Murcia

A José le pasaron sus 33 años de existencia por delante de sus ojos, el miércoles 12 de enero, mientras una ambulancia le trasladaba a toda velocidad desde el Hospital Morales Meseguer de Murcia hasta Albacete. Allí le esperaba un helicóptero para evacuarlo al Hospital La Paz de Madrid donde fue operado de urgencia para evitar la amputación de su mano izquierda. Todo ello, tras haber sido cosido a machetazos por Ayoub: la expareja de la mujer con la que José mantenía una relación. "Pensé que no lo contaba", admite este vecino de Molina de Segura.

Este carretillero de una fábrica de golosinas, al que sus amigos del colegio apodaban con cariño 'El Mechas', conserva la mano después de someterse a una complicada intervención quirúrgica. "Parece que lo mío es un milagro". Para comprobar que no exagera en sus palabras, basta con echar un vistazo a las imágenes del brutal ataque que José sufrió a plena luz del día, y que filmaron varios testigos que aquel truculento miércoles 12 de enero se encontraban en la calle Triunfo de Molina de Segura.

Los vídeos del ataque a machetazos de dos hombres contra José 'El Mechas', se viralizaron, generando alarma social en esta localidad murciana de 73.498 vecinos. Incluso llegaron a los móviles de algunos de los allegados de la víctima. "Mi familia pensó que había muerto", asegura este treintañero, al tiempo que se muestra agradecido de por vida, a todo el personal de emergencias y a los sanitarios que le atendieron en Murcia y Madrid: "Estoy vivo gracias al piloto del helicóptero y a los médicos".

- ¿Usted ha visto alguno de los videos del ataque que sufrió?

- José: Sí, en los informativos. Dentro de lo que cabe, doy gracias a Dios por estar vivo, pero sigo con el susto encima. 

- ¿Cuánto tiempo le han dado los médicos para recuperarse de todas sus lesiones?

- José: Recibí el alta tras dos semanas ingresado en Madrid. Me han quitado los puntos y las grapas, pero las heridas no han terminado de cicatrizar. Me reconstruyeron la mano y me pusieron una escayola. No sé cuándo me la quitarán ni si me volverán a operar de la mano. Dentro de poco me harán pruebas. Lo que es seguro es que me intervendrán del pie derecho porque me hicieron un corte en el gemelo, de cinco centímetros, y otro en el tendón de Aquiles que me afecta a la sensibilidad. Los médicos dicen que va a ser un proceso largo. La rehabilitación durará más de un año. 

Reyerta en molina de segura que acaba con un hombre con la mano casi amputada

Después de recibir el alta en el Hospital La Paz de Madrid y de regresar a Molina de Segura con su familia, 'El Mechas' afirma que a las secuelas físicas suma las psicológicas: "Todavía sigo muy nervioso". No es para menos porque le atacaron a degüello en la calle Triunfo, cerca del piso donde reside su expareja, Sandra, junto a la hija de ambos, y encima, en el bloque de al lado tienen como vecinos a la familia de sus dos supuestos agresores. "Mi hija, de 7 años, tiene pesadillas todos los días".

- Los vídeos reflejan una agresión terriblemente violenta, delante de varios peatones y de los clientes de un bar. ¿Cuál fue el desencadenante de tanta violencia?

- Yo mantenía desde septiembre una relación con Susana, la expareja de Ayoub. Ellos tuvieron un hijo y el crío estaba un poco celoso con la situación. Parece ser que le contó a su padre [Ayoub] que yo iba a su casa.

La clave es el niño

José asegura que ese fue el motivo de la ruptura de la amistad que mantenía con Ayoub, ya que los dos eran empleados en la misma empresa de golosinas de Molina de Segura. Además, ambos coincidían en el colegio porque sus respectivos chiquillos son compañeros de clase. Cada día se saludaban hasta que dejaron de hacerlo por la relación que José inició con Susana, la expareja de Ayoub, y que motivó que el hijo le contase al padre que el novio de su mamá supuestamente no le trataba bien

Así lo aseguró Melecio Castaño, abogado defensor de Ayoub, y de su hermano, tras su detención por el ataque a machetazos: "Todo esto viene porque al parecer, el hijo de uno de mis clientes [Ayoub], iba con frecuencia a la casa del chico que sufrió la lesión en la mano [José] y según dice mi cliente, el niño era maltrado en esa casa, lo dejaban solo en una habitación, y el niño quería que su padre denunciase a este hombre".

'El Mechas' niega rotundamente tal versión y ya ha contratado al letrado Alí Martínez para que le represente como acusación particular en este caso que instruyen los juzgados molinenses por tentativa de homicidio y lesiones graves. "Ese hombre estaba obsesionado conmigo".

- ¿Por qué sostiene que Ayoub estaba obsesionado con usted?

- José: En diciembre comenzaron las amenazas. Primero con la madre del chiquillo, Susana; después, conmigo, incluso con mi expareja, Sandra, porque vivía cerca de la casa de Ayoub y de su familia. A mí me llamó por teléfono para decirme que me iba a cortar el cuello, pero yo le contesté que podíamos hablar las cosas como hombres y me colgó. El 3 de enero hubo otro episodio de amenazas. Además, los familiares de Ayoub empezaron a decirnos a mí y a mi expareja: 'Tenemos un machete'.

Un policía nacional tramitando una denuncia en Comisaría. Europa Press

El asunto como es lógico acabó con José acudiendo a la Comisaría de Policía Nacional para denunciar tales episodios. También dio por finalizada su relación con Susana: la expareja de Ayoub. "Después de las amenazas, antes del Día de Reyes, rompí con ella". De poco sirvió la ruptura, porque Ayoub supuestamente tenía previsto vengarse de José, conocedor de que visitaba a su niña varios días a la semana. "Voy con mucha frecuencia a ver a mi hija porque me falta la vida con ella y me llevo bien con mi expareja, Sandra".

Le arrinconaron al aparcar

El miércoles 12 de diciembre, sobre las dos de la tarde, 'El Mechas', llegó con su coche a la calle Triunfo, y estacionó cerca del Bar Tiki Taka, en las inmediaciones del domicilio de su compañero de curro: Ayoub. La intención de José era acercarse al piso de su expareja a comer con su hija: su princesa de 7 añitos. Nunca llegó a recorrer los escasos metros que le separaban del piso de su 'ex', Sandra, porque fueron a su encuentro dos jóvenes de origen marroquí y nacionalizados españoles.

- ¿Usted recuerda algo de lo que ocurrió ese día?

- José: Estaba en mi coche, después de aparcarlo, recogiendo mi cartera y el móvil. Entonces, se acercaron Ayoub, con su hijo, de 7 años, y su hermano. Me abrieron la puerta, yo salí del coche y me puse frente a ellos. Por la orilla de la puerta estaba Ayoub con un machete liado en una chaqueta y cuando lo sacó, su hijo empezó a gritarle: '¡No, papi!', '¡No, papi!' Les empujé para salir de allí y entonces fue cuando vi venir el machete a la altura del cuello, me protegí con la mano y me la cortó. Luego, comencé a correr y Ayoub me dio otro machetazo en la espalda.

'El Mechas' es un tipo ágil y fibroso, al que le encantaba entrenar en el gimnasio y salir con su pitbull para ejercitarlo: eso le permitió reaccionar con rapidez para defenderse de la agresión. "Tras darme el machetazo en la espalda, se le cayó el cuchillo, lo cogí, pero vino el hermano de Ayoub y me tiró al suelo, entonces, me metí el machete debajo de mi cuerpo para que no pudiesen cogerlo para seguir atacándome", tal y como relata con un nudo en la garganta. "La gente no paraba de chillar".

- ¿No perdió el conocimiento en ningún momento de la pelea?

- José: No. Ellos trataban de quitarme el machete. También me daban bocados y me metían los dedos en los ojos. Supongo que llevaban otro cuchillo para hacerme todas las rajas que me hicieron en el pie, el gemelo... 

En los vídeos se escucha a los vecinos pedir ayuda: '¡Llamen a una ambulancia que lo matan!' Hasta que un hombre, se arma de valor, y se mete en la refriega para arrebatarle el machete a uno de los sospechosos. "Mi expareja se enteró de la agresión y fue a ayudarme, como iba con mi hija la metieron en el bar para que no viese lo que me hacían". Los primeros policías nacionales que llegaron, no dudaron en empuñar sus armas porque desconocían los roles que jugaban cada una de las personas tiradas sobre el asfalto: víctima, agresores y testigos que prestaban auxilio.

Los policías nacionales empuñando sus armas, y al lado, el momento de la detención de los agresores.

Una vez que los agentes del Cuerpo Nacional engrilletaron a Ayoub, de 31 años, y a su hermano, M., de 23 años, se personó la Policía Local para darles apoyo, junto a una ambulancia que atendió 'in situ' a José. "Me senté en una silla de una terraza para que me curasen y los dos hermanos todavía me seguían amenazando: 'Te vamos a matar'", tal y como asegura este empleado de una firma de golosinas. "No noté la lesión que llevaba en la mano, hasta que me la vi colgando".

40% de movilidad 

'El Mechas' confiesa que todavía siente temor cuando sale de casa para ir a ver a su hija: "Siempre que salgo a la calle, lo hago acompañado de alguien". Esa mala sensación luego se compensa porque, a cada paso, este vecino, no para de recibir muestras de cariño de sus paisanos molinenses. "Me están enviando muchos mensajes de apoyo: 'José, estamos contigo'".

Eso le ayuda para la meta que se ha marcado: recuperar el máximo posible de la movilidad de su mano izquierda. "Los médicos dicen que puedo llegar a un 40%". Entretanto, este currante, con experiencia en montar sistemas de aislamiento y en plataformas de logística de supermercados, no descarta retomar el curso de adiestrador canino que inició hace un tiempo y que le valió ganar varios títulos junto a su pitbull.

El juzgado ha dejado en libertad con cargos al hermano de Ayoub y al que fue el compañero de curro de José lo ha enviado a prisión como presunto autor de un delito de tentativa de homicidio. 'El Mechas' tiene claro que ejercerá acciones legales contra ambos a través de su letrado -Alí Martínez-: "Ese miércoles, Ayoub actuó con premeditación porque cogió unos días en la fábrica, diciendo que tenía Covid, y me estaba esperando porque sabía que iba a ver a mi hija. Espero que la Justicia le imponga el máximo castigo posible. Yo, jamás le he hecho nada a nadie".

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