El juicio por la muerte violenta de Gabriel Cruz a manos de Ana Julia Quezada podría volver a repetirse si el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) atiende las peticiones realizadas en ese sentido tanto de la defensa de la condenada, a la que se le impuso la prisión permanente revisable por el asesinato con alevosía del menor, como de la acusación particular, que ejercen los padres del niño. Ambas partes coinciden en un aspecto: la necesidad de volver a celebrarse el proceso judicial ya que entienden que la jueza que lo presidió dio instrucciones parciales al jurado.

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Tras conocerse la sentencia de la magistrada Alejandra Dodero, la defensa de Ana Julia Quezada presentó un recurso de apelación ante el TSJA donde solicitó la repetición del juicio por una presunta actuación “parcial” de la jueza. Los abogados Esteban Hernández Thiel y Beatriz Gámez alegaron que la presidenta de la sala dio instrucciones inadecuadas a los nueve miembros del jurado popular para orientar su veredicto hacia la alevosía, un elemento necesario para el veredicto por asesinato y para la posterior condena a prisión permanente revisable, como acabó imponiéndose a la acusada.

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Una vez conocido dicho recurso presentado por los abogados de Ana Julia Quezada, ahora la acusación particular, que ejerce el letrado Francisco Torres en representación de Ángel Cruz y Patricia Ramírez, padres del menor asesinado, han impugnado dicho recurso con el fin de que se desestime y se confirme la condena, pero también solicitan la celebración de un nuevo juicio. En su escrito, Torres señala que lo hace "muy a su pesar", según ha avanzado este lunes La Voz de Almería.  

El único punto en el que coinciden las partes es en que la magistrada Alejandra Dodero pudo dirigir con sus indicaciones al jurado antes de encerrarse a deliberar. En el recurso presentado por el abogado de los padres del niño asesinado se explica que la jueza que presidió el juicio realizó una exposición previa a la deliberación del jurado que venía a coincidir con la postura de la fiscal Elena Fernández Lora, quien sostenía que Ana Julia Quezada había cometido un asesinato con alevosía. El letrado Francisco Torres entiende que no se dio opción a contemplar una lectura más dura de los delitos cometidos, aquella que añadía el ensañamiento y que él sostenía.

“Es claro que las instrucciones al jurado son necesarias pero tampoco han de ser tan pormenorizadas, como ocurrió en el presente caso”, sostiene en su recurso el abogado de los padres de Gabriel Cruz. “Cuando en esas instrucciones se utilizan ejemplos, los mismos han de establecerse con muchísima precaución, máxime si se pone un ejemplo solo que pueda resultar completamente sugestivo. (...) Se sugirió al tribunal qué era lo más adecuado; esto es, la propia opinión que, seguramente, tenía la magistrada. De este modo, entendemos que se sugirió o se indujo el veredicto”.

Ana Julia Quezada a su llegada a una de las sesiones del juicio por la muerte de Gabriel Cruz. EFE

Durante el juicio oral, celebrado a principios de septiembre en la Audiencia Provincial de Almería, Francisco Torres presentó un informe pericial forense que sostenía que el menor no murió de forma casi instantánea tras la agresión de Ana Julia Quezada el 27 de febrero de 2018 en una finca de Rodalquilar (Níjar, Almeria). El abogado de la acusación particular sostenía en base a ese documento que el menor recibió numerosos golpes y que estuvo agonizando entre 45 y 90 minutos antes de ser asfixiado por la que por entonces era pareja sentimental de su padre.

La tesis de la fiscal

Fintalmente, los nueve miembros que compusieron el tribunal del jurado no se decantaron ni por la tesis de la defensa (homicidio) ni por la de la acusación particular (asesinato con alevosía y ensañamiento). El jurado se acogió por unanimidad a la tesis de la Fiscalía que, en base a la autopsia oficial del cadáver del menor, sostuvo que Ana Julia propinó varios golpes a Gabriel Cruz en la cabeza “contra una superficie plana como el suelo o la pared”, pero todo durante la propia maniobra para asfixiar al niño.

Ahora, tras este nuevo recurso, el caso podría dar un nuevo giro si finalmente el TSJA decide que el juicio ha de volver a celebrarse. La acusación particular entiende que la magistrada no dio dichas indicaciones de forma deliberada, pero asegura que con su exposición previa a la deliberación se indujo al jurado, "cuya motivación no está argumentada" en el veredicto.

Por el lado contrario, los abogados de Ana Julia Quezada piensan que, dada la actuación de la magistrada, no se permitió contemplar siquiera la posibilidad de una condena más benévola para la acusada como era el homicidio, una figura penal que le hubiera ahorrado la condena a prisión permanente revisable.