“Necesitamos ayuda, por favor”. Con este grito a la desesperada, María Valverde, una joven zaragozana de 22 años, cuenta el periplo por el que están pasando ella y su amiga Noelia Traid, también de 22 años. Ambas, enfermeras en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, se encontraban disfrutando de un viaje en carretera por Vietnam hasta que sufrieron un accidente. El pasado martes Noelia se cayó de la moto y se partió la cadera y una pierna. Ahí comenzó su infierno.

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Las dos jóvenes han denunciado su situación por las redes sociales. En Vietnam las están mandando de un hospital para otro, sin poderlas atender correctamente y en unas condiciones que critican por su insalubridad. Para más inri, la compañía aseguradora con la que habían contratado su seguro de viaje, Mapfre, no se está haciendo cargo de la situación como debería, según critican. Las jóvenes están en contacto con la embajada española en el país asiático pero ello tampoco ha servido para acelerar los trámites, que les están costando cuantiosas cantidades de dinero que tienen que pagar por adelantado.

“Noelia lleva cuatro días con la cadera rota, tiene la cabeza del fémur dislocada y fractura de pelvis”, publicaba María, este viernes, en la red social Instagram. “La fractura que tiene es muy complicada. Peligran zonas internas y nos han dicho que nunca habían tenido un caso así en Vietnam, por lo que ya han rechazado operarla en tres hospitales”, añadía María.

El accidente se produjo el pasado martes en una carretera de la ciudad de Da Lat, capital de la provincia vietnamita de Lam Dong. Después del mismo, las jóvenes acudieron en taxi al hospital de la ciudad y allí le hicieron una radiografía a Noelia para evaluar su estado. Era terrible. Ambas remitieron la radiografía a Mapfre, junto a un informe sobre su situación médica. La compañía aseguradora, según denuncian, tardó hasta cinco horas en traducir el informe y la respuesta que les dieron es que no valía, que había que ir a otro hospital.

Entonces, se dirigieron a la localidad de Hoan Mu, donde dijeron que no las iban a atender y que tenían que ir a Ho Chi Minh, la antigua Saigón. Pudieron llegar al lugar tras cinco horas de viaje en una ambulancia que tenían que pagar de su bolsillo y que, según denuncian, ni siquiera estaba monitorizada. El viernes, habían pasado ya por cuatro hospitales y habían gastado más de 1.500 euros.

Higiene pésima

“El hospital en el que nos encontramos ahora las condiciones de higiene son pésimas. Es el hospital con más infecciones multirresistentes post quirúrgicas de Vietnam”, criticaba María el pasado viernes en Instagram. “El primer día, la metieron a quirófano para reducirle la fractura y le pusieron los clavos de la pierna pero no le pusieron la tracción con peso hasta que no se lo pedimos nosotras y, aún así, tras mucho insistir”, añadía. “Para ponérsela, ni utilizaron guantes. Lo hicieron en la misma habitación y sin analgesia. Al pasarla de la cama del quirófano a la de la habitación no tenían ningún conocimiento para movilizar pacientes y le causaron mucho dolor”, criticaba, algo desesperada.

Y es que las negligencias y falta de salubridad abundan por doquier. Según relata, cuando un médico fue a destapar la herida de la rodilla se la volvió a tapar después con la misma venda. También comenta que les costó tres días conseguir que les hicieran una analítica y que, a pesar de que Noelia come a duras penas, no le ponían suero. “Pero, ahora, tras conseguirlo, a las 19.00 de la tarde le quitan los sueros y dicen que se ha terminado por hoy, que en los turnos de la noche no hay enfermeras”, añadía María.

Noelia (izquierda) y María (derecha) en la ciudad de Hanoi, durante su viaje. E.E.

“La primera noche, Noelia tenía un dolor muy fuerte y cuando llamamos al timbre no nos atendió nadie. Salí a buscar a alguien y no había nadie por toda la planta. Empecé a llamar a gritos, y nada”, relataba. “Además, de la comida y el agua nos tenemos que encargar nosotras y bajar todos los días al supermercado, porque en el hospital no la proporcionan. La primera noche nos quedamos sin agua. Yo iba a salir a comprar más y no pude porque habían cerrado todas las tiendas”, comentaba.

Un médico español

Estas publicaciones en las redes sociales, que han compartido tanto María como Noelia, van acompañadas de fotografías de las lesiones y varios vídeos. Estos últimos son espeluznantes. En ellos se ve cómo las instalaciones están envejecidas, con metales oxidados, y con gente por doquier. Las personas se tienen que sentar en el suelo, donde comen y hacen vida como si de un camping se tratase. Además, en uno de los vídeos se puede ver cómo el suelo del hospital está repleto de bichos, con filas de hormigas entre un puñado de sillas de ruedas.

La última novedad en su caso es que les han comunicado que para operar a Noelia correctamente se tienen que trasladar a la ciudad tailandesa de Bangkok. “Nos han pedido altas cantidades de dinero de manera inmediata. Sólo llegar hasta Bangkok, no hasta la clínica, nos cuesta 25.000 euros”, contaba ya que, debido a su situación, Noelia no puede viajar en un avión comercial normal.

Pero, a pesar de lo que están viviendo, parece ser que en los últimos días la suerte les ha sonreído algo. Gracias a la viralización de su relato por redes sociales, las dos jóvenes han conseguido que un médico español con clínica en Ho Chi Minh las ayude. “Se ha encargado, junto con la ayuda de la embajada, de sacarnos de ese hospital”, dice, y está gestionando el traslado a Bangkok. “Nosotras estamos luchando todo lo que podemos y vamos a hacer todo lo posible”. No cejan.