Yo me apunto a todo lo que suponga un reto o un aprendizaje. Tengo que seguir estudiando, como en Pasapalabra, pero de una forma muy distinta. Ahora, para ser cazadora en El Cazador, tengo que ver documentales y recabar información constantemente.

-¿Cómo me definiría a sus compañeros en El Cazador: Paz, Ruth, Erundino, David y a Rodrigo Vázquez, el presentador?

-Somos una gran familia y les quiero mucho a todos. Para mí Paz representa lo que su propio nombre indica, tranquilidad, serenidad. Ruth es sinceridad, te dice todo a la cara tal cual lo piensa. David es como el hermano pequeño que sabe mucho y es muy bromista, nos da mucha vidilla en el programa. Erundino es la madurez y la experiencia, pero también tiene un gran sentido del humor y siempre se interesa sinceramente por los demás.

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Rodrigo es para mí, sin duda, el mejor fichaje que ha podido hacer la cadena después de la marcha de Ion Aramendi. Lo está haciendo muy bien, es una persona que te hace sentir cómoda, que desprende luz, que genera buen ambiente por donde pasa y es un tío que le gusta a todo el mundo.

Cazadores.

-¿Cómo es su día a día?

-Me gusta mucho mi trabajo, soy coordinadora de operadores comerciales en una estación de Renfe en Valencia, acabo de ascender a mando intermedio y tengo jornada reducida por maternidad. Voy unos días de turno de mañana y otros de turno de tarde, me organizo en base a eso para tener tiempo de estudiar y buscar información para El Cazador y dedicarle tiempo a mi hija, a mi marido y a mi casa. También estoy escribiendo un musical que se llama ‘La Estación de mi destino’ en la que los protagonistas son ferroviarios, me he inspirado en mi trabajo real. Todo es cuestión de saber organizarse.

Familia en Rusia

Con el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania como telón de fondo, Manukyan comenta cómo está viviendo su familia la guerra, ya que continúan residiendo en Rusia, donde ella vivió varios años de su juventud.

“Es un tema muy delicado. Yo soy pro paz, no apruebo en absoluto lo que está pasando. Aunque en Rusia no hay guerra propiamente dicha, el nivel de vida ha caído drásticamente para todos y la gente tiene mucho miedo. Estamos todos interconectados y directa o indirectamente esto nos afecta. Es una situación muy triste, ha sido un gran error empezar esta guerra”, afirma.

En su opinión, “los verdaderos motivos para la invasión de Ucrania no son los que se cuentan sino algo mucho más banal, simplemente quieren perpetuarse en el poder y no quieren que haya otro país más próspero y democrático en su entorno cercano. Lo que les mueve únicamente es el ansia de poder, no piensan en los ciudadanos, para ellos son material desechable”.

No obstante, la armenia tiene algo muy claro: “Sé que no voy a volver a Rusia en muchos años, y todo ello a pesar de que mi padre, mis hermanos y mis sobrinos viven allí”.

Lilit Manukyan.