Las imágenes no dejan lugar a dudas de la actitud altamente violenta y agresiva de los participantes en una fiesta ilegal en Capdepera, Mallorca, que este viernes, recibieron a la Policía Municipal de la localidad a puñetazos. El saldo de la trifulca es de dos agentes heridos y una tercera persona, empleada de un hotel, con lesiones. 

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Las escenas registradas en el vídeo al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL se registraron el viernes después de que el personal del hotel frente a un conjunto de viviendas donde residen miembros de etnia gitana diera aviso a los agentes porque se estaba produciendo una fiesta ilegal. Los huéspedes del establecimiento turístico presentaron varias quejas porque no podían descansar, tras lo cual, el hotel avisó a la policía.

"Era una macrofiesta en varios pisos, había más de 20 personas, con la música a todo volumen, en las terrazas y por todos lados, sin mascarillas y sin cumplir ninguna normativa sanitaria", advierten fuentes del personal del hotel en conversación con este periódico. Después del aviso, se presentaron en el lugar -el barrio de Cala Ratjada de la localidad mallorquina- apenas un binomio de agentes, que se vio rápidamente sobrepasado por el número de agresores. Estos en ningún momento adoptaron una actitud pacífica y colaborativa con la policía, sino todo lo contrario.

En las imágenes puede verse cómo llega la policía en el momento en el que uno de los participantes de la fiesta increpa y amenaza al dueño del hotel por haber hecho la llamada para denunciar su comportamiento. Uno de los policías le pide reiteradamente al participante que se ponga la mascarilla, a lo que este responde de manera agresiva, con amenazas y desobedeciendo. Después de algunos empujones con el agente, llegan más participantes de la fiesta que tratan de separar al policía y al sujeto, e impedir que el primero lo identifique. Instantes más tarde, el hombre regresa donde está el policía, que es empujado de forma violenta por otro tipo. Entonces, el primero le da un puñetazo. La compañera del agredido apenas puede reaccionar, superada en número por una multitud que invade la calle en medio de la tensión.

El policía herido cae al suelo después del golpe y es introducido en el propio vehículo policial por parte de amigos del agresor, que fuerzan a los agentes a marcharse del lugar, mientras vuelven a increpar al personal del hotel.

"Es un clan de gitanos problemáticos", advierten fuentes de la Policía Municipal de Capdepera consultadas por este periódico. Después de las escenas registradas en el vídeo, el personal del hotel relata a EL ESPAÑOL que acudieron refuerzos del cuerpo municipal así como agentes de la Guardia Civil, que son quienes han abierto diligencias.

Los dos policías que acudieron al lugar en un primer momento presentan lesiones por golpes, así como una de las empleadas del hotel, que fue agredida mientras la policía era bloqueada. "Hemos presentado un parte de lesiones", dice una compañera. Además, los participantes en la fiesta destrozaron la luna trasera del coche del dueño del hotel con una botella.

"Tenemos miedo", aseguran desde el hotel, que recuerdan que los comportamientos incívicos de sus vecinos de enfrente son recurrentes. "Nos amenazaron de muerte, nos insultaron y agredieron a una compañera... ¿Qué más tiene que pasar para que alguien haga algo? ¿Que muera alguien?", concluyen desde el establecimiento hotelero.