Ana Saavedra (28) está viviendo una auténtica pesadilla desde que se publicaron los resultados provisionales del examen MIR 2020, el pasado martes. Para su sorpresa, esta médico se encontró con una nota media que no era su nota media. Y con una posición en la clasificación que, por tanto, no le correspondía. Tenía un cinco de diez en el baremo académico, cuando en realidad su media es de un notable alto en la Universidad de Ulm, en la región de Baden-Württemberg (Alemania), donde ha estudiado la carrera durante seis años. Su caso no es aislado, otros 4.700 médicos se encuentran en la misma situación, según ha podido confirmar EL ESPAÑOL. 

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En septiembre, esta canaria se inscribió al examen y gestionó la conversión de sus calificaciones al tratarse de dos sistemas distintos, el español y el alemán. Creyó haber zanjado todo tras una extensa burocracia, de hecho, tiene las pruebas. Ahora, cinco meses después, la única solución que le han planteado desde el Ministerio es que vuelva a su universidad alemana y les implore la convalidación si quiere tener su nota real en el MIR. El domingo tomará un avión para estar allí el lunes a primera hora, aunque sabe que no tiene opciones, pues el centro ya se negó al principio. 

Su posición es la número 4.306 —de las 7.512 plazas que ofertó el Ministerio de Sanidad para esta convocatoria—. Situación que, injustamente, le impide cumplir su objetivo desde que empezó a estudiar: convertirse en médico cirujano. Para optar a esta especialidad sanitaria es necesario quedar cientos de puestos por encima. "Para mí esto es un drama, una injusticia se coja por donde se coja. Es la segunda vez que me presento para conseguirlo y ahora que lo logro me ponen una nota mucho menor de la que tengo. Estudiar, prepararme en una academia, vivir en otra ciudad... esto supone un gasto físico y económico muy alto para todos, no se tiene en cuenta todo nuestro esfuerzo", denuncia este aspirante, en una entrevista con EL ESPAÑOL.

La médico Ana Saavedra, afectada por el error del Ministerio con los expedientes académicos.

Lo más insólito es que esta médico de Gran Canaria no es la única persona que se ha encontrado con un cinco, sino que se cuentan por miles los MIR que están viviendo esta situación y que han colapsando las lineas telefónicas del Ministerio de Sanidad para quejarse y pedir una solución por tal atropello. Según datos a los que ha tenido acceso este periódico, un total de 3.815 médicos, que equivalen al 25,52% de las personas que se presentaron al examen, han obtenido un cinco en el baremo académico. Fuentes académicas informan, en cambio, que esa cifra ya alcanzaría a 4.700 aspirantes. 

Si realmente el Ministerio ha fallado en la calificación de esos miles de médicos, como denuncian los aspirantes. Y posteriormente se subsana, esto podría provocar un vuelco total en las notas finales de todos los que se presentaron al MIR, incluso el número 1 podría perder su posición. Este año, el oro ha sido para Daniel Virseda, graduado por la Universidad Complutense de Madrid. Solo falló 12 preguntas de 175 y todavía no sabe qué especialidad elegir.

La razón de ese posible cambio en las listas es que se trata del examen menos discriminatorio de toda la historia al integrar menos preguntas [de 225 a 175 más 10 de reserva]. De este modo, el expediente académico [que supone un 10% en la calificación final], tiene más peso que nunca en la nota final, y un fallo de cualquier tipo puede suponer la caída o la subida de cientos de puestos en la clasificación.  

¿Dónde está el error?

La pregunta es, ¿dónde esta el error? El fallo reside en otro de los cambios que albergaba la convocatoria de 2020. En un principio, el ministerio valoraba la nota del expediente del 1 al 4, siendo el primero un aprobado y el último matricula de honor.  Este año, en cambio, pasaba a valorarse del 1 al 10. De este modo, todos los estudiantes que no tenían este sistema de notas en su universidad, como el caso de Ana en Alemania, debían convalidarlas para poder presentarse al MIR y tener su calificación.

La cuestión es que Ana Saavedra contaba con esta novedad y se encargó de gestionarlo todo antes del examen. Pero, cuando salieron las notas, ella y otros 4.000 médicos se encontraron con un cinco porque supuestamente no habían presentado el baremo académico en base a 10. Algo falso, al menos en su caso. "Cuando la convocatoria del MIR salió en el BOE, el 9 de septiembre, me puse en contacto con el Ministerio de Sanidad porque en Alemania, al igual que en otros muchos países, las notas no se calificaban del 1 al 10", explica esta médico. 

Uno de los correos que la médico intercambió con el Ministerio de Sanidad.

En Sanidad, le dijeron que era su universidad quien se tenía que encargar de hacer la equivalencia de las notas alemanas a la españolas. "Hablé con mi universidad y se negaron a hacerlo puesto que no estaban obligados", prosigue. Un punto que incluso confirmó con la oficina central de educación del exterior del Ministerio de Cultura alemán. 

Ana comunicó por mail a Sanidad lo que le ocurría, y el Ministerio le requirió un certificado en el que quedase plasmado que su universidad alemana no realizaba la conversión. De este modo, sería la Comisión Examinadora del MIR quien revisaría su expediente y zanjaría el asunto. "Así que cuando hice la solicitud del MIR, entregué un certificado expedido por la universidad con la negativa, mails que lo corroboraban e incluí también una carta con mi situación en la anterior convocatoria cuando sí me las convalidaron; pedí que tuviesen en cuenta todo", relata. 

El vuelo a Alemania

Cinco meses después, Sanidad ha hecho caso omiso a sus propias exigencias. Al ver las listas, esta médico no daba crédito. "Me sorprendí bastante, yo no tenía un cinco ni esa posición. De hecho, al ser menos discriminatorio el examen de este año, si me pusiesen mi expediente real, estaría cientos de puestos por arriba", denuncia esta MIR. 

No obstante, lo más sorprendente es la solución que le ha dado el organismo público, después de que no tuviese en cuenta toda la documentación que Ana les entregó. "Me han dicho que reclame, aunque lo mejor es que intente hablar con mi universidad y les convenza, aunque ya me dijeron que no, para que me hagan la equivalencia", cuenta, perpleja. 

La médico Ana Saavedra junto a otros compañeros.

Siete años después de haber hecho la carretera, esta médico ya tiene la maleta lista y los billetes de avión comprados para regresar a Alemania, donde sabe no tiene ninguna opción. "A primera hora del lunes próximo, estaré allí para rogarles que, por favor, me hagan la estimación de mi media en el estándar español". Como ella, son miles los médicos que se encuentran en la misma situación, no solo aquellos que han estudiado en el extranjero, sino también muchos que la han hecho en España. Un sueño incumplido por un fallo administrativo, a pesar de todo el esfuerzo que han realizado estos aspirantes durante ocho meses.  

Ante el tumulto de quejas recibidas, el Ministerio, en voz de varios aspirantes, ha explicado que “después de la publicación de los resultados provisionales se abre un plazo de 5 días para reclamar errores en la baremación de cada expediente académico”.

Precisamente, desde el Ministerio amplió hasta el 6 de febrero el plazo para presentar el baremo sobre base 10. Ahora, lo que se desconoce es sí Sanidad atenderá a las reclamaciones de aquellas personas que presentaron un baremo diferente al establecido, dado que tal y como se explica en las normas de la convocatoria "en el caso de las personas que no hayan presentado méritos académicos se considerará una media de 5 en el expediente individual". De tenerlas en cuenta, la corrección podría darle la vuelta al marcador, es decir, a las listas definitivas de los 16.000 médicos que se presentaron al examen MIR 2020.